jueves, 27 de septiembre de 2012

Nunca digas "Nunca".

Hace mucho escuché en la radio una frase que decía: "Lo que en nuestra infancia es exótico, en la adolescencia se vuelve erótico."

Y me atrevo a afirmar que lo que en la adolescencia es exótico, en la madurez se vuelve erótico.

Mi vida ha sido un continuo devenir de extremo a extremo, si alguna vez he hecho parada en un justo medio, la verdad ni me he percatado de ello.

En la adolescencia estaba obsesionada con que una mujer no debería maquillarse, ni pintarse el pelo, ni arreglarse, so pena de parecer boba.

Juré que nunca, jamás en la vida me teñiría el pelo, y bueeee....

Larga vida al Peróxido.

En mi adolescencia juré que iba a tener relaciones sexuales hasta que me casara, y ..... digamos que sólo quedó en eso, un lindo recuerdo adolescente jejeje.

En mi adolescencia temía los efectos del alcohol, y miren, miren nomás!

Después de la primera vez que me negaron la VISA, juré que NUNCA más volvería a aplicar, y ..... más rápido cae un hablador que un cojo jejejeje.


....

Hace dos años juré que por ningún motivo volvería a la Ciudad de la Luz....

...... y mientras esta entrada programada aparece en mi blog, yo estaré volando hacia el otro lado del charco.... haciendo parada en el Oktoberfest.

Yeah!!!!

Regreso con la crónica y las pics ;)


sábado, 8 de septiembre de 2012

Todavía puedo verlo arder.

"Todo arde si le aplicas la chispa adecuada."
Héroes del Silencio.

Recuerdo la vieja estufa de la casa paterna.
Era la estufa original que tuvo mi abuela paterna, o sea que era de las primeras estufas que se vendieron en esta Ciudad.
No era como las estufas actuales que funcionan a base de electricidad.
Su mecanismo de encendido era: 1.- Prender un Cerillo, 2.- Girar la perilla de la estufa por donde el gas salía, 3.- Bajar el cerillo por entre la parrilla, 4.- En cuanto salía la flama, tirar el cerillo y quitar en chinga la mano para evitar que tus dedos se quemaran.

En teoría parecía muy fácil.
Inclusive, cuando yo era niña y veía a mi Mamufa hacerlo, parecía de lo más fácil.

Cuando cumplí diez años, un día, Mamufa me tomó de la mano y me llevo enfrente de la estufa, me dio una caja de cerillos y me dijo que prendiera una parrilla.
Mi primera reacción fue decirle a mi progenitora: "No sé hacerlo".
Ella me vio fijamente y me dijo: "Hoy vas a aprender, observa bien, porque lo haré sólo una vez y luego tú lo harás sola."

Hizo el ritual de prender la estufa, y al salir la flama, pensé que ella me diría "Bueno, ya vete, yo sigo prendiendo la estufa siempre.", pero no, la apagó inmediatamente y al unísono algo dentro de mí entro en pánico.

¿Por qué los padres te hacían tenerle miedo o temor a la estufa cuando eres niño y te prohiben acercarte a ella, si cuando creces un poco más te obligan a hacer lo contrario?

Yo sólo podía ver fuego delante de mí.
Yo que soy nacida bajo la casa de Acuario, le tengo pánico al elemento fuego, siempre ha sido así.

Mamufa me dio la caja de cerillos y me miró fijamente.

Prendí el cerillo con todo el miedo posible, mientras mi otra mano temblando giraba la perilla del gas, y al tratar de acercar el cerillo, su mecha se consumió toda y la llama alcanzó mis dedos y los quemó.
Tiré inmediatamente el cerillo y apagué el gas.
Volteé a ve a Mamufa con lágrimas en los ojos y le dije que no podía.
Ella me dijo: "Te vas a quedar aquí, y vas a tratar una y otra vez hasta que puedas hacerlo. Es por tu bien. Yo me voy por mientras a lavar la ropa.".

Sólo Deus sabe cuántos cerillos prendí esa tarde, cuánto gas se escapó mientras giraba la perilla abriéndola, y cuán quemados quedaron mis dedos al tratar de prenderla una y otra vez.

Y mientras las lágrimas del dolor quemaban mis mejillas, yo sólo pensaba en que Mamufa me odiaba y quería lastimarme, porque de lo contrario, no me tendría de pie haciendo algo que ella sabía hacer a la perfección y sin lastimarse.

