Era Junio de 1994.
Los que sabían de básquet, no dejaban de hablar de la temporada pasada en la que Michael Jordan había decidido retirarse por primera vez, sólo que en el '94 todos pensaban que su retiro era definitivo y no sólo por dos temporadas.
La final de la NBA se encontraba siendo disputada entre los Knicks de New York lidereados por Patrick Ewing y por los Rockets de Houston lidereados por Hakeem Olajuwon.
La serie iba siendo barrida por NYC 3 a 0, y todos apostaban ...que knicks se coronarían en ese cuarto partido, que iban ganando por tres puntos a escasos segundos del final.
Una adolescente de 12 años, que usaba lentes, sudadera, tennis y jeans, se encontraba mirando sin nadie a su alrededor los últimos segundos de ese partido, que años después ella recordaría claramente.
El chino Sam Casell tomó el balón y en la línea divisoria de los tiros de dos y tres puntos, saltó con un defensa de NYC en frente de él, y soltó el balón hacia la canasta.
Mientras el balón avanzaba hacia la canasta, el reloj se terminó... Dudo que alguien recuerde como esa adolescente la manera en que ese balón entró limpiamente en la canasta, mandando el juego a tiempo extra, y provocando que esa adolescente se levantara emocionada con ambos brazos hacia arriba y gritando un "Sí!!!" con ánimos desbordados.
Los Knicks que eran amplios favoritos para ganar la serie perdieron las finales en siete juegos.
Esa adolescente aprendió de memoria el juego de Olajuwon, Casell, Mario Elie y Clyde Drexler.
Años, muchos años después, esa adolescente, convertida en treinteañera, sigue viendo alucinada el básquet...
Ella sabe que no importa cuántos años o cambios lleguen a su vida, dentro de sí vivirá eternamente una adolescente de lentes, jeans y sudadera, que espera ansiosa las finales de la NBA.
Mostrando entradas con la etiqueta el baúl de los recuerdos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el baúl de los recuerdos. Mostrar todas las entradas
domingo, 14 de junio de 2015
martes, 27 de agosto de 2013
De lectura.
"Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada."
Todos decían que estaba loca.
Las generaciones pasadas transmitían esa historia a las nuevas, y así sucesivamente hasta llegar a mí.
Decían que su prometido la había dejado plantada en el altar.
Y después de ése día, nunca había vuelto a ser la misma.
"Se le van las cabras.", solían decir de ella.
Era mi maestra de Taller de Lectura y Redacción en la Preparatoria.
La verdad es que siempre llegaba apresurada y despeinada.
Viendo fijamente sus facciones no podría decirse que era fea, pero ella se arreglaba de tal manera que no se sacaba provecho.
Nos obligaba a leer a los clásicos.
Y todo comenzó con "El Poema del Mío Cid".
Obviamente, yo nunca pasé más de dos páginas porque me aburrió su tipo de redacción.
Aunque ella decía que era una obra cumbre en la literatura española.
A los 16 años, lo que el mundo considera como obra cumbre a ti te viene valiendo un comino si no roba tu atención.
Pero al finalizar el quinto semestre, con una nota de 6.5 en dicha materia, algo en mí se prendió y juró mejorar.
Al iniciar el sexto semestre me di a la tarea de leer todos y cada uno de los libros que esa maestra de personalidad sui generis nos encomendaba: Así vinieron Kafka, Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Goethe y Borges.
Y mientras leía y comentaba impresiones en la clase, me di cuenta que mi maestra, tocada, despeinada y todo, era una mujer de alma sensible con un posgrado en Europa en alguna cuestión literaria.
Tenía un cúmulo de conocimientos latentes para nosotros, y casi nadie se percataba de ello por burlarse de ella y seguir fomentando las leyendas urbanas a su alrededor.
En efecto, la gente bella no surge de la nada.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y como no había mejor manera de presentar a un hombre de libros, este domingo tuve la oportunidad de conocer a Ivanius !!! ovación! fanfarrias!! suspenso!! Y para que no les digan y no les cuenten, y siguiendo con la costumbre de este blog cada vez que se atraviesa la línea virtual hacia la real, éstas son las diez cosas que no sabías de Ivanius:
1.- Es una persona sumamente puntual... a contrario de uno, sniffff!!!
2.- Sólo una vez se fue manejando de su casa a su actual trabajo: Duró dos horas manejando y pagó $100 de estacionamiento.
3.- Su manera de viajar, es la Julio Verne ;)
4.- Piensa que el New Yorker no entra en los rubros de arte ni entretenimiento :P
5.- Es la única persona que NUNCA ha fallado en escribir en Escribidores y Literaturos. Woooow!! Mis respetos!
6.- Adora a los abogados!! Piensa que tienen un don increíble de redacción y lógica. Y también que son súper divertidos! Todo un conocedor!! cof cof cof
7.- Tiene ascendencia croata, ehhhh? Quiubo!
8.- Tiene una capacidad analítica increíble!!! Y además de todo, es muy detallista! Veremos si sólo el blanco es para soñar! ;)
9.- Dice que una verdadera amistad se basa en el cariño, por sobre todo, y luego de toooodo ese cariño, viene el respeto jajaja xD
10.- Puede durar 5 CINCO AÑOS cuidando su reputación, para que unos confianzudos escuincles duren 5 CINCO MINUTOS para acabarla!! JAJAJAJA
Todo un placer, mi estimadísimo!
Elisabeth Kübler- Ross
Todos decían que estaba loca.
Las generaciones pasadas transmitían esa historia a las nuevas, y así sucesivamente hasta llegar a mí.
Decían que su prometido la había dejado plantada en el altar.
Y después de ése día, nunca había vuelto a ser la misma.
"Se le van las cabras.", solían decir de ella.
Era mi maestra de Taller de Lectura y Redacción en la Preparatoria.
La verdad es que siempre llegaba apresurada y despeinada.
Viendo fijamente sus facciones no podría decirse que era fea, pero ella se arreglaba de tal manera que no se sacaba provecho.
Nos obligaba a leer a los clásicos.
Y todo comenzó con "El Poema del Mío Cid".
Obviamente, yo nunca pasé más de dos páginas porque me aburrió su tipo de redacción.
Aunque ella decía que era una obra cumbre en la literatura española.
A los 16 años, lo que el mundo considera como obra cumbre a ti te viene valiendo un comino si no roba tu atención.
Pero al finalizar el quinto semestre, con una nota de 6.5 en dicha materia, algo en mí se prendió y juró mejorar.
Al iniciar el sexto semestre me di a la tarea de leer todos y cada uno de los libros que esa maestra de personalidad sui generis nos encomendaba: Así vinieron Kafka, Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Goethe y Borges.
Y mientras leía y comentaba impresiones en la clase, me di cuenta que mi maestra, tocada, despeinada y todo, era una mujer de alma sensible con un posgrado en Europa en alguna cuestión literaria.
Tenía un cúmulo de conocimientos latentes para nosotros, y casi nadie se percataba de ello por burlarse de ella y seguir fomentando las leyendas urbanas a su alrededor.
En efecto, la gente bella no surge de la nada.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y como no había mejor manera de presentar a un hombre de libros, este domingo tuve la oportunidad de conocer a Ivanius !!! ovación! fanfarrias!! suspenso!! Y para que no les digan y no les cuenten, y siguiendo con la costumbre de este blog cada vez que se atraviesa la línea virtual hacia la real, éstas son las diez cosas que no sabías de Ivanius:
1.- Es una persona sumamente puntual... a contrario de uno, sniffff!!!
2.- Sólo una vez se fue manejando de su casa a su actual trabajo: Duró dos horas manejando y pagó $100 de estacionamiento.
3.- Su manera de viajar, es la Julio Verne ;)
4.- Piensa que el New Yorker no entra en los rubros de arte ni entretenimiento :P
5.- Es la única persona que NUNCA ha fallado en escribir en Escribidores y Literaturos. Woooow!! Mis respetos!
6.- Adora a los abogados!! Piensa que tienen un don increíble de redacción y lógica. Y también que son súper divertidos! Todo un conocedor!! cof cof cof
7.- Tiene ascendencia croata, ehhhh? Quiubo!
8.- Tiene una capacidad analítica increíble!!! Y además de todo, es muy detallista! Veremos si sólo el blanco es para soñar! ;)
9.- Dice que una verdadera amistad se basa en el cariño, por sobre todo, y luego de toooodo ese cariño, viene el respeto jajaja xD
10.- Puede durar 5 CINCO AÑOS cuidando su reputación, para que unos confianzudos escuincles duren 5 CINCO MINUTOS para acabarla!! JAJAJAJA
Todo un placer, mi estimadísimo!
domingo, 25 de marzo de 2012
La Bestia.
"Entre la bella y la bestia, no hay superioridad; su olor atrae a la ciencia, su carne al predador."
Miguel Bosé.
Era aquella edad dorada de la inocencia, cuando mi abuelo paterno llegó sin previo aviso a la casa paterna.
Yo, que casi no convivía con él, sentí mucha curiosidad al verlo bajar de las escaleras.
Y ví que traía entre sus manos a un gallo.
He de decir que es el gallo más feo que he visto en toda mi vida.
Era un gallo obeso, de esos que en alguna época gloriosa de su vida fue de pelea, sus ojos estaban siempre rojos, y tenía doble cresta.
Francamente me daba asco.
Pero... era un regalo del abuelo que en nuestra infancia nunca nos dió nada.... Sólo ese asqueroso gallo de pelea.
Escuché que le decía a mi papá que lo había llevado porque era un gallo muy macho, para que "pisara" a nuestras gallinas del corral.
Mamufa nunca vio de buen gusto a ese gallo, porque nuestros gallos y gallinas realmente vivían tranquila y campiranamente, no necesitaban de un gallo de mala muerte, por mucha fama de muy macho que tuviera.
Nuestro abuelo echó a su gallo a nuestro gallinero, y se fué.
Mi sis y yo vimos con gran indignación cómo esa bestia llegó, y a los tres gallos bonitos que teníamos, luego, luego les echó bronca, su cresta se le infló y sometió a los otros tres gallos.
Cada vez que un gallo andaba tras una de las muchas gallinas del corral, la Bestia se encabronaba y le salía al quite al pobre gallo para impedir que siquiera tocara a la gallina.
Todas las gallinas eran intocables para los demás pobres gallos.
Un día, mi sis y yo fuimos a darles de comer a las gallinas al corral, mi sis se agachó y la Bestia Emplumada se esponjó y atacó a mi sis a picotazos, yo paralizada y llena de terror, fuí corriendo con Mamufa a acusar a la Bestia.
Mamufa que no soportaba más a la Bestia, agarró una escoba y fue corriendo al corral mientras decía: "Ah no! Esto sí que no lo voy a permitir!!"
Llegó al corral, y con su escoba le puso una santa chinga a la Bestia delante de la expectación de gallos y gallinas, todos vieron cómo la Bestia aún cuando le salió al ataque a Mamufa, recibió escobazos en su lomo.
Mamufa tomó entre sus brazos a su pequeño roedor que seguía llorando, y yo ví cómo la Bestia fue a esconderse a uno de los botes donde las gallinas empollaban.
Duró metido en esos botes tres días enteros, no salía ni para tomar agua, y cuando el hambre lo hizo salir a querer seguir siendo la Bestia, los otros tres gallos pueblerinos, que vieron que no era invencible ante los madrazos, se le pusieron al tú por tú, dejándolo nuevamente puteado adentro de los botes de las gallinas.
La Bestia nunca más volvió a tocar a ninguna gallina.
Envejeció en una semana lo que no había envejecido desde su llegada.
Papufo, que nunca supo de ese episodio entre la escoba y la Bestia, le dijo a mi abuelo que le había llevado un gallo moribundo, porque ya se había tirado a esperar la muerte dentro de un bote.
Mi abuelo llegó rápidamente al corral para ver a su Macho reducido a un gallillo cualquiera, sin chiste alguno, minimizado por todos los demás.
Lo sacó como pudo del bote, y mientras se lo llevaba decía:
"No sé cómo le pasó esto!! Si era un gallo muy macho!!!"
Después de que se llevaron a la Bestia, el corral volvió a ser el mismo lugar equitativo de toda la vida, pero ninguna gallina volvió a empollar en el bote donde la Bestia fue sometida de manera justa por sus Depredadores.
Miguel Bosé.
Era aquella edad dorada de la inocencia, cuando mi abuelo paterno llegó sin previo aviso a la casa paterna.
Yo, que casi no convivía con él, sentí mucha curiosidad al verlo bajar de las escaleras.
Y ví que traía entre sus manos a un gallo.
He de decir que es el gallo más feo que he visto en toda mi vida.
Era un gallo obeso, de esos que en alguna época gloriosa de su vida fue de pelea, sus ojos estaban siempre rojos, y tenía doble cresta.
Francamente me daba asco.
Pero... era un regalo del abuelo que en nuestra infancia nunca nos dió nada.... Sólo ese asqueroso gallo de pelea.
Escuché que le decía a mi papá que lo había llevado porque era un gallo muy macho, para que "pisara" a nuestras gallinas del corral.
Mamufa nunca vio de buen gusto a ese gallo, porque nuestros gallos y gallinas realmente vivían tranquila y campiranamente, no necesitaban de un gallo de mala muerte, por mucha fama de muy macho que tuviera.
Nuestro abuelo echó a su gallo a nuestro gallinero, y se fué.
Mi sis y yo vimos con gran indignación cómo esa bestia llegó, y a los tres gallos bonitos que teníamos, luego, luego les echó bronca, su cresta se le infló y sometió a los otros tres gallos.
Cada vez que un gallo andaba tras una de las muchas gallinas del corral, la Bestia se encabronaba y le salía al quite al pobre gallo para impedir que siquiera tocara a la gallina.
Todas las gallinas eran intocables para los demás pobres gallos.
Un día, mi sis y yo fuimos a darles de comer a las gallinas al corral, mi sis se agachó y la Bestia Emplumada se esponjó y atacó a mi sis a picotazos, yo paralizada y llena de terror, fuí corriendo con Mamufa a acusar a la Bestia.
Mamufa que no soportaba más a la Bestia, agarró una escoba y fue corriendo al corral mientras decía: "Ah no! Esto sí que no lo voy a permitir!!"
Llegó al corral, y con su escoba le puso una santa chinga a la Bestia delante de la expectación de gallos y gallinas, todos vieron cómo la Bestia aún cuando le salió al ataque a Mamufa, recibió escobazos en su lomo.
Mamufa tomó entre sus brazos a su pequeño roedor que seguía llorando, y yo ví cómo la Bestia fue a esconderse a uno de los botes donde las gallinas empollaban.
Duró metido en esos botes tres días enteros, no salía ni para tomar agua, y cuando el hambre lo hizo salir a querer seguir siendo la Bestia, los otros tres gallos pueblerinos, que vieron que no era invencible ante los madrazos, se le pusieron al tú por tú, dejándolo nuevamente puteado adentro de los botes de las gallinas.
La Bestia nunca más volvió a tocar a ninguna gallina.
Envejeció en una semana lo que no había envejecido desde su llegada.
Papufo, que nunca supo de ese episodio entre la escoba y la Bestia, le dijo a mi abuelo que le había llevado un gallo moribundo, porque ya se había tirado a esperar la muerte dentro de un bote.
Mi abuelo llegó rápidamente al corral para ver a su Macho reducido a un gallillo cualquiera, sin chiste alguno, minimizado por todos los demás.
Lo sacó como pudo del bote, y mientras se lo llevaba decía:
"No sé cómo le pasó esto!! Si era un gallo muy macho!!!"
Después de que se llevaron a la Bestia, el corral volvió a ser el mismo lugar equitativo de toda la vida, pero ninguna gallina volvió a empollar en el bote donde la Bestia fue sometida de manera justa por sus Depredadores.
domingo, 12 de febrero de 2012
Kiss Me, Today is my B-Day!!!
"But in your life, You'll do things
Greater than datin the boy on the football team.
But I didn't know it at fifteen."
Taylor Swift.
Creo que para las mujeres de mi generación, no había fecha más idealizada que el cumplir los dulces 15's, todas las niñas soñábamos llegar a ese límite temporal porque era básicamente cruzar la línea entre dejar de ser niña y ser una señorita, una "recién adulta".
Al menos para nosotras, las pueblerinas, era esperar el momento de usar un vestido tipo de novia, pero en colores pasteles; era tener no a un sólo hombre trajeado a nuestro lado, sino a varios chambelanes con quienes se bailaba el primer vals de nuestras vidas; era despedirnos de nuestras muñecas para abrazar ahora a los primeros novios; era probar por -primera vez- el vino con el visto bueno de nuestros padres; era básicamente nuestra presentación a la sociedad en la que vivíamos.
Ahora, las cosas han cambiado, la sociedad evoluciona o involuciona demasiado rápido, y ahora las quinceañeras piden cruceros o su primer viaje al extranjero de obsequio de quince años.
