sábado, 16 de agosto de 2008

De la justicia.

”Iustitia est constat et perpetuam voluntas ius sum quique tribuere”
La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo que le corresponde.

Cuando todavía creía en la institución de la iglesia católica, todos los jueves por la noche asistía a pláticas que tenía el sacerdote de la parroquia que me correspondía con la comunidad juvenil de la Colonia.

La llegada de ese sacerdote causó revuelo en mi Ciudad. Comenzando porque no llegó a las iglesias “de los ricos”, sino a una colonia humilde, él que había asistido a cursos de psicología en Europa, y que se había codeado con los altos mandos de dicha institución de la cual formaba parte, ahora venía a llevar el mensaje divino a una ciudad que pasa desapercibida geográficamente, y a los olvidados de la mano de Dios.

Logró que todos los domingos, afuera de su parroquia se estacionaran los mejores carros de la ciudad cuyos dueños o semi-dueños iban exclusivamente a escuchar su interpretación de las sagradas escrituras, porque aparte de todo, sus rasgos fisiológicos denotaban la buena cuna que lo había visto nacer, encuadraba perfectamente en lo que la clase alta demandaba de un sacerdote.

Logró tocar la fibra emocional de los ricachones, y llevó a cabo el milagro de poder entrar a sus bolsillos para recibir donativos y mejorar su iglesia.

Logró tener un programa propio de radio y de tv local, y su fama llegaba hasta las ciudades aledañas.

Los chicos wannabe que se unían eternamente en el lazo irrompible del matrimonio religioso en la ciudad de Puerto Vallarta, hacían largas filas y posponían la fecha de su unión atendiendo al horario disponible de ese sacerdote.

La Facultad de Derecho de la Universidad de la cual egresé, lo contrató varios semestres para impartir la clase de ética (aunque yo nunca entendí la idoneidad de dicha elección).

Debido a sus estudios en psicología, comenzó a lucrar con su profesión, y todas las tardes había una larga fila de niños introvertidos, adolescentes rebeldones, matrimonios desesperados, chicas histéricas, tipos raros y gente no tan anormal como yo (jaja!) esperando nuestros 20 minutos de atención psicológica que nos ayudara a trabajar esos problemas internos que nos aquejaban.
Pero lo que más recuerdo de él, fue una noche de jueves, cuando acudí a escuchar el mensaje para nosotros lo jóvenes, cuando yo apenas tenía 18 años.
Era y es un hombre inteligente, tiene bastos conocimientos, pero lo admirable es que sabe utilizarlos caray!, sabe cómo hablar, intimida con la mirada, y cuando logras sostenerla, hay algo en ella que aún no logro entender. Y no entenderé nunca, porque ya hace mucho que me alejé de esos rumbos espirituales.

Esa noche nos comentó el caso de una mujer que fue a confesarse.
Ella lloraba y acudía a él porque su esposo la golpeaba y la denigraba como mujer y su situación ya era infrahumana, ella quería saber si él le aconsejaba seguir al lado de ese hombre al que prometió compañía eterna en las buenas y en las malas, en lo próspero y en lo adverso…. El padre le preguntó, “Hija, tienes hijos?”, ella le respondió: “Sí padre, son tres y todavía son menores de edad.”, El padre insistió: “Hija tú trabajas?”, ella le respondió: “No padre, no trabajo, no sé hacer nada.”, El padre siguió: “Hija, hasta qué año llegaste de estudios?”, Ella respondió: “Ni siquiera terminé la primaria padre, a duras penas sé leer y escribir.”, Él le respondió: “Hija, tú elegiste esta vida que ahora tienes, sigue junto a ese hombre porque si te separas de él, qué va a ser de ti y de tus hijos, y soporta la vida que te da.”.

Nunca supe el final o desenlace de esa historia. Nunca supe siquiera si fue real y no fue una metáfora utilizada por el sacerdote para insistir en que los jóvenes termináramos una carrera para no terminar aceptando migajas de alguien más.
Pero ese día llegué a casa y me puse a pensar en dicha historia.

Tendrían que pasar muchos años, antes de que yo aterrizara en carne propia todas esas hipótesis y meras utopías.

Mi trabajo me ha hecho, más a fuerza que de ganas, moldear mi personalidad.
Gracias a él, he tenido que dejar la timidez y a la chica introvertida a un lado.
He tenido que amarrármelos para no huír de miedo y pánico ante situaciones nada deseables.

