martes, 30 de noviembre de 2010

Por Un Mundo Mejor.

El día que partimos de Praga para llegar a Viena, hicimos parada técnica en otra ciudad checa llamada Cesky Krumlov, que es una linda y pintoresca ciudad medieval amurallada construída sobre un cañón.

Debido a que el jetlag causó que mi amigo Andrés llegara una semana antes de lo previsto, pasé cinco horas sumergida entre cólicos, cansancio extremo y malestar en esa linda Ciudad y por ende no pude disfrutarla como yo hubiera querido.

Una de sus atracciones principales es un pequeño castillo en cuyas faldas, tienen a un oso en cautiverio.

El oso era todo un perezoso porque estuve sentada una hora sin verlo aparecer.

Ya a la hora en que teníamos que regresar a nuestro autobús, la gente comenzó a acercarse a las mallas, lo cual nos hizo suponer a Fmi y a mí que el oso había salido a comer.

Fmi y yo apañamos un buen lugar para ver al oso comer zanahorias y lechugas, mientras a nuestro lado iban llegando todos los padres con sus pequeños hijos.

Como buen punto turístico, había familias de diferentes nacionalidades observando al oso, a nuestro lado derecho había una familia latina, y al lado derecho de ellos había una familia alemana (uno aprende a reconocer idiomas), ambas con sus respectivos retoños en brazos maravillándose con el mamífero en cautiverio.

El padre latino le dijo a su hijo: “Saluda al oso hijo!”, el niño obediente gritó: “Hola Ossso!!!!”, y en ese momento, el niño alemán de edad similar al niño latino, volteó a ver al niño que seguía saludando al oso, y tiernamente, el niño alemán gritó: “Hola Ossssshhhhhho!!!”.

Ambos padres rieron con la ocurrencia, y Fmi y yo dijimos: “Awwwwwwww ternuritas!!!!!!!”.

Nos despedimos de esa Ciudad Medieval a la que seguramente no regresaré nunca en la vida, pero que en tan sólo dos horas me obsequió lo mejor de ella, para subir a nuestro autobús y partir a la capital del otrora Imperio austro-húngaro.

En el camión, todos fuimos haciendo nuestras amistades en base a edades e intereses.

Así como Otto y yo éramos inseparables, hubo una amistad sui generis que surgió en el tour.

De esas amistades que muy probablemente ellos mismos no recordarán en el futuro, pero que dan enseñanzas de vida a quienes los vimos convivir.

Una pareja defeña iba con sus dos hijos, y una pareja paulista (de Sao Paulo para ser más clara jeje) iba con su nene.
Pero los mexicanos no hablaban una sola gota de portugués, y los brasileiros entendían el español, pero al contrario de Otto y su familia, no sabían hablarlo ni tantito.

Y en una de las tantas horas que pasamos arriba del autobús, Fmi y yo vimos cómo el par de niños de aproximadamente siete años estaban sentados juntos jugando Pokemon, Tamagoshi o una de esas cosas raras que son de cartas de poder y eso (que la verdad desconozco porque hace chingo que dejé de jugar eso jejeje), y veía cómo ambos reían y entendían que hablaban idiomas extraños pero eso no era obstáculo para que pudieran entrar a sus respectivos mundos.

Y mientras el niño mexicano decía chapuceramente (luego que por qué tenemos la fama internacional que tenemos pfffff): “¿Quieres que te cambie tres de tus cartas por una de mis cartas secretas?”, el niño brasileiro respondía con su encantador y melódico acento portugués: “wacha wacha wacha” (perdón pero jejeje no entendí yo ni madres de lo que dijo). Ambos se veían fijamente ante la duda e imposibilidad de comunicarse, y de la nada, seguían jugando con sus cartas.

¿En qué parte del camino se desvaneció nuestra inocencia?

¿Por qué es necesario que un ser de menos experiencia que la de nosotros se asombre ante una expresión de la vida para recordarnos el verdadero valor de la existencia?

Actualmente en la red social de facebook hay una moda de poner en tu foto de perfil una imagen de tu caricatura favorita cuando eras niño, en pro de la lucha contra la violencia infantil.

De primera mano, no ví cómo una imagen pudiera combatir la violencia infantil.

Pero cuando de repente ves a tus contactos identificados como “Don Gato”, “He-man”, “Candy”, “Ositos Cariñositos”, “Pitufina”, “Kathy la Oruga”, “La abejita Maya”, etc. etc. etc., no puedo evitar sonreír y recordar tiempos pasados, y tiempos no tan pasados acontecidos en Agosto de este año.

Es como si la inocencia perdida, volviera a latir intensamente en tu interior.
Como si volvieras a sonreír recordando la época dorada con todo lo que conllevaba.

Me puse a pensar en que si bien no era un modelo familiar el mundo en el que yo me sumergía, aún cuando fueron tiempos difíciles, aún cuando el matrimonio de mis padres terminó muchos años antes de que se divorciaran, aún cuando la incertidumbre y el miedo se volvieron parte fundamental de mi vida, puedo decir que siempre hubo una sonrisa o motivo para sonreír delante de mí.

Que los únicos golpes recibidos en mi infancia, fueron los necesarios para que aprendiera a diferenciar lo que estaba bien de lo que estaba mal.

Que agradezco profundamente el hecho de haber tenido, quizás no la infancia que yo añoraba, pero sí la que me dio las bases de la mujer que actualmente soy.

Y no es suficiente poner una caricatura en nuestro perfil de feisbuc o de avatar de blog para apoyar la No violencia infantil, sino es necesario apoyar la causa de la misma manera en que lo hicieron en nuestra infancia aquellos que tenían en ese entonces nuestra edad actual.

Nuestros niños son nuestro futuro.

La mejor inversión que podemos heredar a la sociedad, y el mejor legado que podemos hacer en favor de la humanidad.

No te quieres enterar....

“….. que te quiero de verdad, … y vendrás a pedirme…. Un poquito de amor.
Pero no te lo daré, porque no te puedo ver, porque tú no haces caso ni te apiadas de mi pobre corazón.
Búscate una chica ye-ye…. Que te comprenda como yo.”
Olé Olé.

Qué mujer puede vivir sin sus amistades masculinas.