Pero en mis tiempos, era así.
Para bien o para mal, hubimos niñas que no tuvimos la tan anhelada fiesta de quince años, no usamos un vestido hermoso, ni un baile con nuestra última muñeca, ni un grupo de chicos que practicaran nuestro vals.
Simplemente, cruzamos esa línea con miedo, porque fue un momento de transición familiar.
No fue un evento dulce el que me dio la bienvenida a la incipiente edad adulta, sino un evento duro y difícil de superar.
Aún al día de hoy he aprendido que los fantasmas internos no desaparecen, sino simplemente se aprende a vivir con ellos.
Hoy sé que sin ese evento duro y difícil de superar, no sería la mujer que actualmente soy; muy probablemente estaría casada y con dos hijos, sabría cocinar y coser, y mi felicidad sería muy distinta a la de hoy.
Pero la vida tiene planes para cada uno, el orden cósmico, tan sabio, sabe descifrar nuestras mejores cualidades, y leer nuestros más recónditos deseos.
Y todo aquello que alguna vez le pedí al Cielo, tan mío, tan nuestro, poco a poco ha llegado a mi vida.
Tengo una familia increíble, realmente increíble a mi lado, los amo con toda mi alma.
Me faltarían más de cinco manos para contar a mis amigos de verdad.
He besado a más de un hombre increíble que me ha perfeccionado como mujer.
Tengo a Pinko que me recibe todas las noches o las madrugadas y me muerde cuando quiere jugar.
Tengo un trabajo en el cual estoy despuntando cada vez más.
He viajado más de lo que alguna vez creí siquiera llegar a conocer en mi vida cuando era ñina, si me hubieran dicho a los quince que me catafixiaban mi fiesta no por un crucero en el Caribe, sino por el mundo entero, me hubiera reído de manera irónica y hubiera creído que se estaban burlando cruelmente de mí y de mis sueños.
Tengo una botella de blue label jejeje.
Tengo un plan de vida que trataré de seguir.
Tengo una lista de defectos y vicios que quiero eliminar para recibir los 40's pareciendo de 30's ;)
Tengo este blog que todavía no desaparece por las distintas leyes que defienden los derechos de autor jejeje.
Te tengo a Ti, y sabes que Te amo profundamente.
Y bien Mi dulce jessie, también te tengo a ti, Mi increíble y maravillosa niña, sé que de vez en vez lloras por las noches nostálgicas, sé que de vez en vez te hubiera gustado renunciar a lo que tienes hoy con tal de tener un esposo y dos hijos, sé que te rehúsas a creer en que te mereces todo lo bueno que ha llegado a tu vida; pero también sé que sin ti, no habría bondad ni sabiduría en mi interior.
Me hubiera gustado decirte a los quince que la vida es mucho más grande que una cita con el chico más guapo de la escuela, pero eso tú ya lo sabes.
Hoy inicio esta increíble y maravillosa década con la frase con que terminé mi Diario de preparatoria:
"Gracias Deus por el maravilloso obsequio de la vida, cuando yo más necesitaba vivir."
:)
Greater than datin the boy on the football team.
But I didn't know it at fifteen."
Taylor Swift.
Creo que para las mujeres de mi generación, no había fecha más idealizada que el cumplir los dulces 15's, todas las niñas soñábamos llegar a ese límite temporal porque era básicamente cruzar la línea entre dejar de ser niña y ser una señorita, una "recién adulta".
Al menos para nosotras, las pueblerinas, era esperar el momento de usar un vestido tipo de novia, pero en colores pasteles; era tener no a un sólo hombre trajeado a nuestro lado, sino a varios chambelanes con quienes se bailaba el primer vals de nuestras vidas; era despedirnos de nuestras muñecas para abrazar ahora a los primeros novios; era probar por -primera vez- el vino con el visto bueno de nuestros padres; era básicamente nuestra presentación a la sociedad en la que vivíamos.
Ahora, las cosas han cambiado, la sociedad evoluciona o involuciona demasiado rápido, y ahora las quinceañeras piden cruceros o su primer viaje al extranjero de obsequio de quince años.
Pero en mis tiempos, era así.
Para bien o para mal, hubimos niñas que no tuvimos la tan anhelada fiesta de quince años, no usamos un vestido hermoso, ni un baile con nuestra última muñeca, ni un grupo de chicos que practicaran nuestro vals.
Simplemente, cruzamos esa línea con miedo, porque fue un momento de transición familiar.
No fue un evento dulce el que me dio la bienvenida a la incipiente edad adulta, sino un evento duro y difícil de superar.
Aún al día de hoy he aprendido que los fantasmas internos no desaparecen, sino simplemente se aprende a vivir con ellos.
Hoy sé que sin ese evento duro y difícil de superar, no sería la mujer que actualmente soy; muy probablemente estaría casada y con dos hijos, sabría cocinar y coser, y mi felicidad sería muy distinta a la de hoy.
Pero la vida tiene planes para cada uno, el orden cósmico, tan sabio, sabe descifrar nuestras mejores cualidades, y leer nuestros más recónditos deseos.
Y todo aquello que alguna vez le pedí al Cielo, tan mío, tan nuestro, poco a poco ha llegado a mi vida.
Tengo una familia increíble, realmente increíble a mi lado, los amo con toda mi alma.
Me faltarían más de cinco manos para contar a mis amigos de verdad.
He besado a más de un hombre increíble que me ha perfeccionado como mujer.
Tengo a Pinko que me recibe todas las noches o las madrugadas y me muerde cuando quiere jugar.
Tengo un trabajo en el cual estoy despuntando cada vez más.
He viajado más de lo que alguna vez creí siquiera llegar a conocer en mi vida cuando era ñina, si me hubieran dicho a los quince que me catafixiaban mi fiesta no por un crucero en el Caribe, sino por el mundo entero, me hubiera reído de manera irónica y hubiera creído que se estaban burlando cruelmente de mí y de mis sueños.
Tengo una botella de blue label jejeje.
Tengo un plan de vida que trataré de seguir.
Tengo una lista de defectos y vicios que quiero eliminar para recibir los 40's pareciendo de 30's ;)
Tengo este blog que todavía no desaparece por las distintas leyes que defienden los derechos de autor jejeje.
Te tengo a Ti, y sabes que Te amo profundamente.
Y bien Mi dulce jessie, también te tengo a ti, Mi increíble y maravillosa niña, sé que de vez en vez lloras por las noches nostálgicas, sé que de vez en vez te hubiera gustado renunciar a lo que tienes hoy con tal de tener un esposo y dos hijos, sé que te rehúsas a creer en que te mereces todo lo bueno que ha llegado a tu vida; pero también sé que sin ti, no habría bondad ni sabiduría en mi interior.
Me hubiera gustado decirte a los quince que la vida es mucho más grande que una cita con el chico más guapo de la escuela, pero eso tú ya lo sabes.
Hoy inicio esta increíble y maravillosa década con la frase con que terminé mi Diario de preparatoria:
"Gracias Deus por el maravilloso obsequio de la vida, cuando yo más necesitaba vivir."
:)
sábado, 31 de diciembre de 2011
Recuento
Este 2011:
Me despedí momentáneamente de dos personas entrañables para mí, en algún punto de nuestra evolución espiritual, nos volveremos a encontrar, estoy plenamente segura de ello....
Escuché hablar a mi amada sis en Bellas Artes, sabes bien que a cada paso que das te observo cuidadosamente y aumenta el orgullo que siento por ti!!!!
Me embriagué en el Tenampa junto a mi adorado Viejerío!!! Cada vez la cruda es peor!!!! Jajaja!! Larga vida a la calle Regina y sus tacos de birria pa' la resaca. Yomi, Yomi!!!!
Contuve mis ansias de besar a alguien porque entendí que no me amaba a Mí.
Me subí a un safari en el BioParque Estrella.
Reí Horrores y gané más arrugas junto a mis queridas Ladies Night!!
Perdí una apelación que me llevaría al estrellato jurídico...
Conocí NYC!!!!!
Fuí a una obra a Broadway;
Subí al Empire State;
Intenté patinar en el Rockefeller Center;
Comí cheesecake de Juniors;
Me enamoré de Times Square;
Volví a ver a mi Mimis!!!! Te amo intensamente tonta!!!!
Te dejé ir, y comienza el doloroso proceso de cicatrización....
Bajé una talla;
Redefiní mi amistad con la coincidencia más increíble, tierna y sexy de mi vida.
Llegó Pinko a darle nuevas y desconocidas alegrías a nuestras vidas!!!!
Lloré de alegría y de dolor, pero con todo y todo, los saldos son siempre a favor!!!!
Lissssta para recibir el 2012!!! Ohhh yeah!!!!
Sonríanle a la vida, es neta, por más hdp que pueda parecer, es equitativa y cordial, y nos devuelve la sonrisa. :) :) :) :)
Esto es todo por este Inolvidable 2011.
Me despedí momentáneamente de dos personas entrañables para mí, en algún punto de nuestra evolución espiritual, nos volveremos a encontrar, estoy plenamente segura de ello....
Escuché hablar a mi amada sis en Bellas Artes, sabes bien que a cada paso que das te observo cuidadosamente y aumenta el orgullo que siento por ti!!!!
Me embriagué en el Tenampa junto a mi adorado Viejerío!!! Cada vez la cruda es peor!!!! Jajaja!! Larga vida a la calle Regina y sus tacos de birria pa' la resaca. Yomi, Yomi!!!!
Contuve mis ansias de besar a alguien porque entendí que no me amaba a Mí.
Me subí a un safari en el BioParque Estrella.
Reí Horrores y gané más arrugas junto a mis queridas Ladies Night!!
Perdí una apelación que me llevaría al estrellato jurídico...
Conocí NYC!!!!!
Fuí a una obra a Broadway;
Subí al Empire State;
Intenté patinar en el Rockefeller Center;
Comí cheesecake de Juniors;
Me enamoré de Times Square;
Volví a ver a mi Mimis!!!! Te amo intensamente tonta!!!!
Te dejé ir, y comienza el doloroso proceso de cicatrización....
Bajé una talla;
Redefiní mi amistad con la coincidencia más increíble, tierna y sexy de mi vida.
Llegó Pinko a darle nuevas y desconocidas alegrías a nuestras vidas!!!!
Lloré de alegría y de dolor, pero con todo y todo, los saldos son siempre a favor!!!!
Lissssta para recibir el 2012!!! Ohhh yeah!!!!
Sonríanle a la vida, es neta, por más hdp que pueda parecer, es equitativa y cordial, y nos devuelve la sonrisa. :) :) :) :)
Esto es todo por este Inolvidable 2011.
lunes, 17 de octubre de 2011
Después.
"..... el inmemorable sentimiento de culpabilidad de los privilegiados."
Los Testamentos Traicionados by Milan Kundera.
"Des-pu-és".
No, ¿Era así? O, ¿Cómo era?, ¿Cómo se separan correctamente las sílabas de dicha palabra?.
Estoy sentada en la primer banca de la cochera del Colegio, esperando que lleguen por mí para ir a casa.
Pero en lo que llegan por mí, y debido a mi serio problema de seguridad y su consecuente dificultad para sociabilizar, saco de mi mochila mi tarea y estudio mi lista de palabras una y otra vez para el examen semanal de cada viernes.
Las niñas sentadas a mi lado, hablan entre sí de que saldrán a dar la vuelta en la tarde.
La maestra dice que debido a mis buenas calificaciones, el lunes entrante estaré en la escolta.
Para poder ser abanderada necesito guantes blancos.
Y no sé si los del año pasado me sigan quedando.
Saco de mi mochila una carta firmada por la Madre Directora donde le recuerda a mis papás que debo una mensualidad atrasada, y que si no me pongo al corriente, no podré presentar exámenes mensuales.
Yo sigo viendo mi lista de palabras.
De la calle, entra una señora.
Es de tez blanca ella.
Trae gafas oscuras.
Tiene el pelo rubio, lacio y muy largo.
Va vestida toda de negro y usa un cinturón rojo.
Veo sus pies y está usando unos tacones enormes.
No es delgada, sino de complexión gruesa.
Pero su ropa disimula muy bien su sobrepeso.
No es bonita, pero tiene algo que llama mi atención.
Platica algo con la Madre Directora, la Madre le dice que enseguida vuelve, la señora se sienta a mi lado mientras me mira con cierta curiosidad.
Yo me pongo nerviosa y vuelvo a leer mis palabras.
- Eres tan bonita......- dice ella mirando hacia enfrente.
Por un momento pienso que me lo dice a mí, pero ella sigue sin voltear hacia mí.
Ella trae un folder entre sus manos, lo abre, lo revisa, lo lee, se quita los lentes y su mirada se torna triste.
Vuelve su mirada hacia mí, mira mis anteojos y sonríe.
- Por Deus, qué horrible armazón!!! Luces peor que Harry Potter.- dice ella mientras intenta sonreír.
Mis manos sudan y no sé qué decirle.
No sé quién sea Harry Potter.
Y mis lentes están feos, algunas niñas me dicen "cuatro ojos", pero es la única manera de ver bien el pizarrón.
Ella no me quita la vista de encima y yo comienzo a sentir miedo, le ruego a Dios que mi mamá llegue por mí y el temblor de mis manos es visible ya.
Ella abre su bolsa, saca una cartera de ésas que usan las señoras pipirisnais, abre su cartera, ve una foto de una niña y me la enseña.
- Mira....- La extraña señora no me quita la vista de encima, voltea a ver mis zapatos y se percata de que las calcetas que traigo no hacen juego.
Yo no puedo mirar la foto que me enseña, porque mi atención es robada por todas las tarjetas que trae en las diversas pestañas.
Siempre he soñado con tener una tarjeta.
Sólo quisiera crecer para tener una.
La señora parece complacida de que yo no haya visto bien la fotografía, pareciera como si realmente quisiera que viera las tarjetas que posee.
- ¿Te gustan los helados de la nevería de enfrente?.- me dice ella señalando el local de las nieves Bing.
Yo sigo sin decir una sola palabra, y sólo asiento con mi cabeza mientras ahora soy yo quien la observa con curiosidad.
- ¿Cuál sabor me recomiendas? - dijo ella con un tono como si ya me conociera.
- Pistache.- dije yo inmediatamente.
Ella sonrió, dejó sus papeles a un lado, cruzó su pierna, y secó una lágrima que resbalaba por su mejilla.
- ¿Quieres uno? - Me volvió a preguntar.
- Mi papá no me deja irme con extraños.- dije yo viendo nuevamente hacia el suelo.
Ella sonrió como si supiera a la perfección que nada del mundo me haría moverme de ese lugar.
- Haces bien en obedecer a tu papá.- Dijo ella.
La Madre Directora salió de las instalaciones principales y se dirigió hacia nosotras, la señora sentada a mi lado se paró, tomó sus papeles, dirigió su mirada hacia mi mochila visiblemente maltratada, volvió a colocar sus gafas en sus ojos, y me dijo: "No siempre será así. Estudia mucho pequeña. Sé que no me harás caso, pero.... procura hacer ejercicio, no comas pan en la adolescencia, el helado de pistache es bueno los domingos, pero no diario. No idealices una tarjeta de crédito, es el demonio vuelto persona, peor que la coca cola. Tómate una foto en cuanto llegues a tu casa y llévala siempre contigo, te ayudará a recordar de dónde vienes y hacia dónde quieres dirigirte. La mejor inversión que puedes hacer es viajar, viaja todo lo que puedas. No temas al fracaso, tus papás no te castigarán por fallar....", y mientras decía esto último abrazó su carpeta fuertemente.
La Madre Directora le entregó algo, ella sonrió y se dio la vuelta.
Antes de cruzar la calle, llegó corriendo nuevamente hacia mí:
"Es des-pués. Recuérdalo bien, des-pués."
Sentí pánico al escuchar esto último, ella lo comprendió, ví que hizo una mueca de sonrisa, y se fue corriendo de ahí.
La ví atravesar la calle y subirse a un automóvil azul de dos puertas.
Es el auto más bonito que he visto en toda mi vida.
Volteé a ver la nevería.
Falta poco para finalizar el año.
Falta poco para probar mi helado de pistache.
- jessie? vámonos ya! Cuéntame, qué tal te fue en la escuela el día de Hoy!-
Los Testamentos Traicionados by Milan Kundera.
"Des-pu-és".
No, ¿Era así? O, ¿Cómo era?, ¿Cómo se separan correctamente las sílabas de dicha palabra?.
Estoy sentada en la primer banca de la cochera del Colegio, esperando que lleguen por mí para ir a casa.
Pero en lo que llegan por mí, y debido a mi serio problema de seguridad y su consecuente dificultad para sociabilizar, saco de mi mochila mi tarea y estudio mi lista de palabras una y otra vez para el examen semanal de cada viernes.