Mi jefe siempre me dice: “Tú eres abogada, tu trabajo es resolver en la medida de lo posible, los problemas legales de las personas que acuden a ti. Pero nunca hagas tuyos los triunfos o fracasos, mucho menos los problemas, tu cliente es quien gana o pierde, tú no.”.

Pero a veces la gente, no necesita a un abogado, sino a alguien que los escuche.
Ayer fue una señora a la oficina.
Desde que llegó hasta que se fue, no paró de llorar un solo minuto.
En pocas palabras, quería divorciarse porque encontró a su esposo con “una chula”, no la trataba como a su esposa, la denigraba, la ofendía, no quería a sus hijos, no era buen padre, y la situación ya era insoportable e indigna.
Durante casi dos horas, pude percatarme de que ella me decía lo que hubiera querido tener por esposo, la familia ideal que se esmeraba por tener pero que no le era posible tener, el padre amoroso que quisiera para sus hijos. En sí, sólo quería desahogarse, porque de esas 2 horas, me bastaron 15 minutos como abogada para darme cuenta de su situación jurídica y de la mejor estrategia legal, y el resto del tiempo, dejé mi postura de profesionista a un lado para volverme un poco de psicóloga, otro tanto de confesora, un poco más de asistente social del DIF, y un mucho más de consejera matrimonial.

Como abogada, qué puedo decir, su asunto está del quiote.
Del quiote es poco, está bien pinche difícil.
Pienso que si hubiera ido a otro lugar, le hubieran dicho como ese sacerdote: “Mija, ps qué querías….. no hay ni cómo echarte la mano, regresa y aguanta vara, esa será tu cruz que te redimirá de todos tus pecados. Ve en paz, anda”.

Pero soy un ser humano. Tengo ideales o debilidades, de la manera que se mire puede encuadrar en uno o en otro. Yo también vengo de una familia disfuncional que optó por el divorcio. Y sé, y le advertí a la señora, de la enorme avalancha que está a punto de venirse encima de ella y de sus dos menores hijos. Le dije que no dejara de acudir al DIF a las pláticas gratuitas que imparte para su propia salud mental y la de sus niños. Le dije que por muy mal que se sintiera, no flaquera delante de sus hijos, porque necesitarán de una imagen que les brinde seguridad y que permanezca inquebrantable. Le acerqué kleenex y le dije “Todo va a salir bien.”.

Nunca, nunca por ética profesional, digo esa frase. Porque luego, me echo la sal, pierdo y para qué quieren que me tachen de abogada vendida….. (y hablo con justo conocimiento pfffff).

Pero es lo que ella necesitaba escuchar en ese momento.
Fuck, yo hubiera querido escuchar eso hace tanto tiempo….. Pero me tocó descubrirlo por mí misma. Por eso se lo dije.

No tengo una bola de cristal que me prediga el futuro. Y como dice mi jefe, no puedo apasionarme o inmiscuírme, porque ese no es mi trabajo.
Pero yo sigo inmersa en el mundo ideal, aún sueño con el día en que la justicia prevalecerá, y sé que la misma me ha elegido como medio o instrumento para luchar por ciertas causas perdidas.
Sólo debo encontrar ese eslabón que une un mundo y otro.

Sólo que mi visión es demasiado limitada, y no soy la chica fuerte que creo ser, ocupo apoyarme en las ideas de otros hombres que sí son ejemplo de virtud y convicción, y para tratar de entender ambos mundos, recurro a Platón, quien a su vez recurría a la alegoría del "carro o coche alado", así... el alma es como un carro que es arrastrado por dos caballos; uno es blanco, es dócil, obediente y tiende hacia arriba; el otro es negro, brioso, rebelde y tiende hacia abajo; la conducción del carro la dirige un auriga, el cual debe equilibrar a los dos caballos para la buena conducción del carro.

El caballo blanco corresponde a la parte irascible del alma (deseos de lucha, progreso y los sentimientos del hombre), el caballo negro es la parte concupiscible (instintos, deseos y placeres del hombre), y el auriga (cochero) es la parte racional (parte encomendada a pensar y que debe conducir a las otras dos).
Cada parte del alma tiene una virtud que la va a perfeccionar, de la parte racional su virtud es la sabiduría, de la irascible es la fortaleza y de la concupiscible es la templanza o moderación; pero hay una cuarta virtud que es la justicia y equilibra a las otras tres.