Así como hay determinados rubros y diversión sui generis cuando se está al lado de otras féminas, también hay temas y diversión únicos que se viven al lado de los hombres.

Tengo un amigo que antes pasaba muchísimo tiempo a mi lado, pero ahora por motivos laborales y “de maduración” jajaja, pues es casi imposible coincidir.

Pero cuando volvemos a estar juntos y alejados del mundo, volvemos a dar ese click increíble y único que saca mi lado masculino.

- ¿Cuánto a que eructo más fuerte que tú?.- dice él riéndose a sabiendas de que perderé.

- Chin, chin el que dure más tiempo en “miar”.-

- Carreritas a ver quién se acaba primero la caguama!!

Y todas esas cosas que las mujeres no harían en público pero sí al lado de sus amigos entrañables.

Mi deseo no cumplido de haber sido un hombre bien machín se volvía realidad por momentos mientras yo estaba a su lado.

Mi lenguaje se volvía el de todo un beodo de cantina.

Mis carcajadas eran pronunciadas y anti-femeninas.

Y nunca me dio el paso en ninguna puerta que cruzábamos.

No había por qué ser caballeroso, ni había por qué pedir caballerosidad.
Éramos dos iguales tratando de entrar a cualquier lugar, así que el último en pasar no era el hombre, sino… daba igual quien fuera.

La última vez que salí con él, esperamos un poco más de lo normal, ya que llegaría la mujer con la que él actualmente sale.

Mientras tanto seguíamos platicando de fut (snifffffff) y cerveza.

Cuando ella llegó, dejamos de sentarnos en la banca de la plaza, yo me despedí de él para que él saliera a “ligar” con ella, y mientras íbamos en direcciones distintas, volteé sonriendo para verlo nuevamente.

Se dirigían a un bar, y antes de entrar, él le dio el paso a ella.

Algo dentro de mí se congeló.

Me quedé petrificada e incrédula ante dicha imagen.

Luego me sentí apenada y quise salir corriendo de la plaza.

Me sentía menos.

Sentía que no era yo tan importante para él como esa mujer extraña que apenas estaba a punto de conocer.

Luego me di cuenta que simplemente hay niveles de mujeres para los hombres.

No es que sean más o menos importantes, sino simplemente algunas valen la pena como para cederles el paso de manera caballerosa, y otras valen la pena como para jugar concursos de eructos.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Mamá Gallina.

Como toda buena casa de añísimos atrás, la casa paterna tiene al final del jardín un corral.
Las familias de antes tenían un corral para criar a sus diversos animales que los proveían de lo necesario para alimentarse.

Nosotros usábamos el corral para nuestras gallinas.
En el día, las gallinas y los pollos eran libres de andar por toda la casa, y si veíamos que alguno cruzaba la barrera hacia “la civilización”, ardilla y yo cargábamos al respectivo bulto plumífero y lo aventábamos al pasto a que siguieran buscando gusanos para alimentarse.

La casa contigua de la parte trasera, también tenía gallinas pero de la raza “kikirikis” que son así como más flacuchas, de colores más oscuros y más feítas.

Y tenían la peculariedad de que invariablemente, siempre iban a esconderse entre las piedras que delimitaban el corral de nuestra casa, ahí ponían sus huevos, empollaban, iban a su respectivo hogar a alimentarse y volvían a regresar a seguir empollando.

Y una vez que el período de gestación terminaba, era muy común ver en nuestro jardín trasero a las gallinas del vecino con la hilera de pollitos que apenas iniciaban a caminar detrás de ella.

Ardilla y yo veíamos incrédulas la manera en que iban todos los pollitos ordenaditos siguiendo a la mamá y piando.

Y mientras nosotras estábamos acostadas tirando la weba y vigilando a nuestros pollos a la sombra del limón o del naranjo, con nuestros overoles de mezclilla y mascábamos paja o comíamos higos que cortábamos de la higuera plantada enfrente, veíamos desfilar confianzudamente a la pinche mamá gallina, muy oronda ella presumiéndonos a sus polluelos recién nacidos, todos igualmente kikirikis, y por lo tanto, flacuchos, feítos y sin plumas.

Pero en cuanto ardilla vio pasar al último pollo de los seis que conformaban la hilera, tuvo la genial idea de ir a robarle el último pollo a la mamá gallina.

Nuuuuuuuunca hubiera hecho eso.

El pollo empezó a piar como todos los demás pollos piaban, pero la mamá gallina diferenció el sonido emitido de la asquerosa garganta del mini animal, se detuvo, toda la tropa se detuvo al unísono, volteó y vio que Ardilla tenía entre sus manos a su cría más lenta.

Mamá gallina dejó de ser una gallina flacucha y empezó a esponjarse pero así, bola de plumas, bien gracioso, Ardilla que reía por haber capturado al pollo, por instinto tuvo un chingo de miedo y sintió claramente que la gallina se le lanzaría a darle mil y un picotazos para rescatar a su cría; todavía con el pollo entre ambas manos, Ardilla se dio la media vuelta mientras la mamá gallina cobraba impulso para volar e ir a atacar a Ardilla…. Lo recuerdo todo perfectamente como en cámara lenta jajajaja…… ardilla en mega putiza se dispuso a correr y mientras agarraba ella a su vez impulso, mamá gallina emprendió el vuelo hacia Ardilla, quien por el miedo, se tropezó en el pasto, y mientras iba cayendo al suelo, la mamá gallina ya iba volando a la altura que ardilla tenía estando de pie, obviamente la gallina nunca contó con que Ardilla caería, y plop!!! Mamá gallina se fue de más, y al no encontrar el cuerpo de mi hermana que amortiguara su vuelo… pues…. Todo lo que sube tiene que bajar, y ahí delante de mí ví cómo la ardilla se cayó, y adelantito de ella mamá gallina se dio tremendo chingadazo en el suelo.