Las niñas sentadas a mi lado, hablan entre sí de que saldrán a dar la vuelta en la tarde.
La maestra dice que debido a mis buenas calificaciones, el lunes entrante estaré en la escolta.
Para poder ser abanderada necesito guantes blancos.
Y no sé si los del año pasado me sigan quedando.
Saco de mi mochila una carta firmada por la Madre Directora donde le recuerda a mis papás que debo una mensualidad atrasada, y que si no me pongo al corriente, no podré presentar exámenes mensuales.
Yo sigo viendo mi lista de palabras.
De la calle, entra una señora.
Es de tez blanca ella.
Trae gafas oscuras.
Tiene el pelo rubio, lacio y muy largo.
Va vestida toda de negro y usa un cinturón rojo.
Veo sus pies y está usando unos tacones enormes.
No es delgada, sino de complexión gruesa.
Pero su ropa disimula muy bien su sobrepeso.
No es bonita, pero tiene algo que llama mi atención.
Platica algo con la Madre Directora, la Madre le dice que enseguida vuelve, la señora se sienta a mi lado mientras me mira con cierta curiosidad.
Yo me pongo nerviosa y vuelvo a leer mis palabras.
- Eres tan bonita......- dice ella mirando hacia enfrente.
Por un momento pienso que me lo dice a mí, pero ella sigue sin voltear hacia mí.
Ella trae un folder entre sus manos, lo abre, lo revisa, lo lee, se quita los lentes y su mirada se torna triste.
Vuelve su mirada hacia mí, mira mis anteojos y sonríe.
- Por Deus, qué horrible armazón!!! Luces peor que Harry Potter.- dice ella mientras intenta sonreír.
Mis manos sudan y no sé qué decirle.
No sé quién sea Harry Potter.
Y mis lentes están feos, algunas niñas me dicen "cuatro ojos", pero es la única manera de ver bien el pizarrón.
Ella no me quita la vista de encima y yo comienzo a sentir miedo, le ruego a Dios que mi mamá llegue por mí y el temblor de mis manos es visible ya.
Ella abre su bolsa, saca una cartera de ésas que usan las señoras pipirisnais, abre su cartera, ve una foto de una niña y me la enseña.
- Mira....- La extraña señora no me quita la vista de encima, voltea a ver mis zapatos y se percata de que las calcetas que traigo no hacen juego.
Yo no puedo mirar la foto que me enseña, porque mi atención es robada por todas las tarjetas que trae en las diversas pestañas.
Siempre he soñado con tener una tarjeta.
Sólo quisiera crecer para tener una.
La señora parece complacida de que yo no haya visto bien la fotografía, pareciera como si realmente quisiera que viera las tarjetas que posee.
- ¿Te gustan los helados de la nevería de enfrente?.- me dice ella señalando el local de las nieves Bing.
Yo sigo sin decir una sola palabra, y sólo asiento con mi cabeza mientras ahora soy yo quien la observa con curiosidad.
- ¿Cuál sabor me recomiendas? - dijo ella con un tono como si ya me conociera.
- Pistache.- dije yo inmediatamente.
Ella sonrió, dejó sus papeles a un lado, cruzó su pierna, y secó una lágrima que resbalaba por su mejilla.
- ¿Quieres uno? - Me volvió a preguntar.
- Mi papá no me deja irme con extraños.- dije yo viendo nuevamente hacia el suelo.
Ella sonrió como si supiera a la perfección que nada del mundo me haría moverme de ese lugar.
- Haces bien en obedecer a tu papá.- Dijo ella.
La Madre Directora salió de las instalaciones principales y se dirigió hacia nosotras, la señora sentada a mi lado se paró, tomó sus papeles, dirigió su mirada hacia mi mochila visiblemente maltratada, volvió a colocar sus gafas en sus ojos, y me dijo: "No siempre será así. Estudia mucho pequeña. Sé que no me harás caso, pero.... procura hacer ejercicio, no comas pan en la adolescencia, el helado de pistache es bueno los domingos, pero no diario. No idealices una tarjeta de crédito, es el demonio vuelto persona, peor que la coca cola. Tómate una foto en cuanto llegues a tu casa y llévala siempre contigo, te ayudará a recordar de dónde vienes y hacia dónde quieres dirigirte. La mejor inversión que puedes hacer es viajar, viaja todo lo que puedas. No temas al fracaso, tus papás no te castigarán por fallar....", y mientras decía esto último abrazó su carpeta fuertemente.
La Madre Directora le entregó algo, ella sonrió y se dio la vuelta.
Antes de cruzar la calle, llegó corriendo nuevamente hacia mí:
"Es des-pués. Recuérdalo bien, des-pués."
Sentí pánico al escuchar esto último, ella lo comprendió, ví que hizo una mueca de sonrisa, y se fue corriendo de ahí.
La ví atravesar la calle y subirse a un automóvil azul de dos puertas.
Es el auto más bonito que he visto en toda mi vida.
Volteé a ver la nevería.
Falta poco para finalizar el año.
Falta poco para probar mi helado de pistache.
- jessie? vámonos ya! Cuéntame, qué tal te fue en la escuela el día de Hoy!-
jueves, 6 de octubre de 2011
Antes del Anochecer.
Cuando era pequeña alucinaba el hecho de que mi mamufa nos llevara a casa de mi tío Chava.
Él era el tío soltero que todos los sobrinos alucinábamos.
Siempre andaba de parranda, compraba automóviles padrísimos, siempre olía a fragancia machina, y a falta de hijos, nos consentía a los sobrinos, nos llevaba a dar el rol por la Ciudad, al cine de ciudades vecinas y nos llevaba a comer pizza.
Las cenas navideñas y de fin de año siempre eran en su casa.
Su casa, era para mí el claro ejemplo de un departamento de lujo.
Y yo decía que era de lujo porque aunque no tuviera todas las cosas mamoncitas de las casas pipirisnais, pero tenía una pantalla enooooorme en el cuarto de él, y los dos cuartos de su casa, estaban alfombrados, para mí, la alfombra era sinónimo de elegancia y distinción; y no importaba que no hubiera camas en los cuartos, dormir en la alfombra de la casa de mi tío Chava siempre era un acontecimiento que sólo se podía vivir la Noche Buena o el último día del año, o cuando papufo estaba de viaje.
La casa de mi tío Chava también tenía una barra en la cocina, nunca me fijé en la ausencia de un comedor, la barra por sí, era un elemento que no había visto yo en ningún programa televisivo.
Pero, la mejor parte de la casa de mi tío Chava, era su enorme ventanal.
Como estaba construído en la parte superior de un pequeño departamento propiedad de su hermana mayor, desde el ventanal podías ver la calle, e inclusive las calles de los alrededores…… Mi amigo del alma, otrora amor platónico, nunca sabrá cuántas tardes estuve detrás de ese ventanal viéndolo jugar fútbol.
También se podía apreciar la Catalítica (Planta de Refinación de PEMEX) con su llama encendida todos los días, a todas horas.
Y lo mejor de todo…… era el momento entre atardecer y el anochecer.
Sólo Deus sabe cuántos días y cuántas horas, permanecí parada observando la manera en que las parvadas de pájaros volaban buscando el árbol donde dormirían esa noche.
Trataba de imaginarme cómo los pájaros elegían al líder de la parvada, cómo hacían para entenderse y no pelear por tener ese lugar.
¿Cómo sabían que lugar les correspondía en esa V acostada que formaban al volar?
Volaban de un lado a otro, todos en perfecta armonía, hacían esos ruidos tiernos que hacen cuando por fin se colocan en las ramas de los árboles, para luego esponjarse y guardar su cabecita dentro de sus alas.
Eran pocos los minutos que duraba esa increíble escena.
Y era un obsequio de la Madre Naturaleza que se podía apreciar una vez al día, detrás del ventanal de mi tío Chava, .... antes del Anochecer.
Él era el tío soltero que todos los sobrinos alucinábamos.
Siempre andaba de parranda, compraba automóviles padrísimos, siempre olía a fragancia machina, y a falta de hijos, nos consentía a los sobrinos, nos llevaba a dar el rol por la Ciudad, al cine de ciudades vecinas y nos llevaba a comer pizza.
Las cenas navideñas y de fin de año siempre eran en su casa.
Su casa, era para mí el claro ejemplo de un departamento de lujo.
Y yo decía que era de lujo porque aunque no tuviera todas las cosas mamoncitas de las casas pipirisnais, pero tenía una pantalla enooooorme en el cuarto de él, y los dos cuartos de su casa, estaban alfombrados, para mí, la alfombra era sinónimo de elegancia y distinción; y no importaba que no hubiera camas en los cuartos, dormir en la alfombra de la casa de mi tío Chava siempre era un acontecimiento que sólo se podía vivir la Noche Buena o el último día del año, o cuando papufo estaba de viaje.
La casa de mi tío Chava también tenía una barra en la cocina, nunca me fijé en la ausencia de un comedor, la barra por sí, era un elemento que no había visto yo en ningún programa televisivo.
Pero, la mejor parte de la casa de mi tío Chava, era su enorme ventanal.
Como estaba construído en la parte superior de un pequeño departamento propiedad de su hermana mayor, desde el ventanal podías ver la calle, e inclusive las calles de los alrededores…… Mi amigo del alma, otrora amor platónico, nunca sabrá cuántas tardes estuve detrás de ese ventanal viéndolo jugar fútbol.
También se podía apreciar la Catalítica (Planta de Refinación de PEMEX) con su llama encendida todos los días, a todas horas.
Y lo mejor de todo…… era el momento entre atardecer y el anochecer.
Sólo Deus sabe cuántos días y cuántas horas, permanecí parada observando la manera en que las parvadas de pájaros volaban buscando el árbol donde dormirían esa noche.
Trataba de imaginarme cómo los pájaros elegían al líder de la parvada, cómo hacían para entenderse y no pelear por tener ese lugar.
¿Cómo sabían que lugar les correspondía en esa V acostada que formaban al volar?
Volaban de un lado a otro, todos en perfecta armonía, hacían esos ruidos tiernos que hacen cuando por fin se colocan en las ramas de los árboles, para luego esponjarse y guardar su cabecita dentro de sus alas.
Eran pocos los minutos que duraba esa increíble escena.
Y era un obsequio de la Madre Naturaleza que se podía apreciar una vez al día, detrás del ventanal de mi tío Chava, .... antes del Anochecer.
lunes, 1 de agosto de 2011
De obsequios paternales.
“Nooooo!! ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué siempre me adivinas el pensamiento?.- Me dijo papufo riendo a la hora de pedir la cuenta de la comida el sábado pasado.
……………………………………………..
Papufo , como todos los padres, tuvo muchos errores para con sus hijos.
No se nace sabiendo ser padre o madre.
Pero yo, idealista como soy, no recuerdo sus fallas de antaño, sólo sus aciertos.
Y si algo he de reconocerle, es que los pocos o muchos momentos que estuvimos juntos, me inculcó (sin que yo me diera cuenta) la idea de que yo era especial y muy inteligente, casi casi que una niña genio.
“jessie!! ¿Sabes de qué me estoy acordando al ver en la tele esos fuegos artificiales?”
Y yo, con mi memoria fresca cual lechuga me apuraba en buscar eventos en mi mente que tuvieran qué ver conmigo, con papufo y con fuegos artificiales.
“Del castillo de la fiesta de Santa Cecilia que fuimos a ver la semana pasada papá!!!”.- decía yo con mis ojos brillando intensamente ante la incertidumbre de haber atinado a la respuesta de mi progenitor.
Él, me miraba y con circo, maroma y teatro, me hacía un show de gesticulaciones y me decía: “jessie!!!! Tienes el poder de leer mi mente!!! Cómo adivinas lo que estoy pensando!! Muy bien jessie!!”.
Digo, ya si no recordaba lo sucedido la semana pasada, es que sí estaba en el hoyo. Jejejejeje.
Pero yo crecí con la idea de que su mente y la mía estaban conectadas, y que ése, sólo era un obsequio que se le daba a las mentes pródigas.
Conforme pasó el tiempo y cada vez que vamos a comer a cualquier lugar, jugamos a que antes de abrir la cuenta, cada quien dice una cantidad al azar, y gana el elemento familiar que más se acerque al precio total sin propina, jejejeje.
No gana nada material, sólo el gusto de saberse ganador que implica el haber aprendido los precios de la carta y saber sumar mentalmente, y que de cierta manera, implica un buen manejo de la mente.
El sábado pasado mi papufo me invitó a comer a mi lugar favorito de la ciudad vecina de Irapuato, al momento de pedir la cuenta yo dije mi cantidad, y él me respondió:
“Nooooo!! ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué siempre me adivinas el pensamiento? Es la misma cantidad que yo iba a decir.”.
Las cosas buenas de papufo, persisten aún a través de los años.
Yo sonreí plenamente.
Aún cuando perdí en mi cantidad elegida.
Ja!
Papufo supo sembrar en mí, la idea de que yo tenía una mente pródiga.
Y ése, es el mejor obsequio que un padre puede darle a su hija.
……………………………………………..
Papufo , como todos los padres, tuvo muchos errores para con sus hijos.
No se nace sabiendo ser padre o madre.
Pero yo, idealista como soy, no recuerdo sus fallas de antaño, sólo sus aciertos.
Y si algo he de reconocerle, es que los pocos o muchos momentos que estuvimos juntos, me inculcó (sin que yo me diera cuenta) la idea de que yo era especial y muy inteligente, casi casi que una niña genio.
“jessie!! ¿Sabes de qué me estoy acordando al ver en la tele esos fuegos artificiales?”
Y yo, con mi memoria fresca cual lechuga me apuraba en buscar eventos en mi mente que tuvieran qué ver conmigo, con papufo y con fuegos artificiales.
“Del castillo de la fiesta de Santa Cecilia que fuimos a ver la semana pasada papá!!!”.- decía yo con mis ojos brillando intensamente ante la incertidumbre de haber atinado a la respuesta de mi progenitor.
Él, me miraba y con circo, maroma y teatro, me hacía un show de gesticulaciones y me decía: “jessie!!!! Tienes el poder de leer mi mente!!! Cómo adivinas lo que estoy pensando!! Muy bien jessie!!”.
Digo, ya si no recordaba lo sucedido la semana pasada, es que sí estaba en el hoyo. Jejejejeje.
Pero yo crecí con la idea de que su mente y la mía estaban conectadas, y que ése, sólo era un obsequio que se le daba a las mentes pródigas.
Conforme pasó el tiempo y cada vez que vamos a comer a cualquier lugar, jugamos a que antes de abrir la cuenta, cada quien dice una cantidad al azar, y gana el elemento familiar que más se acerque al precio total sin propina, jejejeje.
No gana nada material, sólo el gusto de saberse ganador que implica el haber aprendido los precios de la carta y saber sumar mentalmente, y que de cierta manera, implica un buen manejo de la mente.
El sábado pasado mi papufo me invitó a comer a mi lugar favorito de la ciudad vecina de Irapuato, al momento de pedir la cuenta yo dije mi cantidad, y él me respondió:
“Nooooo!! ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué siempre me adivinas el pensamiento? Es la misma cantidad que yo iba a decir.”.
Las cosas buenas de papufo, persisten aún a través de los años.
Yo sonreí plenamente.
Aún cuando perdí en mi cantidad elegida.
Ja!
Papufo supo sembrar en mí, la idea de que yo tenía una mente pródiga.
Y ése, es el mejor obsequio que un padre puede darle a su hija.
martes, 26 de julio de 2011
Italia Romántica.
- Mira lo que encontré.- Me dijo mi sis algún día de la semana mientras nos subíamos a runrún.- ¿Es tuyo verdad?.-
…………………………………………………………………………………………………………….
No sabría decir dónde nació mi fijación por Italia, sólo sé que cuando yo era muy pequeña, la hermana menor de mi mamá vivía con nosotros y alucinaba las canciones de Umberto Tozzi (con su inmortal “Ti amo” que hasta la fecha me hace llorar), Gianna Nannini (con “Sorridi”), Toto Cotugno (de él sí no podría elegir alguna porque todas son encantadoras) y un poco más contemporáneo, mi Eros Ramazzotti (desde la primera vez que escuché “Otra como tú” supe que esa rola la había escrito alguien pensando en mí, bah! Bah! Bah! Déjenme ser!! Jejeje).
Crecí entre palabras italianas que nunca supe qué significaban, pero que wachawacheaba a solas mientras jugaba con mis muñecas y mis amigos imaginarios.
Posteriormente, en el Mundial de Estados Unidos (1994) surgió un personaje que me arrebató el pensamiento, aún y cuando yo era una estudiante de secundaria: el legendario Roberto Baggio que lidereaba a la escuadra azurra y fue famoso por el largo de su pelo que siempre traía recogido en una cola de caballo, la cual cortó al fallar el penal que le daría el título a los scratch du oro en la final de tan magno evento futbolístico.