Bajo esa tesitura, en efecto,
todo va a salir bien.

viernes, 15 de agosto de 2008

jueves de grill

La Ciudad de Guanajuato capital es el paraíso terrenal.
Es la única Ciudad que habita dentro de una Universidad.
Y que me disculpe Ciudad Universitaria, pero no hay comparación.
A excepción de la carrera de Medicina cuya institución académica se encuentra ubicada en León, y algunas carreras de ingeniería que se imparten en la FIMEE (lo que aquí viene siendo el Politécnico) ubicada en mi Salamanca adorada, todas las demás carreras impartidas gratuitamente por el estado, encuentran sus instalaciones en Guanajuato.
Así que sin ver estadísticas del INEGI, me atrevo a afirmar que el 70% de la población de dicha Ciudad se encuentra formada básicamente por estudiantes.
Por estudiantes universitarios de todo el Estado.
Todos los que estudiamos una carrera universitaria, soñamos ser parte de dicha institución, pero obviamente que no todos podemos hacerlo realidad.
Entre los privilegios de ser una estudiante del alma Mater, se encuentra en primer lugar, el honor, porque chinga, es un honor, no cualquiera, y me doy de topes en la pared, y miro con cierta nostalgia, pero ps ni pex, ya lo pasado, pasado, pero regresando, tienen el honor de formar parte de los mejores estudiantes, de ser parte de las promesas de este Estado para su país, de portar orgullosos el signo distintivo que te une a determinada institución……. De tener a los mejores maestros, esos a los que no les importa si tienes lana o no, ni si tienes una palanca o no, sólo si sabes o no, así de fácil.

Pero ya con el debido preámbulo, todos los estudiantes regresan a sus ciudades de origen los viernes por la tarde, así que los jueves son….. de fiesta!!!
Todos los días por la noche hay desmadre en Guanajuato, pero los jueves por la noche, son punto y aparte! Son jueves de grill.
Grill es el nombre del antro más conocido y popular de esa Ciudad.
En Guanajuato….

No sólo la Alhóndiga tiene su historia grabada en cada esquina del cuadrado.

No sólo el Pípila tiene su estatua subiendo por el teleférico.

No sólo las momias tienen su recinto eterno.

No sólo el callejón del beso tiene su leyenda.

No sólo los hermanos Carcamanes tienen su maldición persiguiéndoles.

No sólo la Universidad tiene su glorioso lema eterno.

No sólo los túneles atraviesan secretamente el esqueleto vial.

No…..
El Grill sí que tiene su importancia y trascendencia!
Y en él se han escrito, y tengan por seguro que se escribirán multitud de historias más!!
... esas historias que no forman parte del conocimiento generacional, sino que permanecen únicamente en la memoria de quienes las escriben.

Todo este preámbulo para comentar lo siguiente.
Ayer por la tarde-noche, fue la inauguración de la oficina del arquitecto del edificio laboral.
Yo como buena jess, me fui vestida de rojo…. De rojo con gris.
Y como hacía ya algo de tiempo que no me divertía sola, dije ingue su, de aquí soy!
A las 7:45 bajamos a la recepción, y como dicen los sabios proverbios populacheros: “A la gorra ni quien le corra” y “Dadas hasta puñaladas”, que me dejé ir sobre la champagne y los canapés, jajaja!! No, pero así creo que yo solita me acabé una botella y media….

