viernes, 9 de abril de 2010

un clavel rosa.

Cada sábado por la mañana mamufa solía despertarme a las siete y media de la madrugada.
Para una niña de siete años, eso era un suplicio.
Suficiente era con levantarse de lunes a viernes a las siete para ir a la escuela, como para todavía faltarle al respeto a los fines de semana.

Mamá me ponía un pantalón de mezclilla, una playera, una sudadera, tennis, amarraba mi largo, largo y rebelde cabello, me indicaba que debía lavarme los dientes, me tomaba de la mano y me llevaba con ella al mercado.

El mercado se localizaba aproximadamente a diez cuadras de la casa.
Siempre nos íbamos caminando y en el trayecto yo observaba una ciudad vacía que comenzaba a despertar.

Basuras volando por las calles solitarias con negocios cerrados.

Tanta pasividad contrastaba con el ambiente pintoresco que se encontraba unas cuadras más adelante.

Era un laberinto de olores, colores, palabrería y regateo.
Mi somnolencia terminaba allí, donde se cobraba vida a fuerzas de ser arrollado por las multitudes transitando en los pasillos estrechos.

Mamufa siempre traía una hoja donde había anotado todo lo que iba a comprar.

Hacíamos parada en la carnicería de los “Hermanos Ramírez” y mientras mamufa pedía bistec para asar, carne para cocido y carne molida (de las dos), yo sólo me sentía intimidada por las grandes cabezas de puerco colgando de los arneses al frente del negocio.
Siempre creí que eran un mero adorno de muy mal gusto, hasta que un día una señora compró una “para hacer pozole”…. Diuuuuuuuuu!!

De ahí mamá me llevaba al local de la verdura, el cual siempre estaba abarrotado de gente, mamá se estiraba por las bolsas de plástico y me enseñaba a elegir los jitomates, aguacates y lechugas. Lo demás no hacía falta elegirlo, todos eran iguales: limones, tomates, chiles serranos, chile pasilla, chile ancho, chile negro, chile para no sé qué más, zanahorias, cebollas, coliflor y los muy odiados, chayotes.

- Y me da un kilo de frijol “flor de Mayo” por favor. –

Mamufa decía que el mejor frijol era el bayo, pero era el más caro, así que compraba el barato, y pedía siempre cilantro de pilón.

Ahí me tocaba a mí ayudar con las bolsas a mamufa, y enseguida zigzagueábamos por los pasillos donde había pescados sobre hielo.

Si tenía suerte, mamufa se detenía en el puesto de –chocomiles- de “los Gordos Fonseca”.
He conocido gente de otras ciudades que hace parada en esta Ciudad, sólo por dichas malteadas.
Leche de cabra, fresas, azúcar morena y vainilla.
Algunos extraños, pedían que se le incluyeran huevos de codorniz. Diuuuuuu!
Y al final del batidillo hecho a base de una chocomilera, el toque final…. Canela espolvoreada.
Era de verdad un manjar de dioses.
Menos al final que se quedaban todas las semillitas de las fresas.

Volvíamos a tomar nuestras bolsas y nos dirigíamos a la fruta.

Al comprar la fruta de estación, que era la más barata, nos dirigíamos a un pasillo donde se encontraba sentado un don viejititito que vendía jocoque preparado por su señora esposa.

Mamufa apartaba siempre el dinero para el jocoque que mi papufo le encargaba.
A mi papufo siempre le han gustado esos bichos raros de dudosa fermentación, ya sea en jocoque o en bacilos.

Al final de todo eso, uno parecía san juanera en plena procesión.
Teníamos que idearnos la manera de ahorrar espacio y equilibrar el peso en ambos brazos.
Yo siempre tenía la falsa esperanza de que mamufa hubiera separado dinero para un taxi, aún a sabiendas de que a lo más que podía aspirar, era a caminar dos cuadras con todos esos bultos que dejaban marcadas las asas de las bolsas en los dedos, para tomar una combi que nos dejara enfrente de casa.

Pero antes de llegar a la salida del mercado, estaba el pasillo más bonito del mercado.
El de las flores.
Ahí conocí a todo un personaje.