Con el tiempo vendrían el hermoso y varonil Paolo Maldini, y el igualmente hermoso Fabio Cannavaro a sellar mi fijación por todo lo que tuviera que ver con Italia.
El tiempo, tan sabio él, también trajo eventos inesperados a mi vida.
A la edad de 18 años, poco más de diez años de eso, caminé entre los pasillos del Mix Up más cercano, y entre las súper ofertas, encontré un CD que se llamaba “Italia Romántica”, dicho CD no traía ninguno de los cantantes que yo alucinaba de niña y adolescente, pero algo me decía que sí traería melodías clásicas no tan comerciales de aquél país.
Cada noche, antes de dormir, apagaba las luces, y escuchaba ese CD con sonidos nuevos para mí.
En la despensa sólo teníamos la canasta básica, pero yo soñaba con ese país que venía a representar el propio lado romántico de mi ser, por todo aquello que englobaba y me hacía evocar.
Ese CD encerraba recuerdos infantiles, el origen de algunas manías (que persisten al día de hoy), y un sueño lejano, muy lejano, que desconocía si se llegaría a actualizar.
Entre tanta mudanza, supuse que se habría extraviado, pero no fue así.
Ahora que lo escucho, ese CD encierra no sólo recuerdos infantiles, origen de manías, y las fantasías de mi incipiente juventud…. También encierra mis noches solitarias cuando me despedía de la adolescencia, mas no así del idealismo que la caracteriza…… Y las ilusiones de mi incipiente madurez.
…………………………………………………………………………………………………………….
No sabría decir dónde nació mi fijación por Italia, sólo sé que cuando yo era muy pequeña, la hermana menor de mi mamá vivía con nosotros y alucinaba las canciones de Umberto Tozzi (con su inmortal “Ti amo” que hasta la fecha me hace llorar), Gianna Nannini (con “Sorridi”), Toto Cotugno (de él sí no podría elegir alguna porque todas son encantadoras) y un poco más contemporáneo, mi Eros Ramazzotti (desde la primera vez que escuché “Otra como tú” supe que esa rola la había escrito alguien pensando en mí, bah! Bah! Bah! Déjenme ser!! Jejeje).
Crecí entre palabras italianas que nunca supe qué significaban, pero que wachawacheaba a solas mientras jugaba con mis muñecas y mis amigos imaginarios.
Posteriormente, en el Mundial de Estados Unidos (1994) surgió un personaje que me arrebató el pensamiento, aún y cuando yo era una estudiante de secundaria: el legendario Roberto Baggio que lidereaba a la escuadra azurra y fue famoso por el largo de su pelo que siempre traía recogido en una cola de caballo, la cual cortó al fallar el penal que le daría el título a los scratch du oro en la final de tan magno evento futbolístico.
Con el tiempo vendrían el hermoso y varonil Paolo Maldini, y el igualmente hermoso Fabio Cannavaro a sellar mi fijación por todo lo que tuviera que ver con Italia.
El tiempo, tan sabio él, también trajo eventos inesperados a mi vida.
A la edad de 18 años, poco más de diez años de eso, caminé entre los pasillos del Mix Up más cercano, y entre las súper ofertas, encontré un CD que se llamaba “Italia Romántica”, dicho CD no traía ninguno de los cantantes que yo alucinaba de niña y adolescente, pero algo me decía que sí traería melodías clásicas no tan comerciales de aquél país.
Cada noche, antes de dormir, apagaba las luces, y escuchaba ese CD con sonidos nuevos para mí.
En la despensa sólo teníamos la canasta básica, pero yo soñaba con ese país que venía a representar el propio lado romántico de mi ser, por todo aquello que englobaba y me hacía evocar.
Ese CD encerraba recuerdos infantiles, el origen de algunas manías (que persisten al día de hoy), y un sueño lejano, muy lejano, que desconocía si se llegaría a actualizar.
Entre tanta mudanza, supuse que se habría extraviado, pero no fue así.
Ahora que lo escucho, ese CD encierra no sólo recuerdos infantiles, origen de manías, y las fantasías de mi incipiente juventud…. También encierra mis noches solitarias cuando me despedía de la adolescencia, mas no así del idealismo que la caracteriza…… Y las ilusiones de mi incipiente madurez.
jueves, 23 de junio de 2011
Mr. Petrix
“Teach me Tiger, how to kiss you.”
Marilyn Monroe.
Nunca supe cuál fue su nombre.
Ni siquiera sé si “Petrix” está bien escrito.
Sólo sé que así sonaba cuando nuestro muy sabroso guía lo nombraba al pasar lista.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Nuestros caminos se unieron en Amsterdam.
Hace ya casi un año de eso.
Él, originario de Sao Paulo, Brasil.
Yo, pues… de por estos alrededores.
Él, iba acompañado de su hija quinceañera.
Yo, iba acompañada de mi hermano veinteañero.
Mr. Petrix era el hombre maduro al que los años le habían obsequiado el regalo de la sofisticación, de esos hombres que la naturaleza ha dotado de rasgos físicos imponentes, pero que él ha sabido cuidar, exaltar y resaltar con el paso de los años.
Tenía ojos verdes, nariz perfectamente recta, corte de pelo estilo militar, sonrisa perfectamente blanca, tez blanca, muy blanca, sin ser un color insípido, sino atrayente, y medía como 1.85 Mts.
Era muy reservado y en un inicio sólo hablaba con su hija, la cual era idéntica a él, y parecía una perfecta Lolita.
Igual podía parecer una niña tierna vestida en jeans y tennis, que una mujer fatal entallada en un vestido negro y zapatos con tacones de 15 cm.
Ohhhh sí, había heredado de igual manera, la sofisticación de su padre.
Mr. Petrix era el hombre maduro con el que todas las mujeres que estamos transitando la incipiente madurez, soñamos tener un affair.
Un halo de misterio lo rodeaba siempre, y en él confluían todas las virtudes que una mujer puede fantasear de un hombre.
Era guapo, mucho muy guapo, cabronamente guapo diría yo, masculino, súper atlético, tenía gustos finos, tenía buenos ingresos económicos (nunca nadie compró en las tiendas donde él y su hija compraban jejejeje), sabía vestirse ad-hoc a la ocasión, tenía mirada animal y salvaje grrrrrr, y cuando el tiempo pasó, su fría cordialidad era súper hot.
Si pudiera asemejarlo, sin ánimo ofensivo, diría que él y los tigres evolucionaron del mismo tronco común.
Después debido a mis amistades brasileiras (y mi chonez jejejeje) me enteré que se había divorciado tiempo atrás porque sus múltiples negocios le impedían tener tiempo para su familia, pero que una vez al año viajaba un mes con su única hija, así que disfrutaba segundo tras segundo junto a ella para consentirla en toooodos los sentidos.
La última noche en que nuestro tour permaneció igual, él salió por la puerta principal del hotel, yo iba entrando a cambiarme de ropa para ir con mi hermano a cenar, él sonrió grrrrrrrrr y yo sonreí, “aló”, “aló”, y tocó mi hombro mientras me lanzaba una mirada cual tigre a su presa.
Yo, pinche ranchera pueblerina, pude sentir, por única vez en mi vida, cómo mi piel desnuda ardía al simple y llano tacto efímero masculino, me quedé paralizada, él volteó a verme, sonrió para rematar la victoria de los felinos contra los pájaros bobos, y yo, tooooonta como siempre he sido, salí huyendo despavorida, pero herida permanentemente.
A la mañana siguiente, después de desayunar, él corrió al autobús donde todos los demás nos encontrábamos, y educadamente, se despidió de todos y cada uno.
Nunca pensamos, que él tan mamón, fuera tan cortés.
A los hombres los despidió con un apretón de manos, a nosotras las nenas, con un beso en la mejilla.
“tchau”, “tchau”.
Me pregunto qué hubiera sido si la única noche donde él dejó un rato a su hija en su habitación mientras bajaba al lobby bar a tomar unas bebidas junto a todos los demás, yo me hubiera puesto de pie cuando él se retiró a su cuarto para fajoteármelo en el elevador.
Muchas noches fantaseo con esa escena mientras mi piel desnuda trata de imitar lo que sintió al sentir la yema de sus dedos presionando lo suficiente para que ese tigre cazara a su presa.
La agonía nunca fue tan dulce y tan cruel.
Marilyn Monroe.
Nunca supe cuál fue su nombre.
Ni siquiera sé si “Petrix” está bien escrito.
Sólo sé que así sonaba cuando nuestro muy sabroso guía lo nombraba al pasar lista.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Nuestros caminos se unieron en Amsterdam.
Hace ya casi un año de eso.
Él, originario de Sao Paulo, Brasil.
Yo, pues… de por estos alrededores.
Él, iba acompañado de su hija quinceañera.
Yo, iba acompañada de mi hermano veinteañero.
Mr. Petrix era el hombre maduro al que los años le habían obsequiado el regalo de la sofisticación, de esos hombres que la naturaleza ha dotado de rasgos físicos imponentes, pero que él ha sabido cuidar, exaltar y resaltar con el paso de los años.
Tenía ojos verdes, nariz perfectamente recta, corte de pelo estilo militar, sonrisa perfectamente blanca, tez blanca, muy blanca, sin ser un color insípido, sino atrayente, y medía como 1.85 Mts.
Era muy reservado y en un inicio sólo hablaba con su hija, la cual era idéntica a él, y parecía una perfecta Lolita.
Igual podía parecer una niña tierna vestida en jeans y tennis, que una mujer fatal entallada en un vestido negro y zapatos con tacones de 15 cm.
Ohhhh sí, había heredado de igual manera, la sofisticación de su padre.
Mr. Petrix era el hombre maduro con el que todas las mujeres que estamos transitando la incipiente madurez, soñamos tener un affair.
Un halo de misterio lo rodeaba siempre, y en él confluían todas las virtudes que una mujer puede fantasear de un hombre.
Era guapo, mucho muy guapo, cabronamente guapo diría yo, masculino, súper atlético, tenía gustos finos, tenía buenos ingresos económicos (nunca nadie compró en las tiendas donde él y su hija compraban jejejeje), sabía vestirse ad-hoc a la ocasión, tenía mirada animal y salvaje grrrrrr, y cuando el tiempo pasó, su fría cordialidad era súper hot.
Si pudiera asemejarlo, sin ánimo ofensivo, diría que él y los tigres evolucionaron del mismo tronco común.
Después debido a mis amistades brasileiras (y mi chonez jejejeje) me enteré que se había divorciado tiempo atrás porque sus múltiples negocios le impedían tener tiempo para su familia, pero que una vez al año viajaba un mes con su única hija, así que disfrutaba segundo tras segundo junto a ella para consentirla en toooodos los sentidos.
La última noche en que nuestro tour permaneció igual, él salió por la puerta principal del hotel, yo iba entrando a cambiarme de ropa para ir con mi hermano a cenar, él sonrió grrrrrrrrr y yo sonreí, “aló”, “aló”, y tocó mi hombro mientras me lanzaba una mirada cual tigre a su presa.
Yo, pinche ranchera pueblerina, pude sentir, por única vez en mi vida, cómo mi piel desnuda ardía al simple y llano tacto efímero masculino, me quedé paralizada, él volteó a verme, sonrió para rematar la victoria de los felinos contra los pájaros bobos, y yo, tooooonta como siempre he sido, salí huyendo despavorida, pero herida permanentemente.
A la mañana siguiente, después de desayunar, él corrió al autobús donde todos los demás nos encontrábamos, y educadamente, se despidió de todos y cada uno.
Nunca pensamos, que él tan mamón, fuera tan cortés.
A los hombres los despidió con un apretón de manos, a nosotras las nenas, con un beso en la mejilla.
“tchau”, “tchau”.
Me pregunto qué hubiera sido si la única noche donde él dejó un rato a su hija en su habitación mientras bajaba al lobby bar a tomar unas bebidas junto a todos los demás, yo me hubiera puesto de pie cuando él se retiró a su cuarto para fajoteármelo en el elevador.
Muchas noches fantaseo con esa escena mientras mi piel desnuda trata de imitar lo que sintió al sentir la yema de sus dedos presionando lo suficiente para que ese tigre cazara a su presa.
La agonía nunca fue tan dulce y tan cruel.
lunes, 30 de mayo de 2011
Verde y Morado.
"... la primera vez pensé "se ha equivovado",
la segunda vez no supe qué decir,
las demás me dabas miedo, tanto loco que anda suelto...
ahora sé que no podría vivir sin ti..."
Miguel Ríos.
Cuando era niña e iba en primaria, la maestra siempre nos dejaba colorear en alguna clase de cuyo nombre no puedo acordarme.
No le veía yo razón alguna a aprender a colorear, máxime si mis aptitudes con los colores nunca fueron sobresalientes.
Abría la enorme caja de "Prismacolor" y veía una gama entera de colores frente a mí.
Volvía a mirar mi libro de dibujos y pensaba en lo difícil que era elegir los colores adecuados, dando como resultado que mis combinaciones siempre fueran... nada estéticas.
Hasta que descubrí el color morado.
El color morado, desde mi perspectiva combinaba con todo, y más aún, tenía la explosividad necesaria para no perder la compostura y la clase.
Comencé a sentirme sexy usando ropa exterior morada, mi blusa favorita en la preparatoria fue de color morado, mis labiales favoritos eran igualmente de color morados, actualmente mis sombras favoritas son de color morado.....
- "Qué padre está el color de tus sombras.-".- Me dijo intempestivamente mientras yo me dejaba seducir por lo pintoresco de aquél lugar de cuyo nombre no quiero acordarme.
En ese momento, él terminó con mi creencia de que los hombres no se fijan en la manera en que luces en conjunto.
Seguramente él nunca lo supo, pero ese día toda yo iba vestida cautelosamente para agradarle visualmente, puse especial énfasis en mi ropa y en mi maquillaje, y nunca sabrá cuántas veces me cambié un día antes para elegir lo que me llevaría puesto.
Mis sombras eran moradas y la camisa tipo polo de él, era verde, verde intenso, combinaba perfectamente con lo intenso de su mirada.
Yo me sentí apenada mientras él veía mis ojos, dije la primera idiotez que se me ocurrió para calmar esa cosa extraña que las mujeres sienten cuando comienzan a sentir deseo.
Durante el resto de la tarde, él siguió permaneciendo de un color verde intenso.
Y yo, simplemente de morado.
Todavía conservo mi estuche de sombras moradas, por azares y mágicas coincidencias del destino, siento que de un tiempo a la fecha combinan más conmigo, con mi piel y con mi personalidad.
la segunda vez no supe qué decir,
las demás me dabas miedo, tanto loco que anda suelto...
ahora sé que no podría vivir sin ti..."
Miguel Ríos.
Cuando era niña e iba en primaria, la maestra siempre nos dejaba colorear en alguna clase de cuyo nombre no puedo acordarme.
No le veía yo razón alguna a aprender a colorear, máxime si mis aptitudes con los colores nunca fueron sobresalientes.
Abría la enorme caja de "Prismacolor" y veía una gama entera de colores frente a mí.
Volvía a mirar mi libro de dibujos y pensaba en lo difícil que era elegir los colores adecuados, dando como resultado que mis combinaciones siempre fueran... nada estéticas.
Hasta que descubrí el color morado.
El color morado, desde mi perspectiva combinaba con todo, y más aún, tenía la explosividad necesaria para no perder la compostura y la clase.
Comencé a sentirme sexy usando ropa exterior morada, mi blusa favorita en la preparatoria fue de color morado, mis labiales favoritos eran igualmente de color morados, actualmente mis sombras favoritas son de color morado.....
- "Qué padre está el color de tus sombras.-".- Me dijo intempestivamente mientras yo me dejaba seducir por lo pintoresco de aquél lugar de cuyo nombre no quiero acordarme.
En ese momento, él terminó con mi creencia de que los hombres no se fijan en la manera en que luces en conjunto.
Seguramente él nunca lo supo, pero ese día toda yo iba vestida cautelosamente para agradarle visualmente, puse especial énfasis en mi ropa y en mi maquillaje, y nunca sabrá cuántas veces me cambié un día antes para elegir lo que me llevaría puesto.
Mis sombras eran moradas y la camisa tipo polo de él, era verde, verde intenso, combinaba perfectamente con lo intenso de su mirada.
Yo me sentí apenada mientras él veía mis ojos, dije la primera idiotez que se me ocurrió para calmar esa cosa extraña que las mujeres sienten cuando comienzan a sentir deseo.
Durante el resto de la tarde, él siguió permaneciendo de un color verde intenso.
Y yo, simplemente de morado.
Todavía conservo mi estuche de sombras moradas, por azares y mágicas coincidencias del destino, siento que de un tiempo a la fecha combinan más conmigo, con mi piel y con mi personalidad.
viernes, 29 de abril de 2011
Tiempo de Catarinas.
Los rayos de Sol besaban tímidamente las aguas del Río Moldava ese domingo primero de Agosto del año pasado.