Lo más cura de todo fue que mamá gallina toda atolondrada en el suelo por el golpazo recién recibido en su caída, todavía fue masacrada por la espalda de ardilla que quien sabe cómo rodó con el pinche pollo en manos ahora sí piando como diciendo: “Suéltame, suéltame…. GRACIAS Madre!!”, así que todavía por si fuera poco, la gallina aleteaba debajo de la espalda de ardilla, tratando de escapar de morir aplastada, y ardilla a su vez, sentía debajo de sí al montón de plumas aleteando, tontamente se quitó como pudo, volteó a ver a la gallina tirada boca abajo cual escarabajo, la vio con odio, agarró del pescuezo al pollo y se lo aventó bruscamente al cuerpo de la mamá gallina para luego darse a la fuga e ir corriendo a buscar a mamufa para decirle: “Mamáaaaa la gallina del vecino trató de matarme!!!”, yo llegué corriendo al lado de Mamufa y de ardilla, y vi que mi mamá se empezó a esponjar como Mamá gallina y dijo: “Quuuué?!?!?! Otra vez esos kikirikis aborígenes se cruzaron la barda?!!! Y… se fue violentamente contra ti pequeño roedor de mis entrañas?!?!”, a lo que yo respondí: “Yeap, le trató de robar a su pollo y la gallina se infló y se le echó encima.”, Mamufa dejó su cólera de lado, volteó a ver con ojos de reproche a Ardilla y le dijo: “NUNCA debes quitarle sus hijos a las gallinas, NUNCA, eso te ganas por ser cruel.”, y yo cual buena carrillera, le dije a mi sis: “Sí, cruel, cruel, cruel… y …. Tontaaaaaaa!!!!”.

Ardilla se encogió de hombros y dijo: “Jum, mira jess…. Desde aquí veo que la gallina ya se está cruzando la barda con todos sus pollos detrás de ella…… oye…… qué diantres es eso?!?!?!?”, yo volteé viendo a la mamá gallina toda madreada ayudando a escalar a sus pollos, sonreí, bajé la mirada y vi delante de mí la peor bestia que he visto en toda mi vida, de mi garganta brotó un grito despavorido y de terror, y ambas, ardilla y yo volteamos a ver a mi mamufa para decirle: “Mamáaaa!!! Un monstruo!!! Mira, qué es eso!!!”, engendro de inframundo al que mamufa se quedó viendo fijamente, nos colocó detrás de ella y dijo: “Es un …. Tlacuache!!!!”…..

….. Pero la historia de Mamá Tlacuache y tlacuachitos…. Es otra historia.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Espinacas en salsa de Arándano.

El periódico local hablaba maravillas del lugar.

Inclusive comentarios de diversos comensales confirmaban las cinco estrellas con que se calificaba la cocina de ese restaurante localizado en la capital de mi Estado.

Así que aproveché que me mandaron de la oficina a revisar unos asuntos para acudir al lugar en cuestión.

Me costó un poco dar con la ubicación, pero ja! runrun parece tener GPS integrado, despuès de unas cuantas curvas y unas cuantas inclinaciones, llegué presa de la curiosidad.... y un poco de glotonería.

Había tres mesas ocupadas, pero sólo una llamó mi atención.

Un hombre solitario estaba sentado degustando, lo que después supe era la receta favorita del chef.

Era atendido sigilosamente y sumándole a ello su manera de vestir, supuse que se trataba de algún pez gordo.

Ví que tenía frente a sí un platillo de lindos colores.
Sí, de la vista nace el amor.

Al momento de ver la carta, me di cuenta que la "receta favorita del chef" no tenía enlistados los ingredientes.

Y recordé todas las buenas recomendaciones del periódico hacia ése platillo en especial.

Pedí limonada para resistir el calor que me carcomía, y sin entremés de por medio, me fui directamente al platillo principal.

Desconozco si era res o puerco los pequeños trozos de carne que robustecían mi comida.

Pero lo que le dio un sutil sabor, fue la salsa que bañaba al animal, y unas pequeñas hojas verdes cocinadas sepa la madre cómo.... eso de la cocina, nomás no es para mí.

El hombre solitario terminó primero que yo, y de manera curiosa y coincidente, quizás kármica, pasó a mi lado antes de salir y viendo mi plato me dijo sonriente: "Es una delicia ah? las arúgulas bañadas de salsa de arándano es lo mejor que he probado en mi vida."

Yo asentí y sonreí, comenté con el hombre solitario lo genial de la receta y seguí con mi comida.

Terminé sonriendo y le dije al mesero: "Puedo hablar con el chef?", mi papufo me ha enseñado que así como pides hablar con el superior jerárquico de algún lugar para dar quejas, también se debe pedir hablar con el mismo para alabar la prestación de servicios, en su caso.

Tremenda sorpresa llevé al darme cuenta que el chef, no era hombre, sino mujer.

Vestida cual buena chef, de blanco y con su gorro característico, le comenté: "Es una delicia probar sus arúgulas en salsa de arándano!", ella sonrió notablemente complacida y me dijo: ".... no son arúgulas, son espinacas.".

Yo quedé atónita y le respondí: "Ammm un hombre que acaba de irse me dijo que eran arúgulas....", y la chef me confesó: "Ahhh el señor Francisco!.... - y sonrojada dijo- él odia las espinacas, pero le encanta la manera en que sabe el platillo en sí, así que le decimos una mentira piadosa para que no tenga cierta predisposición al comerlas.".

Yo sonreí y dije: "Al cliente lo que pida, ah?"

Y la encantadora chef asintió.

Me despedí de ella y regresé a mi Ciudad.

Todo el camino fui pensando en que de igual manera, yo odio las espinacas.

Y entendí cabalmente, por qué no sacaban de su error al señor Francisco.

En días hormonales como hoy, todos deberíamos escuchar mentiras piadosas a nuestro alrededor.

martes, 23 de noviembre de 2010

Diana y Alejandro.

Corrí lo más que pude.
Detrás de mí iba el amor de mis amores.
En algún punto del camino, desaceleré y él me aventajó dos metros.

No podía dejar de observar el Cielo y el helicóptero que no dejaba de planear en el aire.
Miré mi reloj y faltaban cinco minutos para la hora acordada.

Ví delante de mí un camión que decía “Europamundo”.
Fmi a mi lado se encontraba ya estático y recuperándose de la carrera.
Mi instinto de “no se vayan si míiiiiiii”, hizo que subiera en chinguiza al camión, buscara mi asiento y me sentara.

Uff, a tiempo!
En eso, siento mil y un miradas a mi alrededor, la gente hablando con un idioma extraño, los rasgos faciales no eran latinos y yo comencé a sentirme helada.