- Hey Tomás!!! Cómo estás? –
- Aquí trabajando porque esta pinche vieja que es mi adoración quiere que le de vida de reina, ¿apoco no soy tu papacito, vieja?

Tomás era primo hermano de mi mamufa.
Era, es, casi tan moreno como el Tomás famoso del programa nocturno de antaño.
E igual de saleroso.

- Mira qué grande está ya tu hija, se llama igual que mi hija mayor.- Decía orgullosamente Tomás.

Mamufa me comentaba que Tomás era tratado diferente a sus demás hermanos debido a su físico y que mi abuelita materna qepd siempre lo había tratado bien.
Tomás nunca olvidó eso, y cuando nació su primogénita, la nombró como la mujer que lo había tratado bien en su infancia.
La nombró Lidia.

Mientras Tomás decía albures que yo no entendía en ese entonces, yo dirigía mi mirada a todas las flores que él vendía, especialmente a los claveles rosas.
Tomás se percataba de ello, elegía uno al azar y me lo obsequiaba.

Ambos primos se despedían, y comenzaba el fastidioso retorno hacia la casa con todos esos bultos y mi clavel rosa.

Al llegar a casa, bañada en sudor, dejaba el mandado donde mamufa me indicaba, y corría en busca de un envase vacío de mole Doña María, lo llenaba de agua de la llave, que en ese tiempo era potable, y colocaba allí mi clavel rosa.

El mismo clavel rosa, que se marchitaba al lunes siguiente.

18 comentarios:

pez dijo...

lindos recuerdos

iba a decir que qué cruel tu mamufa, pero si no te hubiese despertado todas esas mañanas a las 7:30 no tendrías esos recuerdos en tu cabecita

no me gusta la canela, ni espolvoreada ni entera

en cambio un choco milk frío en tiempo de calor, mmmm

moderato_Dos_josef dijo...

Un relato poblados de recuerdos y descripciones precisas, en elgunos casos escalofriantes.
como siempre en tu magistral líne y superándote.
Eres ya una genial escritora.
besos!

Ardilla... dijo...

La mamá es muy injusta, por qué no me llevaba a mí para que me dieran un clavel?

Ah pero me evitaba cargar bultos.

Puedo vivir sin claveles.

paca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
paca dijo...

Que delicia los comentarios de Ardilla, a veces se extranian.

Sabes algo, este post me encanto, por ahi hay algunos libros que me gustan por la forma de llevarnos de la mano por los lugares descritos.

Gracias por cada momento, por permitirme/permitirnos estar presente(s) en un sabado cualquiera de ese entonces.

gracias por compartir conmigo/nosotros esos momentos tan tuyos y de tu mami-suegra (que muchos quisieran).

Besos mujercita, muchos y abrazos aun mas!!!

La Diabla dijo...

Ayyyyyyy me hiciste recordar cuando yo iba al mercado con mi mama y siempre pasabamos a un puesto de chiles secos atendido por el tipo mas sabroso apetecible y COGIBLE del universo, yo solo tenia 12 años pero me ponia rojisima en cuanto lo veia, se distinguia de lejos porque media como dos metros y tenia una musculatura que pa que te cuento, los pantalones de mezclilla se le veian de muerteeeeee y siempre estaba rodeado de libros y libretas ya que estudiaba en la universidad, cuando me senti lo suficientemente apta para seducirlo (tonta yo) osea a los 17 me tope con que obviamente ni el chico sabroso ni el puesto existian en ese lugar... snif.

Rosamar dijo...

Chocomiles??? Dijiste... No manches! Pancho Pantera!... son una delicia con todo y canelita. En un basotote y nomas te quedaban los bigotes pintados que después te lambías los labios y todavía te sabia azucaradito. Mi abuelita me hacia tragar huevos crudos... guatela! Y el changarro donde vendían 'ice cream' de vainilla.. Yomi… Uuff! y cuando salias de la escuela para ir al tianguis para ver la “mercancía” Los chavos guapotes que también iban después de salir del juego de basket todos sudados y apestosos. Estaban bien cueros... especialmente uno... Paco...un mango bien buenote. Yo me hacia la pinta con mis cuatachos para el mercado.
Te brincaste la barda reciclando el envase de mole doña María. No manches, de perdis di que el de una veladora. Esta más decente…. No!?
Se te olvidaron los chicharrones, las paletas, las flautas con salsa verde… etc. etc. ya mejor me voy ya me dio hambre.
Saludos desde los Yunaites States.

marichuy dijo...