odontóloga: Oye jess…..sí vas a poder manejar a tu casa?
jess: clarooooo!!!! ¿tú por qué no pisteas?
odontóloga: Es que ando tomando medicamentos.
jess: pffff, y tú por qué no pisteas? (volteando a ver a otra lic)
otra lic: No sé si recuerdes, pero vivo en Querétaro y mañana trabajo. Jaja, tengo que manejar carretera.
jess: huy qué fresa! Bueno, pasen la botella entons.
odontóloga: órales jess tu jefe te va a ver media ebria.
jess: naaaa, está hasta por allá mira, y aparte mira él tmb anda medio jarras.
odontóloga: oye, tu jefe está pisteando…. Bacacho????
jess: ya ves…. genio y figura….. se está amensando, que me pase su vino blanco espumoso ja!!!
arquitecto: jess, ni creas que te dejaré ir hasta que no te acabes toda la botella ehh??
jess: arqui… esta ya es la segunda!!!
otra lic: esa jess, jaja!!
jess: La neta, sueño con el día en que tenga lana para poder pagarme un chofer, así de que yo pueda ponerme bien pero bien ebria y le diga, “a mi casa por favor”
otra lic: heeey, a tu casa, ajá ehhh??....
jess: sí la neta, haría casting para uno así bien sabroso.
odontóloga: cálmate Pacheco!!
jess: Que desquite… jajaja!!!
contadora: oye pero neta, no quieres que te ayude a manejar?
jess: Yo todavía no me voy!!
contadora: ya nomás vas a quedar tú….
jess: y las botellas…..
odontóloga: pinche jess, tienes que llamarme el fin para salir juntas a divertirnos.
jess: y a pistear!!!!!

No recuerdo exactamente la hora en que me metí a la cama, porque amanecí con una blusa roja de pijama jaja!

Pero como decía en el post pasado, existe una fórmula para sentirse joven siempre, tan joven como un alumno universitario de entre 18 y 22 años, en pleno jueves de grill...

No sólo Guanajuato capital tiene sus leyendas los jueves por la noche.

También una hermosa y pintoresca Ciudad donde la vida no vale nada, porque aquí hiere el recuerdo!!

Salud y a todos ustedes, un fin súper reventado!!!
Y sí José Alfredo, Salud por su eterna memoria que vive en sus letras inmortales!

jueves, 14 de agosto de 2008

4ever young

Nunca he entendido por qué en las reuniones familiares, suelen contarse una y otra vez las anécdotas que ya todos los primos nos sabemos de memoria.
No sé nada de psicología, pero quiero suponer que al recordar el pasado, los más adultos vuelven a sentirse jóvenes, es como si el alcohol que ingirieran se convirtiera en el elixir de la vida, y la fuente de la eterna juventud.
Dejan de tener 50 y tantos (o más) y vuelven a ser aquéllos padres primerizos de 20 y tantos, y por ende, nosotros volvemos a ser unos escuincles de menos de 10.
Podría apostar a que no nos ven como los adultos que somos, sino como esos seres que alguna vez tomamos su mano y recorrimos gran parte del camino trazado a su lado.
Y pasa por desapercibido el hecho, de que muchos de nosotros, también han procreado a su vez.
Y así, el círculo de la vida se perfecciona, poco a poco, y sigue su curso fatal.
Pero en esos momentos, no hay nietos, nuestros padres se reflejan a través de nosotros, y al vernos, recuerdan cómo fue alguna vez.
Así es que la frágil línea del tiempo, aparece en las líneas bien marcadas de los rostros de las personas.

En una ocasión, mi padre comentó que cuando yo era niña veía con inmensa alegría a los caballos, y como no podía pronunciar bien las palabras, yo decía: “Mira papá, un tupillo!!!! Un tupillo!!”.
Y todos se rieron de mí porque hasta la fecha, suelo cambiar palabras, ya ven que mi mente no es nada concreta, y no logra aterrizar muchas ideas claras que digamos.

El domingo pasado jugó Salamanca vs León, todo un clásico local caray!!, vino la fiera y había muchísima seguridad por aquello de los actos vandálicos, entre todos los integrantes policíacos, trajeron jinetes montando a caballo desde la Ciudad de Irapuato, y se dedicaron a recorrer las calles de los alrededores mientras duraban los 90 minutos reglamentarios.
Yo no pude asistir porque ahora mis domingos no son tan míos como antes, ahora mi hermano menor parte para León a estudiar y ese día prácticamente desde que me levanto hasta que me acuesto, estoy en friega ayudándole con todos sus preparativos, entre uno de ellos, había que ir a una casa ubicada cerca del estadio.
Mientras él se bajaba a arreglar sus asuntos, yo me quedé en el carro tratando de escuchar a la multitud petrolera, cuando de repente ví que un tsuru rojo iba circulando, con un pequeñín atrás, y al unísono, los elementos de seguridad que montaban a caballos se igualaron en la misma línea, ví claramente como el niño se pegó a la ventana lo más que pudo, y saludó a los jinetes, quienes a su vez sonrieron y le devolvieron el saludo.