Ví que todo mi grupo estaba abajo y yo me había subido a un camión equivocado.
Como pude me levanté cual resorte y recé para que nadie me hubiera visto descender idiotamente.

Delante de mí, un hombre de aproximadamente 1.85 mts. de estatura, increíblemente blanco, con ojos hermosos y verdes esmeralda, pelo blanco cual nieve de los Alpes, y de aproximadamente 75 años de edad, reía de mí al unísono que me decía: “Vasshhha que querías irte tú ya para Russssia!!!”.

Su risa, tan cristalina y sincera, tan autónoma, aún la llevo grabada en mis oídos.

Aún a pesar de haber ido en el mismo camión durante cuatro días, apenas esa tarde me percaté de él y posteriormente, de ella.

Su aura era tan pura que era imposible no devolverle una sonrisa al tiempo que Fmi me veía negando la cabeza y decía: “Ayyyy no puede ser esto jess…. Pareces bajada del cerro!!”.

Volví a verlo a él.

Es increíble, increíble la manera en que un hombre de 75 años puede llegar a ser atractivo.

Si a los 75 denota sus rasgos faciales estéticos, su porte y encantador garbo al conducirse, su manera tan educada de comportarse y el buen gusto y elegancia al andar, no me imagino realmente hace 40 años la clase de bizcocho que fue!!!!!

Morí de ganas el resto del viaje de preguntarle si no llevaba consigo una foto de su juventud, pero no me atreví.

Me despedí de Alemania esa tarde para llegar a mi más preciada idea, al móvil principal de mi estancia temporal en el primer mundo: Praga.

Y ahí en Praga, mientras el Astro Rey poco a poco cedía ante Morfeo, me acerqué a ese matrimonio que había captado toda mi atención y les pregunté: “Linda ¿no?”, ella, un poco más baja que él, pero alta de igual manera, con su rostro blanco cubierto de pecas, su pelo impecablemente teñido de dorado y su mirada cubierta igualmente de color verde, respondió con una sonrisa y un acento muy particular: “Pero claro que es linda!, son de México ustedes?”, y Fmi respondió: “Sssssí!!! Ustedes son de Argentina?”, y él, con un guiño muy particular dijo: “No, no, no, somos uruguashhhhos”, a lo que yo asentí y dije: “Ahhhh pero está pegadititito de Argentina”, huuuuy no!!! No debí haberlo dicho nunca, porque él me dijo: “Sí, somos vecinos, pero no somos lo mismo eh?”, y los cuatro sonreímos al unísono.

(PAUSA: AGGGGGG!!! Es tan pero tan sensual y melódico cómo suena el idioma así!!!! snif.... "Y vos crees que los argentinos somos guapos, ah?...." PRRRTTTTT Ya, ya, ya, ya!!!)

“Me shhhamo Alejandro, y eshhhha es mi esposa, Diana”.

Él volteó a verla, y estoy segura que la miró como la primera vez que la vió obnubilado por su belleza.

Nunca había conocido gente de Uruguay.

Y he de decir que si yo creía que los argentinos eran encantadores, los uruguayos terminaron por robar mi corazón.

Yo, que crecí influenciada con Walt Disney, y que maduré influenciada por Carrie Bradshaw, sentí algo que nunca antes había sentido al verlos a ambos.

“Oye Alejandro, terminaron cansados anoche?”.- decía alguien a la mañana siguiente.

“Huuuuy he dejado exhausta a Diana.”.- decía él entre risas.

“Alejandro!! no digas eso que me sonrojas.”.- decía ella mientras reía, con esa risa femenina tan característica de nosotras cuando estamos orgullosas de lo que tenemos a un lado.

Una noche en Venecia, ya al ocaso de nuestro viaje, Fmi y yo fuimos a cenar a un ristorante que estaba situado al lado de nuestro hotel y nos tocó sentarnos a un lado de ellos.

He de decir que fue una experiencia realmente productiva.

Como decía Adso de Melk: “…es propio de los jóvenes sentirse atraídos por un hombre más anciano…”; porque si bien es cierto que si las canas fueran sinónimos de sabiduría, una cabra de monte sería una erudita, es indudable que la experiencia, cultura y conocimiento de una persona, son de esos deliciosos atributos que no se pueden ocultar aún queriéndolo, sino que afloran a contra luz y se exudan al andar.

“Tenemos cuatro hijos, dos hijas y dos hijos, una de eshhhhhas acaba de ser madre por segunda vez, vive en Inglaterra y al terminar el tour, iremos al nacimiento de nuestro nieto o nieta”.- decía Diana mientras Fmi y yo veíamos la bonita, bonita pareja que hacían ambos.

“Shhho una vez fui a México, por motivos laborales, conocí el Distrito Federal y Cuernavaca, recuerdo que Cuernavaca tenía equipo de soccer en primera división, mis amigos y yo fuimos juntos a ver un partido…”.- dijo Alejandro recordando sus viejas andanzas.

“También cuéntales que me dejaste sola con tus hijos cuando te fuiste de parrandero a su país.”.- dijo Diana en tono de un reproche antiguo que se ha perdonado y que actualmente es motivo de burla.

“¿Cómo hicieron para seguir juntos todo el tiempo en este mundo donde lo efímero es lo que está de moda?”.

“Alejandro –dijo Diana con profundo amor- es el hombre de mi vida, lo amo y lo respeto profundamente, desde la primera vez que lo vi supe que era un hombre maravishoso, y sho puedo decirte que no ha sido fácil, pero cuando encuentras a la persona correcta para ti, simplemente, shegas a un punto donde todo el esfuerzo y el sacrificio ha valido la pena.”

No sé en qué momento dejó de ser una respuesta para nosotros y se convirtió en una renovación de votos matrimoniales, sin importar que no hubiera una fecha especial de por medio, ni que estuvieran vestidos de gala, o hubiera una imagen divina ante la cual confesar su amor.

Esa noche Walt Disney y Carrie Bradshaw fueron desplazados totalmente en mi idea del amor.


Y por alguna extraña razón,
Ninguna pizza ha sabido tan deliciosa en toda mi vida.

lunes, 22 de noviembre de 2010

De Deus, il Tempo y el Diavolo.