En algún momento de la tarde, por alguna extraña razón, el gas y la chispa del cerillo hicieron click, y delante de mí se creó un círculo azul de fuego.

Años, muchos años más tarde de ése episodio me encontré en mi cubículo laboral leyendo una Sentencia -parcialmente- a favor mío, pero ése parcialmente y nada eran casi lo mismo.

No puedo negar que me da pánico la idea de que cada día que pasa tengo más responsabilidades laborales, mi jefe dice que me está preparando para que el día -el cual espero llegue dentro de muchos años más- él se retire, yo tome su lugar y me quede al frente del bufete jurídico para el cual trabajo.

Y mi problema, en gran medida de inseguridad, radica en que mis ambiciones no son llegar a ser jefe un día.
Yo siempre he creído que soy una excelente mano derecha.
Soy increíblemente buena obedeciendo órdenes, captando ideas y plasmándolas en una hoja en blanco.
Pero..... siempre he dudado mucho de mi capacidad para estar al frente de algo.
Siempre he creído que no soy tan buena al frente, como lo soy a un lado.
Y no es falsa modestia, sino realismo.

Estoy acostumbrada a que el jefe sea quien lleve los asuntos importantes de la oficina, me de indicaciones, o en su caso, me dicte los razonamientos.

Hace dos semanas, llegó una Sentencia en contra, y yo fui al cubículo del jefe a hacérselo saber, y a preguntarle cuándo íbamos a trabajar en la apelación.
Él nisiquiera miró la sentencia, nisiquiera me miró a los ojos, sólo dijo mientras revisaba otros documentos: "No voy a ayudarte en nada de ese asunto, hazlo tú sola, este momento debía llegar algún día.".

Yo sentí nuevamente el mismo pánico que de niña sentí cuando Mamufa me dejó sola frente a la estufa y con la caja de cerillos en mis manos.

Duré una semana entera sin querer leer detenidamente la Sentencia... sólo la última hoja que decía: "No procede, no procede, no procede y procede parcialmente.".

Hasta que, con el reloj en contra, decidí enfrentarme a la Sentencia, durar horas leyendo el expediente entero,horas leyendo el Código, horas haciendo anotaciones y horas frente a mi lap, recibiendo el dictado que me hacía mi propia mente de todo lo aprendido con el jefe.

El viernes metí la apelación al Juzgado.

No sé si vaya a ganar la Segunda Instancia o no, sólo puedo decir que..... en estos momentos, vuelvo a sentir la misma satisfacción que de niña sentí, cuando mis dedos quedaron quemados tras varios intentos fallidos de prender la estufa, pero delante de mí había una llama azul de fuego.


domingo, 20 de mayo de 2012

Marcha Capitalina Anti EPN

"La gente consciente, NO vota por un Copete!".
Porra escuchada en la línea azul del metro capitalino a las 11:45 am del día sábado 19 de Mayo de 2012.

Había muchos contras para no ir: Estoy súper jodida $$$, tengo mil y un jale pendiente, había muchos rumores de que se cometerían actos violentos en contra de los -marchantes-, estoy viviendo una mega depresión que me hace no querer salir a ningún lado, entre otros.

Pero había algo a favor que fue decisivo: No soporto a EPN, no soporto sus mentiras, su tiranía, su prepotencia, su cinismo, su intolerancia, su ignorancia, su sola imagen me provoca náuseas.

Y decidí sumarme a la multitud de gente que, ejerciendo su libertad de expresión, se dio a la tarea de unirse al mediodía en el Zócalo Capitalino.

Me levanté a las 5 am del sábado, aún en contra de todos mis hábitos de holgazanería, y me fui a las 6 am hacia la Ciudad Capital, me fui acompañada de mi abuelito materno, quien en el camino me dijo sabiamente: "Si la democracia realmente existiera no valdría lo mismo el voto de una persona preparada e informada, que el de alguien que nisiquiera sabe leer y escribir.".

Llegué a la casa de mis tías y me uní a mi sis.

Ambas fuimos a tomar una combi que nos llevara a la línea azul del metro.

Fué mi primera marcha, y como toda primera vez, iba llena de adrenalina y de incertidumbre.