Me puse a pensar que conforme pasa el tiempo, las cosas o situaciones que nos hacen felices, van tomando diversas formas.

El triciclo hace mucho que se oxidó en la casa paterna.

El bebeleches ha sido borrado del patio.

El columpio no volvió a colgarse en el jardín.

La colección de muñecas, fueron donadas a otras niñas.

El fabuloso Fred, ya no emite sonidos agradables, de hecho, ni siquiera prende.

Los carros a control remoto, ya no obedecen la señal eléctrica.

La máquina de raspados, ya no congela.

Los pilares de Doña Blanca, ya no se corean por estos rumbos.

Los holanes pasaron de moda hace ya mucho tiempo.

Los escondites favoritos, se han reducido de tamaño y por más que intentamos, ya no pueden esconder nuestro tamaño.

Los tesoros enterrados, ya tienen más capas de tierra encima suyos, y nunca habrá algún aventurado que descifre el mapa casi borrado en su totalidad, y descubra su existencia.

Este domingo, aprendí que no hace falta mucho para tener momentos felices.
Logré entender un poco a los adultos en las fiestas familiares.
Porque también yo ya soy adulta.
Porque quizás no exista la panacea que nos mantenga jóvenes para siempre, pero sí existe otra fórmula para sentirnos jóvenes toda la vida.
Y mientras un niño de menos de 10 años, fue feliz por haber saludado a un jinete mientras montaba a caballo, yo fui feliz por haberme sentido nuevamente como niña y descubrir, que no sólo nosotros fuimos creados a Su imagen y semejanza, también vi otra creatura grande, en todo su esplendor, elegante al caminar sobre sus cuatro patas, imponente al golpear esos cascos en perfecta armonía…
Ingenuamente recordé una noche de hace muchos años atrás, cuando mi papá me tomó de la mano, salimos a dar un paseo nocturno, y en la calle hizo acto de aparición otro jinete de dimensiones mayores a los que vi el domingo, yo volteé a ver a mi progenitor admirada y feliz mientras mis labios exclamaban: “Mira papá! Un tupillo! Un tupillo!!”

lunes, 11 de agosto de 2008

under the same sky

Eran dos jóvenes jugando al amor.
Ella tenía 23, y él 18.

Ella era estudiante de posgrado.
Él era empleado en una famosa tienda local.

Ella siempre le regalaba M&M's.
Él siempre le obsequiaba –kisses--.

Ella mentía en casa para salir a su encuentro.
Él siempre mentía en casa para llegar puntual a ese lugar que se volvió inmortal.

Ella contaba los minutos que la separaban de él.
Él desquitaba cada segundo ausente para llenarla de sonrisas.

Ella aprendió a conocerse a través de él.
Él reafirmó cualidades que desconocía de sí mismo a través de ella.

Ella jugaba a adivinarle el pensamiento.
Él descubrió el signicado de cada mirada.

Ella caminaba junto a él por las noches frías.
Él se quitaba su sudadera para cubrirla.

Ella desconocía muchos caminos.
Él la tomaba delicadamente y la guiaba.

Ella temblaba al tenerlo enfrente.
Él se ponía nervioso cuando ella se acercaba a él.

Ella le compartía su mundo.
Él omitió muchos detalles del suyo para no lastimarla.

Ella se preocupaba por él.
Y él comenzó a preocuparse por el exterior.

Ella le pedía respuestas.
Él le contestaba evasivas.

Ella se despidió de él.
Él la abrazó el mayor tiempo que le fue posible.

él: Hey jess muero de curiosidad, ¿qué tenían en común ustedes que hizo su relación tan especial?
jess: Lo que tienen en común todas las personas que han significado y significan algo en mi vida.
él: y la respuesta correcta es…….
jess haciendo una pausa y sonriendo: El cielo… ambos caminamos unos instantes bajo el mismo cielo.

viernes, 8 de agosto de 2008

chica de humo

Llegué a este mundo a finales del siglo XX.
En el año de 1982 exactamente.
Mi padre ansiaba un varón por primogénito.
Pero uno nomás dispone….. y el doble gen, le rindió homenaje al siglo que ya se encontraba en pleno ocaso.
Mi abuelo materno siempre nos decía a todos los primos: “Actualmente hay escasez de trabajo, porque la mujer trabaja, en mis tiempos, ninguna mujer trabajaba, se dedicaba a cuidar y educar a los hijos, y todos los hombres teníamos oportunidades laborales para escoger…. No que ahora, mujeres aquí y mujeres allá!.... Tú jess debes estar preparada para el matrimonio, aprende a cocinar, planchar, etc. etc. etc.”.
Y ahora que el rol de la mujer en sociedad ha “evolucionado”, hago un recuento.