“…..
Como invitándome a escalarla.
Mi angelesa me cuenta, por las noches,
después de la tormenta del amor,
cosas acerca de la soledad de dios.

Dios está helado
en su propia memoria,
recordando a Lucifer
el ángel de la luz que lo alumbraba
cuando estaba prisionero
del tedio de la eternidad…..”
Ludoviko Silva.

Llegó la noche, y con ella, llegué del trabajo.

Fmi estaba sentado frente a la computadora, y en cuanto me vió, la dejó a un lado y se fue hacia mí: “Vamos a platicar!!!”.

Yo, en un estado de fatiga casi inhumano, dije: Okay, pero necesito una cerveza. Jeje.

Abrí el refrigerador, tomé una Noche Buena (mmmmmmmmm), partí un pedazo de virote, corté unas rebanadas de queso de cabra y queso azul, y me senté a la mesa de la cocina junto al amor de mis amores.

- Ahora sí.- dijo él en tono de complicidad.- Platícame tu teoría esotérica de inframundo.

Mientras el cuchillo se deslizaba suavemente sobre el queso, me aseguré de cerrar todas las puertas que había a nuestro alrededor, lo que allí se contaría, allí debía quedarse.

Fmi y yo tenemos la teoría misifusa de que en algún lugar del Universo, en cuanto se pronuncian determinadas palabras en un diálogo, los plutonianos, ángeles y demonios dejan inmediatamente lo que están haciendo para reunirse en torno a aquellos que han osado abrir sus labios para indagar sobre temas prohibidos.

- Es curioso.- le dije.- Pero he estado pensando en que la omnipresencia divina tiene límites, nos enseñan desde niños a que Dios es infinito, no tiene principio ni tiene final, pero….. –bajé la voz en ese momento.- yo he descubierto que Dios no es infinito. Tiene un límite, y su límite es el Tiempo.

- No te entiendo.- Dijo Fmi.- al tiempo que comenzaba a sentir que la temperatura descendía.

- Mira, es lógico, el libre albedrío no existiría de no existir una unidad autónoma del Creador, la libertad de actuar no puede estar supeditada a una voluntad superior, el saber qué acontecerá en el futuro, aniquila la voluntad individual y nos convierte en meras marionetas de una mente malvada que goza con las aflicciones humanas, y en ninguna doctrina he leído acerca de un Dios malvado.

- ¿Eso quiere decir que el futuro es incierto e indeterminado verdad?

- Sí, el futuro, así como el pasado y el presente, forman parte de la jurisdicción del tiempo.- respondí yo.

- ¿Y el Diablo?.- dijo Fmi en tono de miedo.- ¿Él dónde se mueve?

- Lucifer era el ángel preferido de Dios según los libros.- le dije a Fmi.- Pero dudo mucho que sea la encarnación del mal.

- ….. Esto me está empezando a dar miedo jess….. ¿no sientes así como frío? ¿crees que nos observen?....- dijo Fmi asustado.

- Sí Fmi, también yo siento frío, quedan muchas preguntas por responder… de cualquier manera nadie sabe si tú o yo tenemos la respuesta correcta.

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Hoy participé con un cuento en HD-B, si alguno de ustedes quiere leerlo, el link es éste.

Epílogo.- “Mamufa, la vida comienza a aburrirme, quién me asegura que hay algo después de esto...." "Nadie te puede asegurar si hay algo después de esto jess, eso tienes que creerlo tú por convicción propia."
Mi mamufa es la mejor del mundo!!!!

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Las mil y una noches.

Frank tiene una casa muy reconfortable.

De su finca, algo llama poderosamente mi atención.
Sólo las cortinas de las ventanas de su alcoba principal están corridas.

Todas las demás ventanas permanecen libres de cobertura, y a través de ellas la luz natural se cuela dando iluminación a todo el interior.

- ¿Por qué te gusta tanto la luz?.- le pregunto yo mientras curioseo todas las demás habitaciones.

Él sonríe afablemente como es su costumbre y me responde con una cita: “... de tres cosas depende la belleza: de la integridad o perfección, y por eso consideramos feo lo que está incompleto; de la justa proporción, o sea de la consonancia; por último –y aquí hace hincapié- de la claridad y la luz, y en efecto, decimos que son bellas las cosas de colores nítidos.”.

- Umberto Eco.- respingo yo mientras sonrío y asiento con mi cabeza y me sigo camuflajeando con la luz que penetra al cristal.

- Así es.- Sonríe él.

- ¿Yo soy bella?.- pregunto sonriendo en tono de coqueteo.

- Eres nítida.- responde él con su manía de forzarme a utilizar mi raciocinio.

- ¿Quieres saber si tú eres bello?.- digo mientras volteo abruptamente hacia él.

- ¿Bello? Qué diantres!! Me encantan las mujeres! Yo no soy bello, soy viril, guapo, y ¿cómo dices tú? “mega sabroso”.- me responde él con un guiño facial.

Mantengo mi vista en él, veo su figura masculina a través de la luz, puedo ver su simetría, su correcta proporción, y la manera en que su aura resalta con la caricia de la luz a su piel.

Me acerco a él lo suficiente para sentir su respiración, toco su abdomen con la punta de mis dedos, me retiro un poco, sonrío y tarareo: “Eres bello, bello, bello, más que el firmamento, con un millón de estrellas….”.


Él sonríe al reconocer la canción y se sonroja ligeramente.

- ¿Me la mostrarás? – pregunto inquisitivamente.
- A eso viniste, ¿No?.- dice él en tono de albur.

Bajamos hacia un sótano y en el trayecto le digo a Frank: ¿Sabes también cuál rola te quedaría a la perfección?.

Él sonríe y me responde con cara de duda: …. No lo logro imaginar.

Yo comienzo a tararear: “Yo soy uno de esos amantes, tan elegante como los de antes…. Soy educado caballero, bello, cortés y amable compañero, un codiciado soltero.”.

- Mecano!.- respinga él.- Por lo visto te gustan las canciones de los ochentas.

- …. Y también ese concepto de amante.- reitero yo.- Locución latina de “el que ama”.-

- Eso lo estás diciendo de tu cosecha.- dice él entre risas mientras llegamos a una puerta.