Jess

Viaje en la memoria tuyo y de paso, un Déjà vu para mí. Gracias.

En lugar de la madre, era mi Abuela quien me llevaba; nunca se lo dije, pero el pasillo de los pescados y mariscos era un suplicio para mí: el olor, los ojotes de los pescados ahí exhibidos, más la nada grata imagen de los pulpos, uff. Lo bueno es que al salir siempre me compraba algo: una paleta, una nieve o un globo inmenso. Hay días en los que, de manera inesperada, extraño tanto a mi abuela, aquellos días de mi infancia a su lado (mejor me voy, antes de ponerme más supínamente cursi)

Un abrazo mi estimada Jess

El Pinche Megah dijo...

Pinche Jéssica, me vas a hacer chillar un día de estos.

Mr. Zeus dijo...

Nice story. Esto me hace pensar que siempre he sido muy distante de las cosas de familia.. snif!

Hermes dijo...

ver la ciudad soñando es lo mejor del mundo...... de lujo los recuerdos, tk care ;)

el7palabras dijo...

Jess
¿quién no fue arrastrado en alguna ocasión al mercado?
Al principio ir enfurruñado -bueno, pero ir taan temprano si era crimen... ¡llamen al DIF!- pero en llegando, los olores, los gritos, los colores, la gente, la mercancía... hacía que el aburrimiento pasara y las sensaciones se apoderaban del reven.

Y aunque el recorrido fuera diferente, los puntos eran los mismos: la carnicería, ahí con el güero.
La verdura con los morenos aquellos con cara de malos.
El abarrote con el ruco malencarado.
Y el infalible: "un peso de pasta de cacahuate plis" pa que los chamacos se sosegaran.
Ash.
Qué recuerdos estos.

Gracias Jess.
Un abrazo.

Sergio Varela. dijo...

Yo extraño el mercado de Jamaica, ahi supe que la felicidad tenía aromas a frutas y verduras, y toma forma de flores, pero también que la tristeza tiene ese mismo olor, y nunca lo perdera.

Wuisho dijo...

Yo solo recuerdo la ropa de segunda del mercado de abastos, ¿un momento? creo que todavia la tengo...

jess dijo...

Pez, definitivamente mamufa era cruel conmigo snif snif snif.... peeero jajaja, si tengo una nena, seguramente yo haré lo mismo XD
.... Y la canela es buenísima!!
Tiene multitud de propiedades!!
Yo a diario espolvoreo canela en mi café americano matutino. ;)
mmmm.... se me antojó un choco milk, con canela... jiji...
Besos virtuales!
Muuuuaaaaacccccckkkkkk!!

Josef querido, y fíjate que para mí describir lugares es un poco difícil jiji....
Pero ese lugar, lo recuerdo más que claramente.... puedo inclusive caminar y ubicar los puestos que en ese entonces había y que ya han desaparecido. :)
Tú siempre tan gentil hacia mis letras.
Sabes que el cariño, es mutuo, mi querido chico espaniol. ;)
Un abrazote para ti guapo!
¡Salta Valiente!

Diya, no quiero recordar tus tácticas chapuceras de hacerte la dormida para no hacer nunca nada, ni siquiera, ir a la escuela... mucho menos al mercado jajaja.
XD
Abrazo tonta!

Pablo, jajaja.... sí, nunca podré contar mentiras con esta mujer a un lado caray! jajajaja!
Y bueno, gracias a ti por dejarte guiar a través de mis letras. :)
Jajaja.... uff no vieras, si mi mamufa ya úrgele que yo salga, aunque sea en rifa jajajaja.
Abrazos jovencito!!