- La vez que intenté cocinar decentemente, “costillas de cordero en salsa de ciruela acompañadas de pasta a la sabequé, con budín de mango de postre y agua de horchata para acompañar”…. Sucedió que:
a).- Las recetas de la revista vanidades nunca quedan igual que en la imagen, NUNCA.
b).- Envié mi recomendación a la editorial exponiéndoles que muchas mujeres, éramos neófitas en eso de la cocina, así que sugería amablemente no pasar por alto ningún detalle, por más lógico que éste pudiera ser, como por ejemplo: Decir que la salsa de ciruela, únicamente se elabora a base de la ciruela deshuesada, de lo contrario, la licuadora se trabará y los comensales se la pasarán escupiendo los pedazos de hueso de ciruela en lugar de degustar el bocado.
c).- Tratar de trabajar en el sentido común, si cuando vas a la Michoacana y compras un agua de horchata, es un líquido normal con sabor extra, obviamente, es porque colaron el arroz antes de vendértela.
d) Tomar en cuenta que si la receta dice BUDIN, es porque es la receta de un BUDIN (más que obvio), y no de una GELATINA.

Definitivamente, me di cuenta que eso del hogar no iba a ser para mí.
Y como no tenía tan malas calificaciones, tomé la decisión de seguir estudiando.
Porque aparte de todo, siempre he odiado el lazo de la dependencia económica.

Y sucede que entré al mundo laboral.
Pero cuando incursioné en ese ámbito, ya no era el siglo XX, sino el XXI.
Donde te venden la idea de que la mujer de hoy debe ser perfecta.
…. Y entre más “perfecta” es, más falsa y superficial se vuelve.

Ayer por ejemplo cuando estaba esperando que me devolvieran el carro del servicio, porque como toda buena mujer del siglo XXI, no tengo novio/free/amante/affair que me lleve de un lado a otro, ni que me lleve el carro al taller, o mínimo me de ride para recogerlo… no, tengo que hacerlo todo yo, pero bueno, mientras esperaba mi carro, me tiré en el sillón de espera y vi un canal de cable. La verdad, no sé qué canal era, porque no tengo cable, en casa eso no rifa, todos tenemos otras prioridades, así que no es rentable contratar ese servicio.
Estaba viendo un programa, donde unas mujeres querían operarse, la primera incrementar el tamaño de su busto y otra el de su derriere. Porque querían ser –bellas--.
La chica con traumas de su trasero, siempre iba acompañada de su novio.
Y el doctor no quiso operarla, porque tenía un ligero problema en el corazón, y el riesgo de la operación era mucho mayor a la ganancia que hubiese podido obtener.
El doctor le preguntó al joven afortunado (que no era ni tan joven, más o menos yo le calculé unos 35 soso) si no consideraba que su novia fuera bella, él estaba a punto de responder cuando ella dijo: Sí, sí lo cree.
.... Qué flojera tener un novio así. La verdad. Que nada más pague las operaciones, y ni siquiera tenga los suficientes para ubicar a su pareja protagónica.

Pausa.
Cuando era niña llegué una ocasión con mamá a ver la tv.
Estaba una telenovela.
Esa escena fue así como flashhhhhh.
Estaba una hermosa novia en el altar junto a su gallardo novio, y el padre dijo: “…. Que hable ahora o calle para siempre”, en ese momento entra a la iglesia Eduardo Yáñez diciendo: “ALTO, Yo compro a esa mujer”. Aggggggggggg!!!! No, no, nooooo!!!!!
A partir de ahí tengo muy clara la idea de hombre ideal.
Y no quiero decir que quiero un macho que me pegue y me obligue a renunciar a mi trabajo, sino un hombre con iniciativa caray! (bueno, que me pegue nomás poquito jaja!), no como ese pelele que le decía sí a todo lo que su novia quería.
Ya. Ja. Regresando.