- Me encanta esa palabra.- sentencio yo.- Creo que está corrompida y enviciada al día de hoy, es una verdadera pena….

Entramos al interior de una habitación cerrada bajo llave y observo una vitrina de cristal delante de mí.

- ¡Wow! Son hermosos.- exclamo sin pensar en nada más, como si él no estuviera delante de mí y toda mi atención se centrara en lo que hay detrás de ese cristal.

Brillos por doquier emanan de lo que hay detrás del vidrio.

- Detrás de cada uno, hay una historia por contar.- dice él con la mirada fija en todo y nada a la vez.

- Me agradan las historias.- digo yo en voz queda.- ¿Me contarás todas?

- Será una historia por noche.- dice él sonriendo mientras se coloca detrás de mí.

Los objetos brillantes dejan de capturar mi atención, giro mi cuerpo y me coloco frente a él, algo en sus negros y profundos ojos cambia al unísono de mi mirada y me hipnotiza deliciosamente.

- Antes de comenzar, dime lo que quiero oír.- susurro sin poder desviar mi mirada.

Él, firme, seguro y decidido, como es, sin quitar su imán de mis ojos, responde: Eres mi amante.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Oído al pasar.

Estaba sentada con mi columna perfectamente erecta.

El olor a cloroformo penetraba por los poros de mi nariz.

Tomé mi libro, le quité el forro y antes de comenzar a leerlo, hojeé rápidamente todas sus hojas delante de mi nariz para aprender su aroma.

Tengo un ligero placer culpable por oler algunas cosas nuevas mientras persista su aroma.

Como los autos y los libros.

Es como si no importara cuánto tiempo de vida útil hubiera por delante, ya me he impregnado yo de su esencia al natural.

Comencé a leer la presentación del libro: "Entregue sus flores a quien sepa cuidar de ellas, y empiece. O reempiece. Ningún viaje es definitivo.".

No supe en qué momento se sentaron a mi lado.

Un hombre y una mujer.

Mi pupila seguía el curso natural de los renglones, pero la atención de mi mente fue captada de inmediato por la plática de ese par de personas.

No es que yo sea una chismosa, no señor, si un par de personas hablan en voz alta delante de una persona que está leyendo, significa que quieren ser oídos.

- Todo esto pasó porque él se lo buscó.- decía ella en un tono entre impotente e irritada.- De no juntarse con esas malas amistades, nada de esto hubiera pasado.

- La verdad es que todos cosechamos lo que sembramos.- Dijo el hombre con una sonrisa a medias.- Obviamente duele porque es tu familiar, pero ve tú a saber en qué pasos andaba metido, cuando el agente del Ministerio Público me preguntó si no sabía si tenía enemigos yo le dije “Mire Lic, él es mi hermano, pero tengo fácil un mes de no saber nada de él, ahorita nada más porque él me llamo que lo ayudara a venir al hospital pero la verdad es que sólo él sabe en qué anda metido.”.

- A ver si así aprende y se aleja de esas malas amistades.- remarcó ella.

- Lo dudo mucho, deja nomás que se componga y verás que vuelve a las andadas.- dijo él en un tono fatal.

- Pues él lo hallará en su salud, pero por mientras nos tiene a todos preocupados y varados en este lugar.- respondió ella acentuando su irritación.

- Ni le hagas caso….. Ya ves como son de tercas las personas de edad avanzada.- puntualizó él.


Subí la mirada para observar a ambas personas, pero a medio camino algo me impidió coronar mi estado de metichez, y preferí quedarme con la curiosidad.

Cerré el libro, lo metí a mi bolsa, me puse de pie, abotoné mi sweater, coloqué mi bufanda alrededor de mi cuello y tras el sonido de mis tacones, salí de ese lugar.

Era mi hora de Reempezar.

Por mientras mis flores todavía siguen guardadas con especial ahínco en la bolsa izquierda de mis jeans.

Espero pacientemente, la hora de entregarlas a aquél o aquélla para quien yo sea el viaje definitivo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Cuestión de Encanto.

Frankie es todo un estuche de monerías.
Es un hombre con estilo bien definido.
Todo en su presentación está delicadamente cuidado.

Desde sus mocasines bien boleados, hasta su último cabello perfectamente colocado bajo una ligera capa de gel.

Es el perfecto prototipo de metrosexualidad (después de Cristiano Ronaldo of course).

Su disciplina ante la vida merece todo mi respeto.

Aunque a veces disentimos debido a nuestras diferentes maneras de pensar, él tiene la capacidad de saber las palabras adecuadas para hacerme sonreír.

Cada vez que sonrío debido a él, una parte de mí siente explosiones en el Cielo.

Frankie es todo un citadino y yo soy toda una pueblerina.

Aún con la abismal diferencia entre ambos mundos, él y yo dejamos de lado el ambiente en el que nos sumergimos a diario para entablar charlas en algún punto intermedio entre nuestros mundos.

Desde el día en que nuestras miradas se cruzaron, sólo con él soy capaz de mostrarme tal cual soy.

Él ha pulido mi mundo cual cuarzo en bruto.

Y conmigo él ha perfeccionado sus dotes de modelador.

“Maestro, ¿tú me vas a enseñar?” “No, pero a mi lado vas a aprender”. Cicerón.

- Por qué te esmeras en llamarme “Frankie”?
- Porque Carlos es un nombre demasiado común.
- Soy una persona bastante común.
- No, para mí no lo eres.
- Yo también quiero llamarte de manera diferente entonces…
- Puedes llamarme “just lydia”.
- Eso no es un nombre…. ¿Cómo dices que te llamas en tu blog?
- jess…
- Entonces serás “jessidia”.
- …… eso suena horrible.
- Pero no es nada común.


Frankie tiene especial interés por los diamantes.

Sabe todo acerca de ellos.

Sabe reconocer a simple vista, cuáles son piedras de verdadero valor, y cuáles son piedras de origen no tan bueno.

Sabe dónde encontrarlos, sabe cómo trabajarlos, sabe cómo pulirlos y sabe cómo colocarlos para que luzcan y brillen más.

De eso vive él.

De su buen gusto.