En cuanto pisé el DF, sentí ese profundo sentimiento de libertad que no he sentido en ninguna otra parte del mundo.
Ahí siento que puedo ser realmente Yo. Que no hay nadie conocido o desconocido que pase y restrinja mis actos, o que los repruebe.

En el metro vi a unos estudiantes que iban con pancartas en contra de EPN, a los vendedores ambulantes con sus mil y un gangas que no pude resistir, y por diez varos, compré un paquetito con dos plumas, un lapicero y un borrador.

Dos estaciones después, se subieron un hombre y una mujer de la tercera edad, cada uno iba por su cuenta, y por alguna razón kármica, ambos como que tuvieron un flash y comenzaron a ligar; ella pidió a la gente una pluma prestada para anotar el número telefónico de él y ponerse en contacto, y yo pensé: "Todo el mundo liga menos YO!!!" jajaja, y luego pensé: "Ahhhh acabo de comprar unas plumas", y le presté un bolígrafo con el cual ella anotó los datos de él.

Seguramente a estas alturas, ya fueron a tomar un ensure juntos jejejeje.
Y espero que el karma premie mi buena acción y me envíe a alguien decente para salir a tomar unas cheves :P

Total que cuando llegamos al Zócalo, faltaban diez minutos para el mediodía y sólo había una pequeña cantidad de personas alrededor de la Bandera.
Mi sis me dijo: "En las marchas gay hay muchísima más gente que esto.....".

Harris nos llamó para decirnos que nos alcanzaba en la bandera, mientras escuchábamos que la marcha iniciaría a las 12:30 por toda la calle Madero, y fue a dicha hora cuando la gente comenzó a salir de todos lados con sus pancartas, con sus boletines, con sus muestras de desaprobación hacia lo que EPN representa.

A la una llegó Harris, y de ahí nos incorporamos a la marcha.

Mientras marchábamos, había porras por todas partes, mucha gente tomando fotografías y video, un helicóptero sobrevolando la ruta, espectadores que apoyaban a los que sentíamos una misma causa en común.




Las noticias no compradas ya dijeron todo lo que pudo decirse, cerca de 46 mil personas fueron.
Con un saldo blanco, ningún percance violento como en Colima, sin acarreados, sin que nos hayan regalado nada para ir y sin afectar a terceros.

Después de recorrer los 5 km que nos separaban del Ángel de la Independencia, salimos hambrientos a comer a la Zona Rosa, y de ahí fuimos a tomar un drink al "Cielo de Cortés" que es el Bar del hotel llamado "Palacio de Cortés" situado a un costado de Bellas Artes, en lo que era la hora para tomar el trolebús y dirigirme a la central de autobuses para regresarme a mi Ciudad.

Todavía siento euforia al pensar en la tarde de ayer.

Quién sabe qué vaya a pasar este primero de Julio, pero NADIE podrá robarme nunca, el sentimiento gratificante de saber que yo, una ciudadana que vive en el Estado mocho y conservador por excelencia, tuve el impulso de recorrer 300 km para demostrar públicamente que tengo criterio, tengo noción histórica y AMO intensamente a mi país.

Voy contigo, AMLO.

Porque quiero seguir sintiéndome libre, sin que haya algún conocido o desconocido que pase a mi lado y restrinja o repruebe mis actos lícitos.


viernes, 11 de mayo de 2012

El inexorable paso del Tiempo.

“I was once like you are now
And i know that it's not easy
To be calm when you've found
Something's going on
But take your time, think a lot
Think of everything you've got
For you will still be here tomorrow
But your dreams may not.”
“Father and Son” by Cat Stevens.

En todo este tiempo que he estado ausente en mi vida virtual me he dado cuenta que no nos percatamos del inexorable paso del tiempo a través de nuestra propia imagen reflejada en un espejo.

No. Lo hacemos con la imagen que percibimos de las demás personas.

Recuerdo que cuando yo era infante, las amigas de mi mamá me veían y me decían: “Por Deus jessie ya no crezcas más!!! Ya estoy envejeciendo!!”, y yo pensaba que eran señoras exageradas, yo me seguía viendo y sintiendo una chiquilla imberbe.

Ahora soy yo la amiga de las mamás que huyo al momento de ver a sus hijos porque apenas fue ayer cuando los ví recién nacidos, y ahora… bueno, ahora ya hasta corren.