A lo lejos se podía ver la catedral de San Vito erigida impetuosamente y vigilando lo que a sus pies acontecía.
Fmi y yo estábamos sentados en una banca a orillas del Moldava, ninguno de los dos pronunciaba palabra alguna porque estábamos ensimismados con lo que había enfrente de nosotros.
Todo permanecía casi intacto, y sólo el tránsito continuo de las personas me hacía percatarme de que el tiempo no se había detenido.
Y entonces, en el clímax del orgasmo espiritual aconteció....
"AAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG!!!!!! UN BICHO RARO QUIERE MORDERME, QUÍTAMELO, QUÍTAMELOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!" .- Gritó Fmi como si una cucaracha de Madagascar lo hubiera atacado ferozmente.
Preocupada yo por el amor de mis amores, volteé de inmediato para ver cuál era el insecto venenoso que se encontraba atacando a Fmi cuando ví que se trataba de una catarina.
"...................... o_O ..................." <-- Yo.
"................. Fmi no te la quites que son de buena suerteeeeee!!!!!!".- Grité mientras él seguía manoteando sus ropas.
No recuerdo a ciencia cierta quién fue la persona que compartió conmigo ese secreto de la humanidad, pero crecí con la certeza de que las catarinas son pequeños animalitos que traen buena suerte a aquéllos a quienes tocan.
Pasaba yo horas eternas descansando en el jardín de la casa paterna, esperando que cada Primavera trajera consigo a la buena suerte vestida de roja o anaranjada, delicadamente detallada con puntos negros.
Hoy mientras estaba sentada adentro de runrun, tenía el vidrio abajo esperando que el clima infernal menguara un poco, cuando delicadamente una catarina hizo una pequeña parada en mi brazo, dio unos pequeños saltos y se fue volando nuevamente, a seguir haciendo afortunadas a las personas por quienes se sintieran atraídas.
Miré a ese pequeño ser zigzagueando unos centímetros, hasta que desapareció de mi vista.
No pude evitar sonreír y pensar en que la Primavera ha llegado.
Deus quiera que siempre, cada Primavera, sea para Mí, Tiempo de Catarinas.
A lo lejos se podía ver la catedral de San Vito erigida impetuosamente y vigilando lo que a sus pies acontecía.
Fmi y yo estábamos sentados en una banca a orillas del Moldava, ninguno de los dos pronunciaba palabra alguna porque estábamos ensimismados con lo que había enfrente de nosotros.
Todo permanecía casi intacto, y sólo el tránsito continuo de las personas me hacía percatarme de que el tiempo no se había detenido.
Y entonces, en el clímax del orgasmo espiritual aconteció....
"AAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG!!!!!! UN BICHO RARO QUIERE MORDERME, QUÍTAMELO, QUÍTAMELOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!" .- Gritó Fmi como si una cucaracha de Madagascar lo hubiera atacado ferozmente.
Preocupada yo por el amor de mis amores, volteé de inmediato para ver cuál era el insecto venenoso que se encontraba atacando a Fmi cuando ví que se trataba de una catarina.
"...................... o_O ..................." <-- Yo.
"................. Fmi no te la quites que son de buena suerteeeeee!!!!!!".- Grité mientras él seguía manoteando sus ropas.
No recuerdo a ciencia cierta quién fue la persona que compartió conmigo ese secreto de la humanidad, pero crecí con la certeza de que las catarinas son pequeños animalitos que traen buena suerte a aquéllos a quienes tocan.
Pasaba yo horas eternas descansando en el jardín de la casa paterna, esperando que cada Primavera trajera consigo a la buena suerte vestida de roja o anaranjada, delicadamente detallada con puntos negros.
Hoy mientras estaba sentada adentro de runrun, tenía el vidrio abajo esperando que el clima infernal menguara un poco, cuando delicadamente una catarina hizo una pequeña parada en mi brazo, dio unos pequeños saltos y se fue volando nuevamente, a seguir haciendo afortunadas a las personas por quienes se sintieran atraídas.
Miré a ese pequeño ser zigzagueando unos centímetros, hasta que desapareció de mi vista.
No pude evitar sonreír y pensar en que la Primavera ha llegado.
Deus quiera que siempre, cada Primavera, sea para Mí, Tiempo de Catarinas.
sábado, 12 de marzo de 2011
Gallinita Ciega.
Cuando se es infante colocamos a nuestros progenitores en un pedestal de tal altitud, que la confianza que les profesamos es plena y absoluta.
Si a la creencia de que son seres omnipotentes le sumamos el efecto psicológico que causa en los niños el hecho de que tomen nuestra mano y la sujeten fuertemente, se va creando una idea muy clara de lo que significa la palabra "seguridad".
Nunca he sabido el rango de edad de las personas que leen este blog, pero estoy segura que más de uno jugó antaño "gallinita ciega".
Cerrabas los ojos y le confiabas a alguien más tu vista, el otro, quien te guiaba, debía decirte: "cuidado, hay un escalón; ahora vas a subir una gradita; nos vamos a ir hacia la derecha; ahora a la izquierda; etc. etc. etc.".
Quien lo haya jugado sabe bien que era realmente difícil dar los pasos, tus demás sentidos se avivaban hacia la impotencia de no poder ver y percatarte por ti mismo el camino a recorrer, pero era una genial dinámica para reafirmar la confianza hacia los demás.
Cuando mamufa me llevaba de la mano por las calles de este dulce nido, y al efecto de quitarle monotonía al camino recorrido, solía decirle que jugáramos a la Gallinita Ciega.
Mamufa sonreía, tomaba mi mano y me guiaba por las calles de esta Ciudad.
Sólo con ella no era difícil dar los pasos hacia adelante, no confiaba en mis primos que aprovechaban cualquier oportunidad para hacer travesuras y hacerme tropezar en dicho juego, pero Mamufa en cambio era un ser de extrema sabiduría y bondad, y sobre todo, me amaba profundamente y cualquier acto o palabra de ella hacia mí sería libre de maldad o malas intenciones.
En efecto, nunca hubo maldad o malas intenciones de Mamufa hacia mí, al llegar a nuestro destino me decía que el juego había terminado, yo abría mis ojos, me alejaba del mundo de la oscuridad y sonreía como todas las niñas de mi edad.
Una tarde Mamufa y su hermana me tomaron para ir hacia la tortillería.
El camino era realmente muy corto, así que tomé la mano de Mamufa y le pedí jugar nuevamente.
Mientras íbamos, Mamufa iba platicando enfáticamente con su hermana, mientras aceleraba el paso. No puedo negar que sentía miedo al dar los pasos más rápidos de lo que normalmente avanzaba cuando Mamufa y yo jugábamos, pero la sensación de poder casi ir corriendo con una venda imaginaria en los ojos, era una experiencia liberadora.
El sentido del tacto se agudizó en ese momento y el aire chocando contra mi rostro nunca fue más fresco ni se hizo tan presente en mi vida como en ese momento.
Estando a punto de llegar al éxtasis de la libertad, de repente.... Mi frente sufrió un colapso brutal contra el vértice de una ventana que estaba abierta hacia afuera en una casa vecina.
El impacto fue tal, que antes de tomar conciencia plena de lo que estaba sucediendo, el intenso dolor que sentía mi cuerpo emergió del mismo a través del llanto, Mamufa y su hermana se paralizaron al instante, y se acercaron preocupadas hacia mí que lloraba desconsoladamente.
La congoja se podía ver a través de los ojos de Mamufa que había olvidado que me llevaba a ciegas.
Duré una semana con un chipote tamaño caguama.
Y sobra decir, que nunca más volví a jugar Gallinita Ciega.
Si a la creencia de que son seres omnipotentes le sumamos el efecto psicológico que causa en los niños el hecho de que tomen nuestra mano y la sujeten fuertemente, se va creando una idea muy clara de lo que significa la palabra "seguridad".
Nunca he sabido el rango de edad de las personas que leen este blog, pero estoy segura que más de uno jugó antaño "gallinita ciega".
Cerrabas los ojos y le confiabas a alguien más tu vista, el otro, quien te guiaba, debía decirte: "cuidado, hay un escalón; ahora vas a subir una gradita; nos vamos a ir hacia la derecha; ahora a la izquierda; etc. etc. etc.".
Quien lo haya jugado sabe bien que era realmente difícil dar los pasos, tus demás sentidos se avivaban hacia la impotencia de no poder ver y percatarte por ti mismo el camino a recorrer, pero era una genial dinámica para reafirmar la confianza hacia los demás.
Cuando mamufa me llevaba de la mano por las calles de este dulce nido, y al efecto de quitarle monotonía al camino recorrido, solía decirle que jugáramos a la Gallinita Ciega.
Mamufa sonreía, tomaba mi mano y me guiaba por las calles de esta Ciudad.
Sólo con ella no era difícil dar los pasos hacia adelante, no confiaba en mis primos que aprovechaban cualquier oportunidad para hacer travesuras y hacerme tropezar en dicho juego, pero Mamufa en cambio era un ser de extrema sabiduría y bondad, y sobre todo, me amaba profundamente y cualquier acto o palabra de ella hacia mí sería libre de maldad o malas intenciones.
En efecto, nunca hubo maldad o malas intenciones de Mamufa hacia mí, al llegar a nuestro destino me decía que el juego había terminado, yo abría mis ojos, me alejaba del mundo de la oscuridad y sonreía como todas las niñas de mi edad.
Una tarde Mamufa y su hermana me tomaron para ir hacia la tortillería.
El camino era realmente muy corto, así que tomé la mano de Mamufa y le pedí jugar nuevamente.
Mientras íbamos, Mamufa iba platicando enfáticamente con su hermana, mientras aceleraba el paso. No puedo negar que sentía miedo al dar los pasos más rápidos de lo que normalmente avanzaba cuando Mamufa y yo jugábamos, pero la sensación de poder casi ir corriendo con una venda imaginaria en los ojos, era una experiencia liberadora.
El sentido del tacto se agudizó en ese momento y el aire chocando contra mi rostro nunca fue más fresco ni se hizo tan presente en mi vida como en ese momento.
Estando a punto de llegar al éxtasis de la libertad, de repente.... Mi frente sufrió un colapso brutal contra el vértice de una ventana que estaba abierta hacia afuera en una casa vecina.
El impacto fue tal, que antes de tomar conciencia plena de lo que estaba sucediendo, el intenso dolor que sentía mi cuerpo emergió del mismo a través del llanto, Mamufa y su hermana se paralizaron al instante, y se acercaron preocupadas hacia mí que lloraba desconsoladamente.
La congoja se podía ver a través de los ojos de Mamufa que había olvidado que me llevaba a ciegas.
Duré una semana con un chipote tamaño caguama.
Y sobra decir, que nunca más volví a jugar Gallinita Ciega.
jueves, 10 de marzo de 2011
De Piedra y Azulejo.
“El patio de mi casa es particular, se moja y se seca como los demás.”
Canción Infantil Popular.
La casa paterna tiene una escalera hacia abajo que conduce a las construcciones principales.
Dicha escalera está hecha de piedra.
Tan fuerte que ha sido capaz de sobrevivir a los 70 años que lleva de existencia sin una sola remodelación.
La primer cosa que se encuentra al terminar dicha escalera, es una banquita.
Dicha banquita está cimentada sobre piedra, y tapizada de azulejo.
Cuando era niña siempre creí que esa banquita era la cosa no natural más bonita de toda esa casa.
Estaba al aire libre, podías sentarte ahí aún en días calurosos y sentir frescura por el material con el que estaba hecha, y tener una visión del primer patio de la casa.
El patio era todo de piedra, y en él jugábamos todos los infantes con bicicletas, patines, patinetas, balones, cuerda para saltar, resorte, gis para “hacer” un bebeleches o gigante como yo lo conocía, canicas, trompos, yoyos, la rueda-rueda de San Miguel, la trais, las escondidas, colores, y todos aquellos juegos no tecnológicos con los que crecimos los nacidos a finales del siglo pasado.
Sobra decir que cada vez que nos caíamos, tremendos chingadazos que nos metíamos, y dichos golpes, eran coronados con nuestros berridos y con la sangre que brotaba de nuestra piel, y caía sobre la piedra que formaba el patio, y de todo ello daba fe la banquita de azulejo colocada al terminar las escaleras.
Mamufa solía decirnos que cuando tuviéramos novio, nos sentaríamos en esa banquita para echar reja.
La verdad es que nunca ningún novio o pretendiente mío, se sentó sobre ese azulejo cimentado sobre piedra.
Ahora el patio firmemente construido de la casa paterna, se ha deformado ligeramente ante las raíces del phycus que lo adorna.
Pero no se ha vencido ni destruido, continúa fuertemente aferrado a su propia naturaleza.
De todo ello, fue fiel testigo mudo, la banquita colocada al fondo, cimentada sobre piedra y adornada de azulejo.
No dejo de aprender que la vida debería ser así, cimentada fuertemente sobre piedra y adornada hermosa y pintorescamente, de azulejo.

Aquí la pic histórica, al fondo en la banquita, mi mamufa sentada al lado de mi abuelita paterna qepd, y ahí al centro, Little jessie.
Canción Infantil Popular.
La casa paterna tiene una escalera hacia abajo que conduce a las construcciones principales.
Dicha escalera está hecha de piedra.
Tan fuerte que ha sido capaz de sobrevivir a los 70 años que lleva de existencia sin una sola remodelación.
La primer cosa que se encuentra al terminar dicha escalera, es una banquita.
Dicha banquita está cimentada sobre piedra, y tapizada de azulejo.
Cuando era niña siempre creí que esa banquita era la cosa no natural más bonita de toda esa casa.
Estaba al aire libre, podías sentarte ahí aún en días calurosos y sentir frescura por el material con el que estaba hecha, y tener una visión del primer patio de la casa.
El patio era todo de piedra, y en él jugábamos todos los infantes con bicicletas, patines, patinetas, balones, cuerda para saltar, resorte, gis para “hacer” un bebeleches o gigante como yo lo conocía, canicas, trompos, yoyos, la rueda-rueda de San Miguel, la trais, las escondidas, colores, y todos aquellos juegos no tecnológicos con los que crecimos los nacidos a finales del siglo pasado.
Sobra decir que cada vez que nos caíamos, tremendos chingadazos que nos metíamos, y dichos golpes, eran coronados con nuestros berridos y con la sangre que brotaba de nuestra piel, y caía sobre la piedra que formaba el patio, y de todo ello daba fe la banquita de azulejo colocada al terminar las escaleras.
Mamufa solía decirnos que cuando tuviéramos novio, nos sentaríamos en esa banquita para echar reja.
La verdad es que nunca ningún novio o pretendiente mío, se sentó sobre ese azulejo cimentado sobre piedra.
Ahora el patio firmemente construido de la casa paterna, se ha deformado ligeramente ante las raíces del phycus que lo adorna.
Pero no se ha vencido ni destruido, continúa fuertemente aferrado a su propia naturaleza.
De todo ello, fue fiel testigo mudo, la banquita colocada al fondo, cimentada sobre piedra y adornada de azulejo.
No dejo de aprender que la vida debería ser así, cimentada fuertemente sobre piedra y adornada hermosa y pintorescamente, de azulejo.

Aquí la pic histórica, al fondo en la banquita, mi mamufa sentada al lado de mi abuelita paterna qepd, y ahí al centro, Little jessie.
lunes, 28 de febrero de 2011
El alma de Provinciana.
"Ay! Tlaquepaque pueblito
Tus olorosos jarritos
Hacen mas fresco el dulce tepache
Para la birria, junto al mariachi
Que en los parianes y alfarerias
Suenan con triste melacolia."
Guadalajara.
Mamufa estudió la preparatoria con los Tecos, para después irse a la Regiomontana a estudiar un semestre de Universidad, regresar a este dulce nido de vacaciones semestrales, conocer a Papufo, hacerse novios y casarse, y bueno... todo lo demás es historia.
Yo siempre suelo reclamarle a mamufa y decirle: Pudiste haberte casado en Guadalajara y haber sido yo una hermosísima tapatía, o en Monterrey y haber sido yo una regia bien buena, pero ahhhhhh no, tuviste que haberte casado en este pueblou y ser yo toda una.... toda una..... ¡pueblerina!
En cuanto supe la posibilidad que había de que el bufete jurídico para el cual laboro tuviera que enviar a algún miembro a los Tribunales de Guadalajara, acudí con mi jefe para rogarle que me dejara ir a mí cada vez que hubiera necesidad de asistir a la Perla Tapatía, y bueno, como me dieron luz verde, llegué junto a Mamufa y ardilla para decirles: "Ámonossss a Guadalajaraaaaaa!!!!".
No hace falta decir que Mamufa alucinó la idea desde un inicio.