Y entonces, llegó ese silencio en mi interior que me hace pensar en que odio a walt disney por haber traumado a millones de niñas haciéndoles creer que el final feliz es el matrimonio. Y matrimonio con un príncipe para acabarla. No creo que William algún día voltee para estos rumbos.
Y pasas de ser la joven doméstica o joven aborigen del jardín encantado a la princesa del reino unido.

Y me pregunté, ¿por qué para una mujer es tan importante tener a una pareja a su lado.? (y creo que es la pregunta del millón de euros).

Y me dí cuenta que es la búsqueda de esa sensación de protección y compañía que te brinda.
Es el hecho de despertar y ver a alguien a tu lado, es el hecho de sonreír de la nada y que con la mirada te expresen el aprecio o el cariño, es el hecho de decir te necesito, y tener alguien a quién abrazar, es el hecho de poder decir libremente y en voz alta, tengo miedo, y saber que alguien va a estar ahí para protegerte del mundo exterior y de tus fantasmas interiores.
Es el hecho de complementarte y perfeccionarte al lado de alguien más, y viceversa.

Pero entre que son peras o son manzanas.
Regreso a mi escritorio, reviso todos los trámites que tengo pendientes, corrijo las observaciones que me hizo el jefe, hago las llamadas pendientes a los clientes, checo mi agenda, escucho música, miro el reloj, saboreo un delicioso café, recibo la invitación a una fiesta en León (vaya, me estoy internacionalizando por fin!!), imprimo mi guía de tesis, volteo a ver la sentencia en contra que estudiaré todo el fin de semana (cómo me encanta que me “den palo”….), enlisto las cosas del súper que necesito comprar, administro la paga de cada viernes por la mañana, separo los diversos pagos, golpeo el suelo con el tacón derecho como suelo hacerlo cuando ingiero cafeína, suelto el pelo que traía recogido para sentirme un poco más libre, un poco más “yo”, sonrío al pensar que intentaré volver a cocinar este fin de semana (que me echen a los corderos…. Ja, también a esos “corderos” jajajaja), escribo este post….. y me pregunto si me considero una chica del siglo XX o del siglo XXI, en eso, una parte de mí me responde,

-- Afortunadamente, no encuadras en ninguna de las dos querida, eres como diría un antiguo torero retirado …. un “crucigrama viviente”…
…. una chica de humo. --

miércoles, 6 de agosto de 2008

otra más de coincidencias

Cuando estaba en primaria, había una niña que aún a su corta edad, era la chica más atractiva del salón, era la más inteligente, simpática, tenía la letra más estética, tenía una voz muy femenina, tenía hasta un nombre elegante caray!!, y bueno, todas las demás niñas introvertidas, queríamos ser sus amigas, pero sólo unas pocas lo lograban.
En los 5 años que compartimos aulas, fueron contadas las palabras que nos dirigimos. De hecho, creo que fueron contadas las palabras que exclamé en todos esos años, porque en esas épocas apenas estaba descubriendo mi existencia, y mientras las otras niñas platicaban en el salón con la alumna de enfrente, al lado o atrás, yo veía el pizarrón con todas esas letras blancas haciendo contraste en ese fondo verde, y mientras más abría los ojos, mis labios más se cerraban.

Irónicamente, ahora hablo a todas horas, y mi voz es uno de los elementos más indispensables en mi vida, en todos sus ámbitos.

En fin, volviendo a la niña de nombre elegante, solía escuchar cada año repetir a nuestra docente que “Llegaría muy lejos en la carrera que ella eligiera”, nadie dudó nunca un segundo dicha profecía.
Cuando terminó la primaria, ella se fue a una secundaria pública (la mejor de esta ciudad), mientras que yo seguí enclaustrada en mi prisión femenina, y volvimos a encontrarnos hasta la preparatoria oficial de este Municipio.
Sólo que para ese entonces, no era la chica más inteligente, pero eso sí! Se convirtió en una de las chicas de nuevo ingreso con más pegue, participó para reina de la prepa, los mejores chicos andaban buscando una relación formal con ella, y en nuestra ceremonia de fin de estudios medios superiores, ella llevaba puesto un vestido negro holgado que cubría su esbelta figura.
Supe que se casó con un cantante de un grupo de rock, tuvo su hijo y se divorció.
Era la mejor en clase de matemáticas.
Y no sólo de matemáticas, sino de ciencias naturales y sociales.