Pero, creo que toda esa catarsis interna de reconocimiento del tiempo es llevadera porque me sigo sintiendo joven.
El verdadero colapso mental y emocional viene cuando te das cuenta de que a quien tú amas comienza su declive físico.

Papufo nació en 1944.

Y últimamente lo he visto no cansado, ni enfermo, vaya! Sigue teniendo una lucidez envidiable, y una memoria perfecta.

Sigue siendo brillante en sus razonamientos.

Pero veo que ya está comenzando una etapa de cansancio físico.

La verdad es que yo creo que así como va, llegará a los 80’s por su propio pie y con su misma lucidez.

Pero me cuesta mucho trabajo aceptar el hecho de que algún día, me despediré de él.

Y el interior duele.

Y por un lado están todos esos sentimientos encontrados y por el otro lado, mi mente dice que tengo que comenzar a tomar riendas en el asunto.

Mi principal problema con mi personalidad es que el lado emocional pesa más, mucho más que mi lado racional.

Lo que la propia lógica demanda es que yo estaré ahí mañana, pero quizás mis sueños no.

Y es entonces, cuando entendemos a cabalidad la fatalidad del tiempo.

domingo, 25 de marzo de 2012

La Bestia.

"Entre la bella y la bestia, no hay superioridad; su olor atrae a la ciencia, su carne al predador."
Miguel Bosé.

Era aquella edad dorada de la inocencia, cuando mi abuelo paterno llegó sin previo aviso a la casa paterna.

Yo, que casi no convivía con él, sentí mucha curiosidad al verlo bajar de las escaleras.

Y ví que traía entre sus manos a un gallo.

He de decir que es el gallo más feo que he visto en toda mi vida.

Era un gallo obeso, de esos que en alguna época gloriosa de su vida fue de pelea, sus ojos estaban siempre rojos, y tenía doble cresta.

Francamente me daba asco.

Pero... era un regalo del abuelo que en nuestra infancia nunca nos dió nada.... Sólo ese asqueroso gallo de pelea.

Escuché que le decía a mi papá que lo había llevado porque era un gallo muy macho, para que "pisara" a nuestras gallinas del corral.

Mamufa nunca vio de buen gusto a ese gallo, porque nuestros gallos y gallinas realmente vivían tranquila y campiranamente, no necesitaban de un gallo de mala muerte, por mucha fama de muy macho que tuviera.

Nuestro abuelo echó a su gallo a nuestro gallinero, y se fué.

Mi sis y yo vimos con gran indignación cómo esa bestia llegó, y a los tres gallos bonitos que teníamos, luego, luego les echó bronca, su cresta se le infló y sometió a los otros tres gallos.

Cada vez que un gallo andaba tras una de las muchas gallinas del corral, la Bestia se encabronaba y le salía al quite al pobre gallo para impedir que siquiera tocara a la gallina.

Todas las gallinas eran intocables para los demás pobres gallos.

Un día, mi sis y yo fuimos a darles de comer a las gallinas al corral, mi sis se agachó y la Bestia Emplumada se esponjó y atacó a mi sis a picotazos, yo paralizada y llena de terror, fuí corriendo con Mamufa a acusar a la Bestia.

Mamufa que no soportaba más a la Bestia, agarró una escoba y fue corriendo al corral mientras decía: "Ah no! Esto sí que no lo voy a permitir!!"

Llegó al corral, y con su escoba le puso una santa chinga a la Bestia delante de la expectación de gallos y gallinas, todos vieron cómo la Bestia aún cuando le salió al ataque a Mamufa, recibió escobazos en su lomo.

Mamufa tomó entre sus brazos a su pequeño roedor que seguía llorando, y yo ví cómo la Bestia fue a esconderse a uno de los botes donde las gallinas empollaban.

Duró metido en esos botes tres días enteros, no salía ni para tomar agua, y cuando el hambre lo hizo salir a querer seguir siendo la Bestia, los otros tres gallos pueblerinos, que vieron que no era invencible ante los madrazos, se le pusieron al tú por tú, dejándolo nuevamente puteado adentro de los botes de las gallinas.

La Bestia nunca más volvió a tocar a ninguna gallina.

Envejeció en una semana lo que no había envejecido desde su llegada.

Papufo, que nunca supo de ese episodio entre la escoba y la Bestia, le dijo a mi abuelo que le había llevado un gallo moribundo, porque ya se había tirado a esperar la muerte dentro de un bote.