Diabla, mmm a ver... un chico de lo más cogible... vendiendo... chiles secos?? o_O mala señal!! mejor quedarse con la idea de que realmente era cogible jajaja!
XD
Pero sí... lo que no es ahora, seguramente no será mañana..... abusada mija!!
Abrazo linda!! :D

Rosamar, ya ni digas que al leer tu comen, me volvió a dar hambre... snif..... jaja apoco no?!?! todos crecimos con Pancho Pantera... aunque diuuuuuuu comparto tu idea hacia los huevos diuuuuuuuu... y oye!! qué fue de Paco!! se lee así como antojable, pillina!! y jajajaja..... los vasos de veladoras no sostenían tan bien al clavel... los de doña María estaban más angostitos y se miraba mejor mi flor :P
... sí, me faltó mucho más por enlistar, será motivo de otro post! :D
Gracias por pasar y un abrazote hasta los States!

Mi estimada Marichuy, sí recuerdo especialmente un post tuyo al respecto. En el que yo recordé a mamufa y a su primo :D
---- coincido en que los pescados huelen... diuuuuuuu, shu, shu!
Sé que tu abue también tiene un gran recuerdo de esos días. ;)
Quién no lo tendría contigo a un lado? :D
Un abrazotototote linda!!

jess dijo...

Megah, no me tiennnnntes morro.... jajajaja, no es cierto... sí, a veces, yo también lloro... sin querer.... snif snif.... divino tesoro.
Saludossss!!!

Mr. Zeus, deberías aplicarte un poquitín, verías que salen vivencias increíbles. :)
.... igual y en unos años, posteas de ellas. ;)
Saludosss!!

Hermes, yeap.... es mucho más bonita en mis recuerdos... aunque... no ha cambiado la gran cosa. :)
Un abrazote!!

el7palabras, jajaja... bueno, a mí nomás me arrastraban cuando pasábamos frente a la dulcería y yo señalaba los chocolates en forma de pollo... sin envoltura... diuuu.... con chingo de bacterias... diuuuu..... jajaja! pero mira! ya somos varios los que éramos prospectos de "niños golpeados" de hoy, jajaja!
La siguiente vez que vaya al merca-merca veré cuántos infantes adormilados van.... chance hasta me ponga generosa y les compre un chocolate de pollo sin envoltura.
Nomás por el puro gusto!
:P
Más abrazos para ti!!

Sergio Varela., mmmm jamaica dijiste?? mmmmm primero choco milk, ahora agua de jamaica mmmm, delicioso... para este calor... jiji, me salí del tema, mi mente vuela muy rápido jiji.... Las flores son hermosas, hermosas entre lo hermoso..... la tristeza es parte de la vida, mejor... voltea la flor y aspira su belleza. :)
Mil gracias por tu visita.
Un abrazo!

chico alucines, envidio que sigas siendo la misma talla..... fíjate, yo una vez me compré una playera baratísima en el mercado, siempre creí que era de primera mano, aunque nunca le encontré la etiqueta.... jajaja, lo más cura del asunto es que era mi favorita, y un día, en la calle vi a un indigente con una playera igualita!! no, no, no..... ese día fue la última vez que me puse dicha prenda, jajaja!
qué se le va a hacer!
Abrazos chico alucinessss!! :D

Mil gracias por sus comens!
Que tengan un bonito día!
:)

Zu dijo...

No manches a mi mi tia Beta me lleva a la Merced... eran tiempos de ahorro para poder pagar el depto. y tocaba pararse unas chingas monumentales a una tierna edad.
Pero con todo, tengo recuerdos bonitos de esos tiempos y ps finalmente todo lo vivido nos hace ser quien somos.
Lo importante es que siempre, siempre, los saldos son a favor¡¡¡
Bonito post Jesennia de la Concha Blancq

jess dijo...

Yo también recuerdo esos tiempos de ahorro Zu.... :)
Y jajajaja exactamente, si no nos hubiéramos parado esas chingas, no seríamos las mujeres que actualmente somos. ;)
jajaja, sáquese con sus nombres... son demasiado para ti XD
jejejeje...
Un abrazote!!!!