El finde pasado que tuvimos la oportunidad de conocer un poco mejor la Ciudad: con su nuevo puente atirantado o tirado o algo así, que la verdad luce increíblemente.... azul.... por las noches; con sus siete millones de habitantes y su consecuente tráfico similar al capitalino; con la amabilidad de su gente que te pregunta eufórica "¿De dónde nos visitan?"; con su gastronomía deliciosa; con sus kilómetros y kilómetros de casas....
"Cuando yo vivía aquí, todo esto estaba despoblado.", decía Mamufa mientras nos dirigíamos a la Plaza fresky de la Ciudad.- "La plaza nice era la del Sol.".
Y sin quitar la vista de enfrente, de reojo veía a Mamufa emocionada de regresar a la Ciudad que la vio caminar en sus calles, subirse a sus combis y comer tacos Rizo y bolillos azucarados en el mercado Corona hace treinta y cinco años.
"Vayan a comer al restaurente Suehiro".- Me dijo Papufo cuando le comenté que iría a tierras tapatías.- "Tu mamá y yo comimos ahí, cuando tú eras muy pequeña, y te di de tomar tanta cerveza que terminaste toda ebria y tu mamá se enojó conmigo.".
"Papufo... eso fue hace..... hace...... como 27 años!!".
Me percaté de que dicho restaurante todavía existe, pero el tiempo no me alcanzó para buscar la dirección.... que sea un motivo para regresar a comer para festejar y embriagarme de la felicidad como cuando era una cría (ojalá, ojalá!!!), o llorar y embriagarme de la tristeza, en su caso, una resolución que estoy esperando.
Una vez en la Plaza fresky, análoga a Antara en el DF, probé por primera vez en mi vida las donas Krisppy Kreme, o algo así.... no, no, no! qué delicia caray!!!
Así como por primera vez en la vida probé una hamburguesa Carl Juniors, y sólo quiero hacer la aclaración que "low carb" significa que en lugar de bimbollos, tu carne es colocada entre... dos hojas de deliciosa y nutritiva lechuga. BUAJ!!!
"Eso te pasa por andar de mamona.".- dijeron ardilla y Mamufa mientras comían sus respectivas hamburguesas con pan de hamburguesa. Jum!
"¿Sabes por qué se llama la Avenida Vallarta, ardilla?".
"Por Ignacio L. Vallarta, que fue el creador del Amparo mexicano, no?".
"El creador del amparo mexicano fue Manuel Crescencio Rejón de Yucatán, pero quien lo sistematizó fue el tapatío Ignacio L. Vallarta."
"De hecho, vi su urna en la Rotonda de los Hombres Ilustres."
De regreso hacia nuestro dulce nido, pasamos a un lado del Estadio 3 de Marzo, Mamufa volteó con cierta nostalgia y me dijo que ahí se encontraba Ciudad Universitaria cuando ella estudiaba.
35 años,
27 años,
Se dicen tan fácilmente, en dos palabras encierras una vida entera, y cuando menos lo piensas, retornas al lugar donde pasaste gran parte de tu juventud, pero regresas siendo toda una Mamufa, con dos de tus tres hijos a un lado, y te das cuenta que los tres ya rebasaron la edad que tú tenías cuando te enamoraste de Guadalajara y comías tacos Rizo y bolillos azucarados en el Mercado Corona.
Tus olorosos jarritos
Hacen mas fresco el dulce tepache
Para la birria, junto al mariachi
Que en los parianes y alfarerias
Suenan con triste melacolia."
Guadalajara.
Mamufa estudió la preparatoria con los Tecos, para después irse a la Regiomontana a estudiar un semestre de Universidad, regresar a este dulce nido de vacaciones semestrales, conocer a Papufo, hacerse novios y casarse, y bueno... todo lo demás es historia.
Yo siempre suelo reclamarle a mamufa y decirle: Pudiste haberte casado en Guadalajara y haber sido yo una hermosísima tapatía, o en Monterrey y haber sido yo una regia bien buena, pero ahhhhhh no, tuviste que haberte casado en este pueblou y ser yo toda una.... toda una..... ¡pueblerina!
En cuanto supe la posibilidad que había de que el bufete jurídico para el cual laboro tuviera que enviar a algún miembro a los Tribunales de Guadalajara, acudí con mi jefe para rogarle que me dejara ir a mí cada vez que hubiera necesidad de asistir a la Perla Tapatía, y bueno, como me dieron luz verde, llegué junto a Mamufa y ardilla para decirles: "Ámonossss a Guadalajaraaaaaa!!!!".
No hace falta decir que Mamufa alucinó la idea desde un inicio.
El finde pasado que tuvimos la oportunidad de conocer un poco mejor la Ciudad: con su nuevo puente atirantado o tirado o algo así, que la verdad luce increíblemente.... azul.... por las noches; con sus siete millones de habitantes y su consecuente tráfico similar al capitalino; con la amabilidad de su gente que te pregunta eufórica "¿De dónde nos visitan?"; con su gastronomía deliciosa; con sus kilómetros y kilómetros de casas....
"Cuando yo vivía aquí, todo esto estaba despoblado.", decía Mamufa mientras nos dirigíamos a la Plaza fresky de la Ciudad.- "La plaza nice era la del Sol.".
Y sin quitar la vista de enfrente, de reojo veía a Mamufa emocionada de regresar a la Ciudad que la vio caminar en sus calles, subirse a sus combis y comer tacos Rizo y bolillos azucarados en el mercado Corona hace treinta y cinco años.
"Vayan a comer al restaurente Suehiro".- Me dijo Papufo cuando le comenté que iría a tierras tapatías.- "Tu mamá y yo comimos ahí, cuando tú eras muy pequeña, y te di de tomar tanta cerveza que terminaste toda ebria y tu mamá se enojó conmigo.".
"Papufo... eso fue hace..... hace...... como 27 años!!".
Me percaté de que dicho restaurante todavía existe, pero el tiempo no me alcanzó para buscar la dirección.... que sea un motivo para regresar a comer para festejar y embriagarme de la felicidad como cuando era una cría (ojalá, ojalá!!!), o llorar y embriagarme de la tristeza, en su caso, una resolución que estoy esperando.
Una vez en la Plaza fresky, análoga a Antara en el DF, probé por primera vez en mi vida las donas Krisppy Kreme, o algo así.... no, no, no! qué delicia caray!!!
Así como por primera vez en la vida probé una hamburguesa Carl Juniors, y sólo quiero hacer la aclaración que "low carb" significa que en lugar de bimbollos, tu carne es colocada entre... dos hojas de deliciosa y nutritiva lechuga. BUAJ!!!
"Eso te pasa por andar de mamona.".- dijeron ardilla y Mamufa mientras comían sus respectivas hamburguesas con pan de hamburguesa. Jum!
"¿Sabes por qué se llama la Avenida Vallarta, ardilla?".
"Por Ignacio L. Vallarta, que fue el creador del Amparo mexicano, no?".
"El creador del amparo mexicano fue Manuel Crescencio Rejón de Yucatán, pero quien lo sistematizó fue el tapatío Ignacio L. Vallarta."
"De hecho, vi su urna en la Rotonda de los Hombres Ilustres."
De regreso hacia nuestro dulce nido, pasamos a un lado del Estadio 3 de Marzo, Mamufa volteó con cierta nostalgia y me dijo que ahí se encontraba Ciudad Universitaria cuando ella estudiaba.
35 años,
27 años,
Se dicen tan fácilmente, en dos palabras encierras una vida entera, y cuando menos lo piensas, retornas al lugar donde pasaste gran parte de tu juventud, pero regresas siendo toda una Mamufa, con dos de tus tres hijos a un lado, y te das cuenta que los tres ya rebasaron la edad que tú tenías cuando te enamoraste de Guadalajara y comías tacos Rizo y bolillos azucarados en el Mercado Corona.
Etiquetas:
dulces 29's,
el baúl de los recuerdos,
eufóricos 29's,
family,
historias del runrun,
que se lo lleve el viento,
sin palabras,
turisteando,
Vive México
sábado, 26 de febrero de 2011
euphoria
Cuando cursaba la secundaria, surgió un acontecimiento musical que nos enloqueció a todas las adolescentes: Un hombre de 20 años, de rasgos faciales estéticos (exceptuando una verruga que poco tiempo después fue extirpada de su rostro), una manera de vestir bastante peculiar, ya que siempre usaba sweater tejido con magas un poco más largas que le cubrían inclusive las manos, una voz que si bien no era algo fuera de este mundo, sí tenía tonos dulces, y un apellido paterno que apadrinaba su lanzamiento y su incierto éxito musical.
Una de las rolas de su primer disco, fue el tema de entrada de una telenovela de Televisa, y la mayoría de las rolas de ese primer trabajo, cubría los principales requisitos para ser un éxito en las disqueras: Tenía música pegajosa y hablaban de amor.
No había una sola adolescente que no cantara las rolas de ese hombre siete años mayor que nosotras, y que no lo alucinara.
Conforme pasó el tiempo, y pese a quienes decían que su éxito sería una llamarada de petate, Enrique Iglesias siguió trabajando y puliendo su estilo musical, a sabiendas de sus carencias y sus cualidades.
Y a través de quince largos años ha mantenido su estilo comercial, y por supuesto, la devoción de aquellos que coreábamos hace algunos años rolas como "Experiencia Religiosa", "No llores por mí", "Si tú te vas", por mencionar algunas.
Pero no sólo ha mantenido a su anterior auditorio, las nuevas adolescentes también lo alucinan actualmente, debido a la versatilidad de su música, que ha seguido estereotipos musicales comerciales.
Así fue que el pasado viernes 25 de Febrero, mamufa, ardilla y yo nos dirigimos al Auditorio Telmex de la ciudad vecina de Guadalajara a escucharlo en concierto, en su gira llamada "euphoria", en honor a su último disco.
Era interesante ver que dos generaciones distintas llenaron las locaciones de un Auditorio donde no cabía un sólo alfiler.
Por unos instantes me pareció tener una epifanía y me ví regresando, quince años después, acompañada de un adolescente de rasgos faciales similares a los míos, para escuchar un concierto de Enrique Iglesias, y voltear hacia mi acompañante para decirle: "Mira Maximiliano, Yo lo faneaba desde que tenía un poco más de tu edad".
Al terminar el concierto y mientras nos dirigíamos a buscar un taxi que nos llevara a nuestro hotel, pensé en las coincidencias de la vida.
El año pasado, a pocos días de haber cumplido años, acudí al mismo Auditorio a escuchar a los Cranberries en concierto, y comí galletas de arándano.... dando todo ello como resultado que los 28's fueron la edad más dulce de toda mi vida.
Este año, regresé nuevamente al mismo lugar, a unos pocos días de haber cumplido años, y comí arándano igualmente, pero en diferente presentación, dando como resultado una nueva sensación que parece ser una señal de lo que serán mis 29's.
Espero de todo corazón, que también sea una señal de que el estado de Jalisco se convertirá en una columna trascendental en mi vida profesional.
Hoy que conducía de regreso de las tierras tapatías, pensé en todo lo que iba dejando atrás.
Detrás de mí, los Dulces 28's.
Delante de mí, los Eufóricos 29's.
Una de las rolas de su primer disco, fue el tema de entrada de una telenovela de Televisa, y la mayoría de las rolas de ese primer trabajo, cubría los principales requisitos para ser un éxito en las disqueras: Tenía música pegajosa y hablaban de amor.
No había una sola adolescente que no cantara las rolas de ese hombre siete años mayor que nosotras, y que no lo alucinara.
Conforme pasó el tiempo, y pese a quienes decían que su éxito sería una llamarada de petate, Enrique Iglesias siguió trabajando y puliendo su estilo musical, a sabiendas de sus carencias y sus cualidades.
Y a través de quince largos años ha mantenido su estilo comercial, y por supuesto, la devoción de aquellos que coreábamos hace algunos años rolas como "Experiencia Religiosa", "No llores por mí", "Si tú te vas", por mencionar algunas.
Pero no sólo ha mantenido a su anterior auditorio, las nuevas adolescentes también lo alucinan actualmente, debido a la versatilidad de su música, que ha seguido estereotipos musicales comerciales.
Así fue que el pasado viernes 25 de Febrero, mamufa, ardilla y yo nos dirigimos al Auditorio Telmex de la ciudad vecina de Guadalajara a escucharlo en concierto, en su gira llamada "euphoria", en honor a su último disco.
Era interesante ver que dos generaciones distintas llenaron las locaciones de un Auditorio donde no cabía un sólo alfiler.
Por unos instantes me pareció tener una epifanía y me ví regresando, quince años después, acompañada de un adolescente de rasgos faciales similares a los míos, para escuchar un concierto de Enrique Iglesias, y voltear hacia mi acompañante para decirle: "Mira Maximiliano, Yo lo faneaba desde que tenía un poco más de tu edad".
Al terminar el concierto y mientras nos dirigíamos a buscar un taxi que nos llevara a nuestro hotel, pensé en las coincidencias de la vida.
El año pasado, a pocos días de haber cumplido años, acudí al mismo Auditorio a escuchar a los Cranberries en concierto, y comí galletas de arándano.... dando todo ello como resultado que los 28's fueron la edad más dulce de toda mi vida.
Este año, regresé nuevamente al mismo lugar, a unos pocos días de haber cumplido años, y comí arándano igualmente, pero en diferente presentación, dando como resultado una nueva sensación que parece ser una señal de lo que serán mis 29's.
Espero de todo corazón, que también sea una señal de que el estado de Jalisco se convertirá en una columna trascendental en mi vida profesional.
Hoy que conducía de regreso de las tierras tapatías, pensé en todo lo que iba dejando atrás.
Detrás de mí, los Dulces 28's.
Delante de mí, los Eufóricos 29's.
viernes, 18 de febrero de 2011
Ladies Night.
Dicen los que saben que debes tener mucho cuidado con lo que deseas, porque cuando menos lo pienses, llega a tu vida.
Así transcurran uno, dos, tres, cuatro… o veinte años.
--------------------------------------------------------------------
Mi edad de la inocencia se vio cruelmente alterada en segundo de primaria, cuando mis padres decidieron cambiarme de primaria a una exclusivamente de señoritas.
Llegué tímidamente a un grupo donde no sólo los asientos sino también las amistades, ya estaban asignadas.
No había una sola niña que yo conociera no sólo en el salón, sino en toda la escuela.
Así que para mí la hora más temida era la hora del recreo o la hora de deportes, donde todas teníamos que convivir.
Y como mis habilidades sociales nunca han sido mi mejor cualidad, hacía lo que cualquier niña sin seguridad en sí misma hubiera hecho: sentarse sola a comer su sándwich mientras sonaba la chicharra.
Y ahí sentada en mi banca, podía percatarme de quiénes eran “las bolitas” de amigas.
Me dí cuenta quiénes eran las niñas más famosas de quienes todas ansiábamos ser amigas también.
También me di cuenta quiénes eran las niñas a las que nunca por ningún motivo, debíamos tocar un pelo, porque eran explosivas y agresivas.
Quiénes eran las niñas tiernas que eran queridas por todas las demás y que nunca se metían con nadie.
Quiénes eran las niñas inseparables, y quiénes eran las niñas solitarias.
Siempre quise ser parte de algún grupo en especial, pero nunca me atreví a llegar y preguntar: “Puedo juntarme con ustedes?”, porque temía (y sigo temiendo) al rechazo.
Así que durante esos laaaaargos cinco años de primaria, me junté con ardilla que llegó un año después que yo, y con una que otra niña que compartía la misma timidez que yo.
A mediados del año pasado, y gracias nuevamente a esa famosa red social, mis antiguas compañeras de aulas y yo nos reencontramos.
Me llenó de sorpresa el saber que muchas de aquellas niñas seguían siendo residentes de esta pequeña ciudad.
Luego entendí que mientras ellas salían a los antros, yo salía al cine y por eso nunca me había percatado de su estancia en estos lares, y viceversa, jejeje.
Y a partir de ahí, cada miércoles por la noche, diez mundos totalmente distintos, de vez en vez, menos, de vez en vez, más, convergen en un mismo lugar y plantean dudas, anécdotas y vivencias que enriquecen a las demás.
Entre jícama, cacahuates, cervezas y una deliciosa cena preparada por la anfitriona en turno (menos yo que mando preparar el estofado jejejeje), encontramos el momento de desestrés semanal, y nuestras risas se escuchan hasta Plutón.
Vuelve a ser la hora de recreo de antaño, con la diferencia de que ahora no estoy sentada solitariamente mientras veo a las demás niñas jugar entre sí.
Ahora soy parte de ellas, y ellas son mis ladies night.
Así transcurran uno, dos, tres, cuatro… o veinte años.
--------------------------------------------------------------------
Mi edad de la inocencia se vio cruelmente alterada en segundo de primaria, cuando mis padres decidieron cambiarme de primaria a una exclusivamente de señoritas.
Llegué tímidamente a un grupo donde no sólo los asientos sino también las amistades, ya estaban asignadas.