Mi abuelo llegó rápidamente al corral para ver a su Macho reducido a un gallillo cualquiera, sin chiste alguno, minimizado por todos los demás.

Lo sacó como pudo del bote, y mientras se lo llevaba decía:
"No sé cómo le pasó esto!! Si era un gallo muy macho!!!"

Después de que se llevaron a la Bestia, el corral volvió a ser el mismo lugar equitativo de toda la vida, pero ninguna gallina volvió a empollar en el bote donde la Bestia fue sometida de manera justa por sus Depredadores.

jueves, 1 de marzo de 2012

La Chica del Risotto.

"Un rato de vida, es vida."
Papufo.

Harris llegó a mi vida por casualidad.
Ahora entiendo que la casualidad no existe, todos somos energía llamando a otras energías afines a nuestra propia esencia.

Para que Harris llegara a mi vida, tuvieron que pasar muchas barreras, muchos años, muchas amistades, muchas experiencias, muchos tropiezos, muchas búsquedas, muchos éxitos, y ...... un sólo viaje.

Un sólo viaje que yo no elegí, sino que alguien mayor que yo, eligió por Mí.
Un viaje que duré un año entero pagando.

Y es hoy, cuando el retraso de dos horas en nuestro vuelo de regreso, cobra especial relevancia.

Porque hoy sé que no podría vivir sin él.

Aunque Harris sea capitalino y tenga 7 años menos que yo, él convive conmigo mucho más que algunos de mis amigos de esta misma Ciudad.
Me busca todas las mañanas a través de mi celular.
Y todas las tardes.
Y todas las noches.

Yo sé que él me admira (aunque lo niegue), y me demuestra su cariño a cada instante.

En mi familia, todos hablan de él, y todos lo vemos como un miembro más de nosotros.
Él, sabe todos los apodos con que nos conocemos entre nosotros, y me da ternura porque eso demuestra que pone atención a cada palabra que le digo.

Estoy segura que nunca alguien aparte de Mamufa, Papufo, Ardilla y Fmi, había puesto tanta atención a los pequeños detalles que forman mi personalidad.

Él sabe que mi obra literaria favorita es "El Padrino", y ahora que leyó dicho Libro (obvio, yo le presté el mío)dice que es su Biblia personal.
Yo siempre escribo mi nombre en la primera página de cada libro que leo, y la fecha en que lo leí.
Y él escribió su nombre debajo del mío.
Ese detalle, me hizo sonreír.

Porque es como si él se aferrara, por unos instantes de su vida, a mí.

Y yo que siempre he soñado con trascender de manera fundamental con un hombre, encuentro en él no sólo la satisfacción de verme reflejada en determinadas manías, sino saber que a mi edad, él será mucho mejor que yo.
Tiene el talento necesario, y unos cuantos puntos qué pulir, pero sé que terminará siendo (más) encantador.

Obviamente, la diferencia de edades hacen que nuestras diversiones nocturnas sean muy distintas.

Él todavía sale de farra y regresa en estado de ebriedad a su casa.
Como yo lo hice a su edad.

Él todavía se enamora intensamente (aunque diga que no).
Como yo lo hice a su edad.

Él siente prisa por vivir y quiere comerse el mundo de un sólo trago.
Como yo lo hice a su edad.

Él me dice que extraña mi compañía física, y eso a mí me desgarra el corazón.
Porque creo que nunca nadie ha valorado tanto el estar a mi lado y escuchando mis ocurrencias, escuchando mis risas (él dice que me río desagradablemente como Goofy jejejeje), mirando atentamente mis intereses y simplemente, coincidiendo una vez más.


Cuando mi viaje a NYC llegó a su fin, Papufo me mandó un msj diciéndome: "Un rato de vida, es vida.", y se lo leí a mi sis y a Harris..... y ahora él es fan de esa frase.

¿Cómo no sentir tanta efusividad hacia alguien que abraza con ternura todo aquello que a ti te estremece el corazón?

En tan sólo cuatro meses, le he conocido mucho más de lo que le había conocido en los ocho años anteriores que han transcurrido desde que intercambiamos mails en el Aeropuerto Internacional de Quebec.

Él me hace reír con sus ocurrencias.
Y al reír, me siento..... tan Yo.