Me pongo a pensar, si un segundo de suerte cambia el rumbo de tu vida para siempre.
Si un instante decide si sigues siendo la mejor en la clase de matemáticas, si ese instante te encausa a ser el futuro Premio Nóbel a la Química, o si por el contrario, decide que el mejor rol para uno, es la maternidad/paternidad y el duro y arduo trabajo del hogar.
Y no es tanta suerte, fortuna, azar o coincidencia, porque todos estamos conscientes que si A + B = C, al actualizar el supuesto de la hipótesis, la C es invariablemente C, la ciencia nunca falla….
Pero es decir, yo también he tenido esos sustos mensuales que me friquean, me quitan el sueño y el apetito, me hacen pensar en mil estupideces, y aparte de pendejearme, me hacen desear el paso rápido de los días, esperando la señal anatómica que me despeje la mente y me haga saltar de la emoción….
Todos (o casi todos) nos la jugamos en algún momento de nuestra vida, todos sabemos los riesgos que corremos y sus posibles consecuencias, pero …. Ese instante es el que me intriga, ese momento que decide entre la gran coincidencia y la vida conocida.

La suerte de cometer un error vial, y no tener enfrente de ti un camión que te conduzca al sueño eterno.

La suerte de besar a un chico, y enamorarte de él.

La suerte de fumar marihuana, y no volverte adicto.

La suerte de escuchar una canción, e inmortalizarla.

La suerte de cerrar la boca, y abrir los ojos.

La suerte de ver un arcoiris, y encontrar el tesoro al final.

La suerte de leer un libro, y descubrir tu vocación.

La suerte de cruzar una mirada, y olvidar su significado.

La suerte de subir a un columpio, y aprender a balancearte.

La suerte de dar un clic, y accesar a ese espacio virtual.

La suerte de acariciar la existencia debido a esa GRAN coincidencia.

domingo, 3 de agosto de 2008

Los relámpagos de Agosto.

Los cuartos de mi habitación infantil, daban a ese patio con ese phycus y ese pino, donde solíamos jugar mis hermanos y yo.
Cuando llovía, me gustaba pararme junto a la puerta compuesta de ventanas para observar las gotas caer, e investigar empíricamente el origen de la lluvia, cuando aún no sabía nada de la evaporación y de los diversos estados de la materia.
Tláloc veía placenteramente las ofrendas y tributos ofrecidos hacia él y bendecía a la madre tierra, brindándole el elemento esencial para el surgimiento de la vida.
Llovía sobre el patio, pero también refrescaba mi interior.

Cuando tenía suerte, granizaba y tenía el regalo de ver el patio de casa alfombrado de hermosos cristales que lo hacían relucir increíblemente.
Addamas dirigía su mirada hacia el bajío de México, soplaba delicadamente y congelaba gotas de agua, que llegaban al suelo convertidos en roca, para en unos instantes, perder su energía concentrada, deshacerse y regresar a la madre tierra.
Granizaba sobre el patio, pero el frío abruptamente golpeaba mi interior.

Y cuando el azar me favorecía enormemente, llegaban los reyes del espacio sideral.
Anunciando al poderoso Thor y su eterna lucha con Jörmungand, recordándome el todo del que formamos una ínfima parte.

En mi estado natal, Guanajuato, específicamente en la histórica, trascendente y colonial ciudad capital, los relámpagos aparecen siempre por el mismo punto cardinal, excepto durante el mes de Agosto.

Me pongo de pie frente a la ventana que da al patio exterior, el viento del Norte sopla tranquilamente, sé que de un momento a otro, se volverá furioso y azotará la Sierra Madre, me postraré ante la madre naturaleza y me abrigaré, si tengo suerte, escucharé algún despistado relámpago de agosto.

La vida se vuelve en sí, un continuo devenir de estados de la materia, un diálogo entre el ente universal y el ente particular, pensado hace siglos atrás.

Si los dioses tienen tregua durante este mes, de cualquier manera, en mi interior retiembla, hay rayos y centellas….
….. dentro de mí resuenan los inmortales relámpagos de Agosto.