No había una sola niña que yo conociera no sólo en el salón, sino en toda la escuela.
Así que para mí la hora más temida era la hora del recreo o la hora de deportes, donde todas teníamos que convivir.
Y como mis habilidades sociales nunca han sido mi mejor cualidad, hacía lo que cualquier niña sin seguridad en sí misma hubiera hecho: sentarse sola a comer su sándwich mientras sonaba la chicharra.
Y ahí sentada en mi banca, podía percatarme de quiénes eran “las bolitas” de amigas.
Me dí cuenta quiénes eran las niñas más famosas de quienes todas ansiábamos ser amigas también.
También me di cuenta quiénes eran las niñas a las que nunca por ningún motivo, debíamos tocar un pelo, porque eran explosivas y agresivas.
Quiénes eran las niñas tiernas que eran queridas por todas las demás y que nunca se metían con nadie.
Quiénes eran las niñas inseparables, y quiénes eran las niñas solitarias.
Siempre quise ser parte de algún grupo en especial, pero nunca me atreví a llegar y preguntar: “Puedo juntarme con ustedes?”, porque temía (y sigo temiendo) al rechazo.
Así que durante esos laaaaargos cinco años de primaria, me junté con ardilla que llegó un año después que yo, y con una que otra niña que compartía la misma timidez que yo.
A mediados del año pasado, y gracias nuevamente a esa famosa red social, mis antiguas compañeras de aulas y yo nos reencontramos.
Me llenó de sorpresa el saber que muchas de aquellas niñas seguían siendo residentes de esta pequeña ciudad.
Luego entendí que mientras ellas salían a los antros, yo salía al cine y por eso nunca me había percatado de su estancia en estos lares, y viceversa, jejeje.
Y a partir de ahí, cada miércoles por la noche, diez mundos totalmente distintos, de vez en vez, menos, de vez en vez, más, convergen en un mismo lugar y plantean dudas, anécdotas y vivencias que enriquecen a las demás.
Entre jícama, cacahuates, cervezas y una deliciosa cena preparada por la anfitriona en turno (menos yo que mando preparar el estofado jejejeje), encontramos el momento de desestrés semanal, y nuestras risas se escuchan hasta Plutón.
Vuelve a ser la hora de recreo de antaño, con la diferencia de que ahora no estoy sentada solitariamente mientras veo a las demás niñas jugar entre sí.
Ahora soy parte de ellas, y ellas son mis ladies night.
martes, 1 de febrero de 2011
La Cuadra BC.
- Fmi... aquél hombre de allá no es.... no es..... ¿el hermano de la "rechocona"?
- Yeap, el mismito.
- Ah no maaaaanches, ¿qué quedó de aquél niño endeble, tímido y escuálido?!?!?!
- Ya están viejos los cerros, ¿verdad sis?
----------------------------------------------------------------
Cuando mamufa se separó de papufo, tomó a sus tres crías consigo y nos llevó a vivir al lado de la familia de ella.
Eso fue el 22 de Febrero de 1996.
Tan sólo 10 días después de que yo cumplí 15 años.
En ese momento, lo único bueno de la separación de mis padres fue el hecho de saber que por fin viviríamos en una colonia normal de clase media baja, al lado de adolescentes de nuestra edad, ya que en la cuadra de la casa paterna, no podíamos salir a jugar porque era una de las calles más importantes de esta Ciudad y porque todos los vecinos eran ancianos que no tenían hijos o nietos con los cuales pudiéramos salir a jugar.
Así que mientras mamufa hacía las tareas propias del hogar, mis hermanos y yo nos asomábamos constantemente a la ventana para ver si había niños jugando fut en la calle que no era alta ni medianamente transitada.
En cuanto las risas de los niños vecinos sonaban al unísono de un balón pateado, mis hermanos y yo nos pegábamos a la ventana cual moscas en vidrio de panadería, mirábamos a mamufa con ojos lastimeros para que nos dejara salir a jugar, y ante su consentimiento y las mil y un recomendaciones viales, se oía el ruido de la puerta detrás de nosotros.
Tímidamente veíamos a los otros niños jugando, y éstos, lejos de la mamonería de clase media alta, se acercaban y nos decían: "Tú eres con ellos, y tú conmigo, y tú mitad y mitad de tiempo.".
Y así comenzó a fomarse una palomilla sui generis de todas las edades: Los cuates, la rechocona (una niña que sieeeempre terminaba golpeándose contra la pared), su hermano, Samuel, "Changaira" (juro que yo no le puse así, pero no recuerdo su nombre jejeje), Mario, nosotros.... y eventualmente algunos otros.
Así fue como aprendimos que Nunca, por ningún motivo, debíamos patear el balón hacia la casa de la señora Mariquita, que era un bruja en potencia y salía con sus enaguas old fashion de épocas revolucionarias a decirnos: "Voy a darle la queja a sus papás, voy a llamar a la policía, escuincles malandras!!!!".
Aprendimos que la familia nice de la cuadra mandó a su hijo de similar edad a la mía, a estudiar a Canadá: él no sería chusma como nosotros, él no jugaría cascaritas en la calle como nosotros, él iría al club local de la ciudad a practicar tennis, vestiría a la moda y sería un hombre exitoso.
De igual manera, había una familia no tan adinerada, pero que veían de menos a la mayoría de los vecinos, ellos presumían a todas luces a su hija menor, y tenían la esperanza de que su princesa se casara con un hombre adinerado que los sacara de "pobres".
La mujer, un poco mayor que yo, aunque chaparrita, tenía buen cuerpo, y se vestía glamourosamente, vaya era imposible no voltear a mirarla cuando pasaba, porque además era tan mamona que se sabía agraciada físicamente y no saludaba nunca a nadie, actitud por la cual, la llamábamos "La Reina de la Cuadra"; de no ser porque el tamaño de su frente era más grande que el del resto de su rostro, hubiera sido una mujer perfecta físicamente hablando.
Aprendimos que había otra adorable anciana, que aún a pesar de su muy avanzada edad, y su estado de viudez, siempre salía a la calle con su pelo perfectamente pintado de rojo, su rostro envuelto en un impecable maquillaje, sus ropas perfectamente planchadas, sus accesorios combinando a la perfección con sus demás prendas, y que siempre fue amable con nosotros, los niños de clase baja que jugábamos en las calles apostando "ponches de cítricos" (frutsis).
Aún a pesar de tener una de las mejores casas de la cuadra y una posición económica muy superior a la de los demás vecinos, exceptuando al matrimonio con su hijo exitoso, la adorable mujer de avanzada edad, nos invitaba cada Diciembre a ir a rezarle a la Virgen a su casa, y cual buena anfitriona, nos obsequiaba ponche y deliciosas galletas después de cantar a coro "La Guadalupana, La Guadalupana bajó al Tepeyac".
Las malas lenguas decían que recién casada, ante la imposibilidad de embarazarse, permitió que su esposo embarazara a la joven del aseo, le pagaron una buena cantidad de dinero por el préstamo de su útero y porque no se volviera a saber nada de ella en esta Ciudad.
Había otra familia que vivía dentro de un matriarcado, ya que el pilar principal era madre soltera, tuvo una hija y un hijo con capacidades diferentes; la hija se casó con un hombre mantenido y depravado que se dedicó a embarazarla una y otra vez, hasta que al cuarto hijo, decidieron ligarla.
Formando parte de la cuadra, también estaban unos viejos departamentos verdes, que han visto pasar a media comunidad salmantina en su interior.
Parejas de recién casados, matrimonios tampiqueños que venían contratados por la empresa paraestatal más grande de este país, y buscaban mejores suertes a través de la refinación del oro negro; personas solitarias que nunca hablaban con nadie; matrimonios que buscaban un lugar para vivir durante tres, cuatro o cinco meses en tanto encontraban un mejor lugar de residencia;los hijos y la querida de un hombre que en alguna época de su vida, fue un personaje importante de esta Ciudad; una estadounidense ilegal junto a su hija, con su manera open mind de vivir, pero con increíbles facultades mentales; la mujer casada que se había encamado con todos los hombres solteros y casados del edificio y de las demás casas vecinas; una pareja de homosexuales con aires de superioridad que nunca encajarían en la cúspide de esta mocha sociedad...
Y en ese entonces, lejos, muy lejos de las franquicias, de los Oxxo's, los 7 eleven's, los extra's y demás...... se erigían las tienditas locales de las colonias.
No faltaba en Mi Colonia, la familia vecina que abría su tienda, donde todos los niños y adolescentes del vecindario, corríamos en búsqueda de brinquitos, chocotorros, pollitos de chocolate, dulces de leche, y coca cola.
El padre de familia era igualmente un hombre anciano y muy blanco, con una panza cual si estuviera embarazado, pero con una sonrisa más grande aún que el tamaño de su estómago.
Cuando no estaba su esposa histérica en la tienda, hasta nos fiaba o perdonaba los centavos faltantes para nuestros dulces elegidos.
La tienda se llamaba "Cuadra BC".
Doña Mariquita falleció.
La familia nice de la cuadra sigue trabajando, y al parecer, su hijo realmente tuvo éxito al parecer en tierras regias. Escuché que puso un negocio de fotocopiado y sólo se le ve aquí en fechas decembrinas, sigue vistiendo súper fashion.
La Reina de la Cuadra BC, se casó con alguien de clase media, pero regresó al año de casada a la casa paterna, al parecer su esposo no le cumplía todos los berrinches que sus padres le toleraban. Tras "su fracaso" escuché decir que se casó nuevamente con alguien menos aspiracional y que se le ve feliz.
La adorable viuda de la tercera edad, ya no sale por motivos de salud, pero dicen las malas lenguas, que aún cuando pasa todo el tiempo en cama, no está nunca desaliñada, todo en ella está perfectamente cuidado, arreglado y combinado. La Virgen ya no va a su casa los meses de Diciembre, pero está presente a su lado cada día del año.
El esposo mantenido y depravado que vivía dentro de un matriarcado, entró a trabajar a PEMEX y sacó un crédito hipotecario. Se desterró de vivir con su suegra, se llevó a su esposa e hijos, y su primogénito es ahora líder de su propia cuadra en la nueva Colonia.
La querida del otrora importante personaje local, se fue a vivir a no sé dónde y su querido le puso una cocina económica para aprovechar la sazón de ella.
La esposa que se acostó con muchos de los hombres de la cuadra, se divorció y se volvió a casar, pero ya no vive en los departamentos.
Uno de los homosexuales falleció. Su pareja se mudó a no sé dónde y tiene su negocio de flores. Creo que no tiene actualmente pareja.
El dueño de la cuadra BC falleció un 31 de Diciembre, hace ya varios Diciembres, su esposa y su hija soltera, siguen al frente de la Cuadra BC, luchando en la medida de lo posible, contra las poderosas franquicias actuales.
La palomilla de la Cuadra BC se dispersó, y de vez en vez, se topan de frente en el cine, sonríen, se saludan y recuerdan con cierta nostalgia y ternura, sus años mozos detrás de un balón de fucho.
- Yeap, el mismito.
- Ah no maaaaanches, ¿qué quedó de aquél niño endeble, tímido y escuálido?!?!?!
- Ya están viejos los cerros, ¿verdad sis?
----------------------------------------------------------------
Cuando mamufa se separó de papufo, tomó a sus tres crías consigo y nos llevó a vivir al lado de la familia de ella.
Eso fue el 22 de Febrero de 1996.
Tan sólo 10 días después de que yo cumplí 15 años.
En ese momento, lo único bueno de la separación de mis padres fue el hecho de saber que por fin viviríamos en una colonia normal de clase media baja, al lado de adolescentes de nuestra edad, ya que en la cuadra de la casa paterna, no podíamos salir a jugar porque era una de las calles más importantes de esta Ciudad y porque todos los vecinos eran ancianos que no tenían hijos o nietos con los cuales pudiéramos salir a jugar.
Así que mientras mamufa hacía las tareas propias del hogar, mis hermanos y yo nos asomábamos constantemente a la ventana para ver si había niños jugando fut en la calle que no era alta ni medianamente transitada.
En cuanto las risas de los niños vecinos sonaban al unísono de un balón pateado, mis hermanos y yo nos pegábamos a la ventana cual moscas en vidrio de panadería, mirábamos a mamufa con ojos lastimeros para que nos dejara salir a jugar, y ante su consentimiento y las mil y un recomendaciones viales, se oía el ruido de la puerta detrás de nosotros.
Tímidamente veíamos a los otros niños jugando, y éstos, lejos de la mamonería de clase media alta, se acercaban y nos decían: "Tú eres con ellos, y tú conmigo, y tú mitad y mitad de tiempo.".
Y así comenzó a fomarse una palomilla sui generis de todas las edades: Los cuates, la rechocona (una niña que sieeeempre terminaba golpeándose contra la pared), su hermano, Samuel, "Changaira" (juro que yo no le puse así, pero no recuerdo su nombre jejeje), Mario, nosotros.... y eventualmente algunos otros.
Así fue como aprendimos que Nunca, por ningún motivo, debíamos patear el balón hacia la casa de la señora Mariquita, que era un bruja en potencia y salía con sus enaguas old fashion de épocas revolucionarias a decirnos: "Voy a darle la queja a sus papás, voy a llamar a la policía, escuincles malandras!!!!".
Aprendimos que la familia nice de la cuadra mandó a su hijo de similar edad a la mía, a estudiar a Canadá: él no sería chusma como nosotros, él no jugaría cascaritas en la calle como nosotros, él iría al club local de la ciudad a practicar tennis, vestiría a la moda y sería un hombre exitoso.
De igual manera, había una familia no tan adinerada, pero que veían de menos a la mayoría de los vecinos, ellos presumían a todas luces a su hija menor, y tenían la esperanza de que su princesa se casara con un hombre adinerado que los sacara de "pobres".
La mujer, un poco mayor que yo, aunque chaparrita, tenía buen cuerpo, y se vestía glamourosamente, vaya era imposible no voltear a mirarla cuando pasaba, porque además era tan mamona que se sabía agraciada físicamente y no saludaba nunca a nadie, actitud por la cual, la llamábamos "La Reina de la Cuadra"; de no ser porque el tamaño de su frente era más grande que el del resto de su rostro, hubiera sido una mujer perfecta físicamente hablando.
Aprendimos que había otra adorable anciana, que aún a pesar de su muy avanzada edad, y su estado de viudez, siempre salía a la calle con su pelo perfectamente pintado de rojo, su rostro envuelto en un impecable maquillaje, sus ropas perfectamente planchadas, sus accesorios combinando a la perfección con sus demás prendas, y que siempre fue amable con nosotros, los niños de clase baja que jugábamos en las calles apostando "ponches de cítricos" (frutsis).
Aún a pesar de tener una de las mejores casas de la cuadra y una posición económica muy superior a la de los demás vecinos, exceptuando al matrimonio con su hijo exitoso, la adorable mujer de avanzada edad, nos invitaba cada Diciembre a ir a rezarle a la Virgen a su casa, y cual buena anfitriona, nos obsequiaba ponche y deliciosas galletas después de cantar a coro "La Guadalupana, La Guadalupana bajó al Tepeyac".
Las malas lenguas decían que recién casada, ante la imposibilidad de embarazarse, permitió que su esposo embarazara a la joven del aseo, le pagaron una buena cantidad de dinero por el préstamo de su útero y porque no se volviera a saber nada de ella en esta Ciudad.
Había otra familia que vivía dentro de un matriarcado, ya que el pilar principal era madre soltera, tuvo una hija y un hijo con capacidades diferentes; la hija se casó con un hombre mantenido y depravado que se dedicó a embarazarla una y otra vez, hasta que al cuarto hijo, decidieron ligarla.
Formando parte de la cuadra, también estaban unos viejos departamentos verdes, que han visto pasar a media comunidad salmantina en su interior.
Parejas de recién casados, matrimonios tampiqueños que venían contratados por la empresa paraestatal más grande de este país, y buscaban mejores suertes a través de la refinación del oro negro; personas solitarias que nunca hablaban con nadie; matrimonios que buscaban un lugar para vivir durante tres, cuatro o cinco meses en tanto encontraban un mejor lugar de residencia;los hijos y la querida de un hombre que en alguna época de su vida, fue un personaje importante de esta Ciudad; una estadounidense ilegal junto a su hija, con su manera open mind de vivir, pero con increíbles facultades mentales; la mujer casada que se había encamado con todos los hombres solteros y casados del edificio y de las demás casas vecinas; una pareja de homosexuales con aires de superioridad que nunca encajarían en la cúspide de esta mocha sociedad...
Y en ese entonces, lejos, muy lejos de las franquicias, de los Oxxo's, los 7 eleven's, los extra's y demás...... se erigían las tienditas locales de las colonias.