Con él puedo mostrarme tal y como soy realmente, sin cuidar evitar decir comentarios que para alguien más serían de mal gusto o mamones.
Con él no tengo que ser políticamente correcta.
Con él puedo estar sin maquillaje y no sentirme inapropiada, pero... cuido que cada vez que nos vemos frente a frente, todo en mi rostro luzca impecable, para él.

Porque nuestra empatía, no es sólo virtual, ni ocasional.
Va más allá.
Es el amigo con el que he compartido más experiencias físicamente.
Conoce cuáles son mis cualidades en vivo y a todo color, así como también conoce cuáles son mis peores vicios y mayores debilidades.
Y aún así, me quiere.

Y en contraprestación, yo también sé cuáles son sus mayores virtudes y defectos; sin los cuales, no sería él.

Conoce mi lado nefasto e hiriente, y en lugar de sentirse ofendido, trata de sacarme una sonrisa.
Y obvio, yo me siento una basura.

De no ser por él, jamás hubiera conocido Chicago.
Y es una Ciudad encantadora.

De no ser por él, hubiera terminado mis veintitantos metida en la oficina y hasta el full de estrés laboral.
E inicié mi tercer década con una sonrisa de oreja a oreja.

Lo que más le gusta de mí a él, es mi "buen gusto al comer".
Dice que no había conocido a nadie a quienes le gustaran la multitud de ingredientes gourmet que ha probado a mi lado.

Todavía cierro mis ojos y nos puedo ver ahí, en cada uno de los lugares donde hemos probado algo delicioso y único en su género.

Y nos veo con una lista por palomear delante de nosotros: Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia, España, Londres, Marruecos, Argentina, Chile, Uruguay, Japón, Rusia, más de USA....


Yo sé que él tiene un mundo por delante.
Y que aprenderá a degustarlo como los grandes, bocado a bocado.
También sé que muy probablemente el día de mañana no haremos planes juntos, porque él estará brillando, como sólo él sabe hacerlo, y mostrándole al mundo su capacidad.
Y sé que será a más kilómetros de distancia que la Ciudad de los Palacios.

Pero sé que a donde quiera que vaya, siempre recordará esa cena, en ese restaurante que yo elegí en Chicago para recibir mis dulces 30's, y me recordará como La Chica del Risotto.

...... Porque después de todo, Papufo tiene toda la razón del mundo....

Un rato de vida, es vida.

martes, 28 de febrero de 2012

Mientras Tú Creces.

“Crecer se va en un latido.”
Frase del último monólogo de Kevin Arnold.

Nunca nadie me advirtió que en cuestión de instantes la vida se volvería irreverentemente fugaz.

Yo iba vestida de tennis y jeans.

¿Qué hacemos las que no fumamos cuando el estrés nos sofoca?

Salimos a respirar al aire Libre.

Cerré la oficina, dejé prendida mi lap, mis libros y mis documentos quedaron esparcidos en mi escritorio.

Y ahí en la plazoleta de Mi Ciudad, fue que La ví.

Ella, al igual que yo, vestía jeans.

En su playera, resaltaba un Corazón de lentejuelas rojas.

Y su Sonrisa desprendía moléculas de Vida.

¿Cuántos años tenía La pequeña?

¿5? ¿6? ¿7?.....

Nunca lo sabré.

Ella saludaba eufóricamente a su Padre.

Tan eufóricamente, que era imPosible no sonreír al pasar.

Ella, suspendida en el Aire.

Él, captando El momento.

Yo, memorizándolo y Recordando.

¿Recordará ella esa Imagen cuando se gradúe de Universidad?

Porque seguramente él Sí lo hará.

La vida es Fugaz y herméticamente irónica.

Nos hace recordar eventos pasados con tan sólo una imagen.

Ella será la Protagonista de una increíble Historia jamás Contada.

Y en tanto Ella se gradúa de Universidad, yo la llamaré Kay, así como se pronuncia la “K” en inglés.

-Key-
Kay Arnold.

Y ése será nuestro Pequeño Secreto.

Capturar moléculas de Vida a través de tu Encantadora e Inocente Sonrisa.

Dejar tu Increíble mirada suspendida en el Aire mientras Tu Hermoso pelo lacio y negro aumenta su largo.

Ver brillar tu corazón de Lentejuelas Rojas, Mientras tú Creces.

Porque Él lo Sabe muy Bien.

Crecer se va en un Latido.