- Cada diamante es único e irrepetible, nunca encontrarás uno igual a otro en todo el mundo, de ahí surge su encanto.
- ¿Tienes para ti uno favorito?
- Claro que tengo uno favorito, pero siento especial cariño por otros más.
- ¿Una piedra es susceptible de ser objeto de cariño?
- Son parte de un todo, jessidia. Cada objeto de este mundo tiene una razón de existir, ¿de qué valdría el hecho de la existencia si no pudiera ser admirado por un tercero?.
- …. Entonces igual aplica para cualquier objeto, como la arena.
- La arena no escasea como los diamantes.
- Pero también existe y como tal es digna de admirarse.
- ….. pero no brilla como las piedras que a mí me gustan.
- ¿Todo es cuestión de brillo?
- De consonancia y de la luz propia que se irradia.

Mientras sus enormes pestañas acentúan su mirada, la luz que emiten sus ojos brilla más que cualquier diamante.

Y ahí él sin proponérselo, me muestra que en efecto, su encanto surge de su individualidad, y todo es cuestión de consonancia y de la luz propia que se irradia.

jueves, 11 de noviembre de 2010

More than Words.

Ni siquiera sé por qué me duele tanto.

Va más allá de lo que yo pudiera expresar con palabras.

La sobreviviente que vive en mí me dice "No hay plazo que no se cumpla.".

En mi mundo laboral, los términos son fatales.

La idealista que vive en mí me dice "Eres la magia vuelta persona.".

En mi mundo personal, todos tenemos lo que merecemos.

Así, sin más.

Mucho más que simples palabras.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Aviso de Ocasión.

Pues resulta que ya tengo twitter!!!

Lo reviso una vez al día nada más jejeje y como no tengo ni idea de cómo pegarle un link aquí al lado pues es por ello que vía post, si alguno de ustedes está interesado en echar cotorreo un rato, puede encontrarme como


chicaCannavaro

en vista de que Ronaldo'sGirl es un nick name imposible de tener sniffffff pues me fui sobre el capitán de la escuadra azurra jejeje.

Peeeero hago la anotación de que para mí, como blogger no hay dos y mi actividad virtual favorita seguirá teniendo que ver con jess. ;)

.... eso de limitar mis palabras a 130 caracteres me da así como un ligero enojo jejeje.

Que tengan una linda tarde!!

martes, 9 de noviembre de 2010

jessie sonreía.

“El hombre no cambia aún cuando cambien sus hábitos y las palabras de su boca. Sumérgelo en el río y una vez secas sus vestiduras, será el mismo de antes.”
Mika Waltari. Sinuhé el Egipcio.

Anoche regresé nuevamente.
Fue como si alguien hubiera quitado el candado a la jaula de los fantasmas del pasado.

Cada escalón que bajaba, era adentrarme a ese mundo desgastante del que salí huyendo a los quince años.

La oscuridad reinante me hizo sentir miedo nuevamente, y podía sentir sudor frío resbalando en mis mejillas, aún a pesar de la baja temperatura.

Cerré los ojos una y otra vez para no ver a jessie llorando en los rincones, para no verla hablando con los espírutos malvados que seguramente están llenos de polvo y enterrados en alguna parte de los jardines traseros.

Corrí a prender cada foco que se atravesó en mi camino, pero aún así había muchos tonos oscuros a mi alrededor.

Éramos sólo ellos y yo.

Ellos de naturaleza tan distinta a la mía.

Mis piernas temblaban mientras trataba de no hacer ruido al buscar un documento que necesitaba.
A mi alrededor manchas rojas se camuflageaban con los mosaicos antiguos.

Rojo, tan determinado a formar parte de mi vida a partir de este año.

Encontré el documento entre nervios, y me dispuse a salir corriendo, poner candado y no volver nunca más sin compañía, pero en eso, se atravesó un minino a mi paso.

Ronroneaba de tal manera que denotaba su hambre.
La puerta de salida y entrada a su vez, estaba subiendo una escalinata de piedra… y la comida de los gatos estaba a una puerta más cercana de mí.

Corrí a la puerta cercana, busqué whiskas por todos lados, las encontré, llené un vaso de unicel y me dirigí al tejado trasero a esparcir las croquetas.

Me detuve ahí donde los cuartos terminan y empieza la jurisdicción de los árboles.
Atrás de mí, todo estaba aluzado, enfrente de mí, todo era lúgubre.

Los tules dejaban caer sus grandes hojas, y el eco de las mismas, me evocaba pisadas de hombre extraños y malvados dispuestos a hacerle daño a mi familia.

El chillido del viento evocaba la risa de mujeres desdentadas avariciosas de mi pobre corazón para ofrecerlo en sacrificio a las deidades nocturnas.

Entre mis piernas un mamífero maullaba y salía corriendo al lugar donde su comida es colocada siempre.

Al fondo, el pirul de la casa vecina, con su caída tan característica…

“Si quieres atrapar a una bruja jessie, a media noche coloca un lazo entre pirules, anuda ese lazo y comienza a rezar Padres Nuestros al revés, al terminar de rezarlos, entre ese nudo verás a una mujer rogándote para que la dejes en libertad, pero no deberás hacerlo, porque son seres maléficos, si la desatas, te llevará con ella y nunca, nunca volverás.”.

Estuve a punto de caer de hinojos como aquella noche de mi infancia, donde la oscuridad reinaba afuera …. Y adentro.

Conforme fui avanzando, me sumergía más a mis fantasmas del pasado, pero paso a paso, también se fueron anudando uno a uno, en mi mente escuchaba sus gritos de dolor suplicándome que los desatara, pero si volvía hacia atrás, sabía que jess nunca más volvería.

Diversas voces se pronunciaban a mi alrededor.
Los pájaros nocturnos revoloteaban sobre las copas de los árboles.
En frente de mí había un plato de unicel, sobre el cual vacié las croquetas, me levanté y me fui.

Le di la espalda a aquello que un día fui y me negaba a dejar ir.
Los maleficios de la oscuridad ya no tenían potestad alguna sobre mí.

Me detuve para ir apagando una a una, las luces que fui prendiendo a mi paso.

Llegué al phycus del patio principal, volteé hacia arriba y recordé esa noche en la que una Voz Femenina pronunció mi nombre mientras dormía, me guió hacia el patio y me dijo: “No temas jessie, que nunca estarás sola…. Será un varón y deberás protegerlo.”.