No faltaba en Mi Colonia, la familia vecina que abría su tienda, donde todos los niños y adolescentes del vecindario, corríamos en búsqueda de brinquitos, chocotorros, pollitos de chocolate, dulces de leche, y coca cola.
El padre de familia era igualmente un hombre anciano y muy blanco, con una panza cual si estuviera embarazado, pero con una sonrisa más grande aún que el tamaño de su estómago.
Cuando no estaba su esposa histérica en la tienda, hasta nos fiaba o perdonaba los centavos faltantes para nuestros dulces elegidos.
La tienda se llamaba "Cuadra BC".
Doña Mariquita falleció.
La familia nice de la cuadra sigue trabajando, y al parecer, su hijo realmente tuvo éxito al parecer en tierras regias. Escuché que puso un negocio de fotocopiado y sólo se le ve aquí en fechas decembrinas, sigue vistiendo súper fashion.
La Reina de la Cuadra BC, se casó con alguien de clase media, pero regresó al año de casada a la casa paterna, al parecer su esposo no le cumplía todos los berrinches que sus padres le toleraban. Tras "su fracaso" escuché decir que se casó nuevamente con alguien menos aspiracional y que se le ve feliz.
La adorable viuda de la tercera edad, ya no sale por motivos de salud, pero dicen las malas lenguas, que aún cuando pasa todo el tiempo en cama, no está nunca desaliñada, todo en ella está perfectamente cuidado, arreglado y combinado. La Virgen ya no va a su casa los meses de Diciembre, pero está presente a su lado cada día del año.
El esposo mantenido y depravado que vivía dentro de un matriarcado, entró a trabajar a PEMEX y sacó un crédito hipotecario. Se desterró de vivir con su suegra, se llevó a su esposa e hijos, y su primogénito es ahora líder de su propia cuadra en la nueva Colonia.
La querida del otrora importante personaje local, se fue a vivir a no sé dónde y su querido le puso una cocina económica para aprovechar la sazón de ella.
La esposa que se acostó con muchos de los hombres de la cuadra, se divorció y se volvió a casar, pero ya no vive en los departamentos.
Uno de los homosexuales falleció. Su pareja se mudó a no sé dónde y tiene su negocio de flores. Creo que no tiene actualmente pareja.
El dueño de la cuadra BC falleció un 31 de Diciembre, hace ya varios Diciembres, su esposa y su hija soltera, siguen al frente de la Cuadra BC, luchando en la medida de lo posible, contra las poderosas franquicias actuales.
La palomilla de la Cuadra BC se dispersó, y de vez en vez, se topan de frente en el cine, sonríen, se saludan y recuerdan con cierta nostalgia y ternura, sus años mozos detrás de un balón de fucho.
lunes, 31 de enero de 2011
Misma sangre, diferentes cuerpos.
"Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship".
Casablanca.
- Este plano lo hice yo, jess.- Decía él mientras la ciudad dormía y me llevaba a mi casa.
- Wow! Yo no entiendo mucho de planos, pero a ojo de buen cubero parece un buen proyecto.- respondí mientras enfocaba mi vista.
- Sí, mira allá donde se ven esos carros estoy trabajando ahorita haciendo otros planos.- decía él enseñándome orgulloso su proyecto.
Y ahí con su nombre y su apellido paterno ante mi vista ya fatigada, recordé su homónimo.
- ..... oye.... ¿De pura casualidad... tu papá no figuraba hace tiempo en *tal organización*?.- pregunté curiosamente mientras regresaba hojas y hojas del libro de mi historia.
Él sonrió todavía más orgullosamente y me respondió: "Sí, yo era muy pequeño en ese entonces, pero recuerdo perfectamente la manera en que luchamos por las concesiones que nos correspondían, recuerdo la manera en que íbamos cada semana a Guanajuato y pedíamos apoyo a los representantes populares.... ahhh qué tiempos aquéllos, jess.... Por eso es que cuando pasó el tiempo y ví que muchos se deshicieron de lo que consiguieron, me dio coraje, no supieron valorar lo que había detrás de.".
Yo sonreí y asentí.
"Yo también era muy pequeña.- dije mientras seguía viendo hacia adelante- Tengo vagos recuerdos de lo que sucedió."- Afirmé a sabiendas de que la mentira que estaba pronunciando.- Pero por más que trato no me acuerdo de ti.- Dije con total sinceridad en esa segunda afirmación.- "Recuerdo algunos otros niños de nuestra edad, pero a ti no.".
"Yo tampoco me acuerdo de ti."- Dijo él entre risas.
"Mucho éxito en tu proyecto y muchas gracias por traerme a mi casa."- Dije mientras bajaba de su auto.
Y mientras abría la puerta de la calle y me despedía de él, repasé aquello que he tratado de borrar durante veinte años de mi memoria.
"Papufo.... ¿sí estarás el siguiente domingo con nosotros?"
"Tengo trabajo jessie, estaré en la capital del Estado junto a otras personas, ya casi termino este proyecto y estaré contigo todos los domingos."
Es curiosa la manera en que las coincidencias se acomodan para unir la misma sangre de hace veinte años, pero ahora habitando en cuerpos diferentes.
Casablanca.
- Este plano lo hice yo, jess.- Decía él mientras la ciudad dormía y me llevaba a mi casa.
- Wow! Yo no entiendo mucho de planos, pero a ojo de buen cubero parece un buen proyecto.- respondí mientras enfocaba mi vista.
- Sí, mira allá donde se ven esos carros estoy trabajando ahorita haciendo otros planos.- decía él enseñándome orgulloso su proyecto.
Y ahí con su nombre y su apellido paterno ante mi vista ya fatigada, recordé su homónimo.
- ..... oye.... ¿De pura casualidad... tu papá no figuraba hace tiempo en *tal organización*?.- pregunté curiosamente mientras regresaba hojas y hojas del libro de mi historia.
Él sonrió todavía más orgullosamente y me respondió: "Sí, yo era muy pequeño en ese entonces, pero recuerdo perfectamente la manera en que luchamos por las concesiones que nos correspondían, recuerdo la manera en que íbamos cada semana a Guanajuato y pedíamos apoyo a los representantes populares.... ahhh qué tiempos aquéllos, jess.... Por eso es que cuando pasó el tiempo y ví que muchos se deshicieron de lo que consiguieron, me dio coraje, no supieron valorar lo que había detrás de.".
Yo sonreí y asentí.
"Yo también era muy pequeña.- dije mientras seguía viendo hacia adelante- Tengo vagos recuerdos de lo que sucedió."- Afirmé a sabiendas de que la mentira que estaba pronunciando.- Pero por más que trato no me acuerdo de ti.- Dije con total sinceridad en esa segunda afirmación.- "Recuerdo algunos otros niños de nuestra edad, pero a ti no.".
"Yo tampoco me acuerdo de ti."- Dijo él entre risas.
"Mucho éxito en tu proyecto y muchas gracias por traerme a mi casa."- Dije mientras bajaba de su auto.
Y mientras abría la puerta de la calle y me despedía de él, repasé aquello que he tratado de borrar durante veinte años de mi memoria.
"Papufo.... ¿sí estarás el siguiente domingo con nosotros?"
"Tengo trabajo jessie, estaré en la capital del Estado junto a otras personas, ya casi termino este proyecto y estaré contigo todos los domingos."
Es curiosa la manera en que las coincidencias se acomodan para unir la misma sangre de hace veinte años, pero ahora habitando en cuerpos diferentes.
lunes, 17 de enero de 2011
Entre Pubertos te veas.
"Eres tan peligrosa como joven y adorable. Y es el hecho de ser joven y adorable lo que te hace tan peligrosa. Potencialmente destructiva sobre un hombre destructible."
La Noche de la Iguana.
Cuando recién egresé de los estudios superiores, y cual buena estudiante ñoña que fui por mucho tiempo, uno de mis máximos sueños fue ser docente de la Universidad de la cual egresé.
Todavía seguía siendo una chica idealista que tenía bien claro que era una obligación como ciudadana el retribuirle a la sociedad de la cual formo parte, un poco de lo mucho que me aportaba el pertenecer al Estado Mexicano.
Así que en cuanto una docente de las aulas universitarias me llamó para preguntarme si podía cubrirla en cuatro clases durante una semana que ella estaría ausente, una parte de mí se alegró sobremanera y se dispuso a estudiar las clases que debía suplir.
Al momento de entregarme temas y listas de asistencia, la profesora titular me dijo: "Necesito alguien como tú para que me supla en mis continuas ausencias, eres lista y responsable, y sé que puedo confiar plenamente en ti."
Nunca conté que las clases que debía suplir, si bien eran clases de Derecho, eran impartidas hacia el segundo semestre de la carrera de Administración de Empresas.
Yo tenía 22 años y debía hablar de contratos a alumnos de 18-19 años.
Cual buena escuela patito privada, sus aulas estaban llenas de alumnos que no habían pasado el examen en la Universidad de Guanajuato o de juniors salmantinos que querían llevarle un título a sus padres con tal de que éstos les siguieran pagando sus noches de farra.
En un inicio, yo ideé la manera de hacerles práctico y digerible la materia contractual a personas que no serían abogados en un futuro, pero me di cuenta que todas las noches preparaba mis clases en vano.
La mayoría de ellos se dormían en clase, leían otras revistas, mandaban msj de celular, o simplemente, veían fijos el pizarrón mientras se hacían chaquetas mentales.
De ese grupo, recordaré por siempre a dos estudiantes.
Ambos eran pubertos guapos peinados con tanta vaselina cual John Travolta en los 80's al ritmo de Fiebre de Sábado en la Noche.
Ambos vestían ropa nice y exudaban cierto tipo de sensualidad.
Vaya, para acabar más rápido, ambos eran pubertos sabroseables.
Sólo que uno, el que se sentaba primero que el otro, era tímido y reservado, en tanto que el otro era un verdadero hijo de la chingada. El clásico alumno con la pose de "Pago y por lo tanto, chínguense ustedes los profesores y pásenme.".
Era el clásico lidercillo mafioso de las aulas, que incitaba al desorden y siempre buscaba hacer quedar mal al profesor.
Nunca olvidaré el día en que yo enfrente del salón explicaba los diferentes tipos de contratos, cuando mi radar vio que el hijito de la chingada susurraba cosas al oído de su amigo sentado enfrente, recuerdo perfectamente que su amigo timiducho, dejó de mirar hacia abajo, subió su mirada hacia mí y su mirada adquirió un nuevo y hasta entonces desconocido brillo malicioso mientras su amigo pendejete de atrás sonreía maquiavélicamente y también me observaba.
Desvié mi mirada de ellos (fatal error) y seguí hablando de cosas que sólo a dos que tres le interesaban, y en eso, ante la total somnolencia del salón entero, sucedió lo inesperado....
El chico tímido tomó valor, se puso de pie sin pedir permiso, y mientras caminaba hacia adelante iba diciendo: "Maestra yo la verdad es que quisiera declararle mi amor en este momento, desde el primer momento que la vi quedé perdidamente enamorado de usted...".
Me quedé paralizada viéndolo boquiabierta, mientras que la frase pronunciada de sus muy antojables labios despertó al salón entero y las risas de todos los alumnos se hicieron escuchar.
Yo pensé que en algún momento el chaval se detendría para irse a su lugar, y ante mi mirada atónita, el cabrón seguía avanzando, mientras mi rostro se enrojecía de la pena, al verlo a escasos centímetros de mí, lo único que se me ocurrió hacer, fue lo más patético que pude haber hecho.....
Corrí atrás del escritorio para que hubiera un objeto que se interpusiera entre él y yo, y ante las risas de todos los alumnos, y la decisión del pinche morro ése de hacerme quedar en ridículo, yo sólo decía: "Shu, shu, vete a tu lugar", mientras rodeaba al escritorio en pose de huída.
No sé a ciencia cierta cuánto tiempo duró ese episodio de mi vida, sólo sé que el niño tímido se volvió un cabrón y recabrón con unas simples palabras de alguien más.
Volvió a su lugar con una sonrisa de triunfo y su pinche amigo culero sonreía gratamente y le dijo sabe qué madres cuando por fin se sentó en su lugar.
Obviamente toda la autoridad que tenía se perdió en ese instante.
Terminé mis clases y salí huyendo hacia mi cubículo laboral.
Nunca más me volvieron a llamar para suplir clases.
La Noche de la Iguana.
Cuando recién egresé de los estudios superiores, y cual buena estudiante ñoña que fui por mucho tiempo, uno de mis máximos sueños fue ser docente de la Universidad de la cual egresé.
Todavía seguía siendo una chica idealista que tenía bien claro que era una obligación como ciudadana el retribuirle a la sociedad de la cual formo parte, un poco de lo mucho que me aportaba el pertenecer al Estado Mexicano.
Así que en cuanto una docente de las aulas universitarias me llamó para preguntarme si podía cubrirla en cuatro clases durante una semana que ella estaría ausente, una parte de mí se alegró sobremanera y se dispuso a estudiar las clases que debía suplir.
Al momento de entregarme temas y listas de asistencia, la profesora titular me dijo: "Necesito alguien como tú para que me supla en mis continuas ausencias, eres lista y responsable, y sé que puedo confiar plenamente en ti."
Nunca conté que las clases que debía suplir, si bien eran clases de Derecho, eran impartidas hacia el segundo semestre de la carrera de Administración de Empresas.
Yo tenía 22 años y debía hablar de contratos a alumnos de 18-19 años.
Cual buena escuela patito privada, sus aulas estaban llenas de alumnos que no habían pasado el examen en la Universidad de Guanajuato o de juniors salmantinos que querían llevarle un título a sus padres con tal de que éstos les siguieran pagando sus noches de farra.
En un inicio, yo ideé la manera de hacerles práctico y digerible la materia contractual a personas que no serían abogados en un futuro, pero me di cuenta que todas las noches preparaba mis clases en vano.
La mayoría de ellos se dormían en clase, leían otras revistas, mandaban msj de celular, o simplemente, veían fijos el pizarrón mientras se hacían chaquetas mentales.
De ese grupo, recordaré por siempre a dos estudiantes.
Ambos eran pubertos guapos peinados con tanta vaselina cual John Travolta en los 80's al ritmo de Fiebre de Sábado en la Noche.
Ambos vestían ropa nice y exudaban cierto tipo de sensualidad.
Vaya, para acabar más rápido, ambos eran pubertos sabroseables.
Sólo que uno, el que se sentaba primero que el otro, era tímido y reservado, en tanto que el otro era un verdadero hijo de la chingada. El clásico alumno con la pose de "Pago y por lo tanto, chínguense ustedes los profesores y pásenme.".
Era el clásico lidercillo mafioso de las aulas, que incitaba al desorden y siempre buscaba hacer quedar mal al profesor.
Nunca olvidaré el día en que yo enfrente del salón explicaba los diferentes tipos de contratos, cuando mi radar vio que el hijito de la chingada susurraba cosas al oído de su amigo sentado enfrente, recuerdo perfectamente que su amigo timiducho, dejó de mirar hacia abajo, subió su mirada hacia mí y su mirada adquirió un nuevo y hasta entonces desconocido brillo malicioso mientras su amigo pendejete de atrás sonreía maquiavélicamente y también me observaba.
Desvié mi mirada de ellos (fatal error) y seguí hablando de cosas que sólo a dos que tres le interesaban, y en eso, ante la total somnolencia del salón entero, sucedió lo inesperado....
El chico tímido tomó valor, se puso de pie sin pedir permiso, y mientras caminaba hacia adelante iba diciendo: "Maestra yo la verdad es que quisiera declararle mi amor en este momento, desde el primer momento que la vi quedé perdidamente enamorado de usted...".
Me quedé paralizada viéndolo boquiabierta, mientras que la frase pronunciada de sus muy antojables labios despertó al salón entero y las risas de todos los alumnos se hicieron escuchar.
Yo pensé que en algún momento el chaval se detendría para irse a su lugar, y ante mi mirada atónita, el cabrón seguía avanzando, mientras mi rostro se enrojecía de la pena, al verlo a escasos centímetros de mí, lo único que se me ocurrió hacer, fue lo más patético que pude haber hecho.....
Corrí atrás del escritorio para que hubiera un objeto que se interpusiera entre él y yo, y ante las risas de todos los alumnos, y la decisión del pinche morro ése de hacerme quedar en ridículo, yo sólo decía: "Shu, shu, vete a tu lugar", mientras rodeaba al escritorio en pose de huída.
No sé a ciencia cierta cuánto tiempo duró ese episodio de mi vida, sólo sé que el niño tímido se volvió un cabrón y recabrón con unas simples palabras de alguien más.
Volvió a su lugar con una sonrisa de triunfo y su pinche amigo culero sonreía gratamente y le dijo sabe qué madres cuando por fin se sentó en su lugar.
Obviamente toda la autoridad que tenía se perdió en ese instante.
Terminé mis clases y salí huyendo hacia mi cubículo laboral.
Nunca más me volvieron a llamar para suplir clases.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)