Apagué el último interruptor.
Y todo volvió a quedar en oscuridad.

Ya no había voces internas que me hacían débil, sólo había una voz externa que me daba el valor para seguir adelante.

Al subir el último escalón, me asomé por el barandal y pensé:
"Ninguna niña fue tan dulce como tú."

Y detrás de mí, jessie sonreía.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Dulce Noviembre.

Jess Rabbit.- Escuché pronunciar detrás de mí a una voz masculina.

Yo me encontraba sentada en medio de la nada.

A mi alrededor sólo había columnas, mesas y sillas.

En frente de mí había un mantel amarillo, agua mineral y varias servilletas.

Entre mis manos había un libro de interés meramente femenino.

Y detrás de mí, estaba él.

Había escuchado su voz y visto su imagen en la televisión, y si bien la transmisión visual me había mostrado al mismo hombre, su imagen era mucho más atractiva en vivo y a escasos pasos.

Titubeé antes de voltear, cerré el libro, miré a mi alrededor y mis ojos se centraron en su figura masculina.

Era tan elegante como Frank Sinatra.

Y tan encantador como él.

“…..something in your eyes was so inviting, something in your smile was so exciting….”

- Frankie.- Respondí yo entre sonrisas nerviosas.

Y así fue como dos desconocidos se nombraron uno al otro.

Entre sus labios mi nombre adquirió nuevos sentidos.

Y también fue entre sus labios que mi piel adquirió nuevos horizontes.

No fue amor a primera vista, simplemente fuimos dos extraños en la misma noche.

Así fue como llegaste a mi vida, Frankie.

Entre rápidas pulsaciones cardíacas, entre risas nerviosas y pueblerinas, entre la alegría del presente y la incertidumbre del mañana.

Y entre un dulce sabor de tinto, un dulce aroma de Dolce and Gabanna y una dulce mirada masculina, llegó a mí un Dulce, Dulce Noviembre.

martes, 2 de noviembre de 2010

Frases salmantinas del bicentenario III.

Él: ¿Gustas clericot?

Yo: Prefiero el tinto al natural, el clericot es para nenas.

Él: ..... tú eres nena......

LA FRASE: Yo no soy una nena, soy una Mujer.

lunes, 1 de noviembre de 2010

362 días con Él.

"There was a game we used to play
We would hit the town on friday night
And stay in bed until sunday."
Just my imagination. The cranberries.

Hubo un quarter back muy conocido en estos rumbos.
Todo el mundo lo conocía como Summers.

Summers era reserva del equipo, y una lesión en el mariscal de campo titular, hizo que Summers dejara las toallas y jugara en el campo.
Aún en contra de todas las predicciones de los conocedores, Summers tenía un gran don para completar jugadas con su receptor derecho.

Todo el mundo sabía que juntos, eran dinamita y hacían estallar las canchas estudiantiles.

Debido a ello Summers ganó el premio al novato del año.
Los doctores decían que el quarter back titular del equipo, duraría 500 días antes de volver a tocar la pelota.
Pero no fue así.
La lesión del capitán del equipo sanó rápidamente y en 362 días, estuvo listo para volver a jugar con su equipo.

El coach le hizo saber a Summers que volvería a ser reserva, pero que no debería estar triste debido a que el premio de novato del año, no le sería arrebatado nunca.

Summers se quedó en los vestidores esa noche.
Volteó a la cancha y recordó sus glorias como quarter back del equipo.
Se dio cuenta de que tenía el don de jugar en algo mayor que en simples reservas.
Pero una parte de él soñaba con haber festejado su juego número 500 en un restaurante clásico de una ciudad vecina.

Cuando la noche avanzó, él seguía en el vestidor, pensando en el día número 500 y en lo que para él significaba haber ido a ese lugar a festejar.

Aún cuando iba en contra de su orgullo, se arrodilló debido a la impotencia, tomó su camiseta con el número 47 en la espalda, y en ella ahogó el llanto que carcomía a su alma.

Esa noche, Summers renunció al equipo.

Desenamorándome.

Corría el año de 1998 acá en el pueblo.

Eran mis años mozos, cuando yo era una tímida joven preparatoriana que hablaba de hombres con mi mejor amiga.

Ella me compartía secretos del mundo masculino y me decía: “Mira jess, debes darte a desear con los hombres, cuando un hombre venga hasta a ti y te diga: “¿Quieres ser mi novia?”, tú le debes responder de manera indiferente: “No.” Y cuando él, apaleado se de la media vuelta, tú le debes decir: "Espera, esperaaaaaa….. todavía aceptas mi respuesta…?””, y al terminar esa lección de vida, ambas moríamos de la risa.

(¿Recuerdas tonta?!!!)


Quizás el fracaso en mi vida romántica se deba a que nunca he seguido el sabio consejo de mi amiga, y nunca me he dado a desear, cuando un hombre que me gusta llega a mí, yo luego, luego, le sonrío y le digo “Quibo!! A dónde y tan solito? Tzzzzz”.

Hace no muchos meses, un amigo de estos mismos lares a quien para efectos de comprensión llamaré Diego (uno nunca sabe quién lo está leyendo jejeje), me dijo: “Oye jess, te late si tú y yo acá trucutrú, chachachá, yomiyomi, uff, aff, fuuu, fiii, wiiii, etc. etc. etc.? Mira, si gustas paso por ti el domingo, vamos al cine, te invito unos drinks a la salida y de ahí vamos al cuarto temático que tú quieras, tú pide nena!!!”, y yo por primera vez en mi vida, bateé cuidadosamente (para no herirlo en su virilidad) una propuesta interesante porque estaba plenamente segura de que quería que mis siguientes movidas horizontales fueran con un hombre que si bien, no fuera el amor de mi vida, sí fuera un hombre por el cual yo sintiera un cariño especial.

Pasaron los meses y llegó el "Hoy" y mientras yo, con toda la pena del mundo y con rasgos de mi anterior timidez, hacía a un hombre a quien para efectos de comprensión llamaré Carlos, una propuesta similar a la que Diego me hizo en el pasado, yo recibía una respuesta similar a la que yo le dí a Diego hace no muchos meses, sólo que sin la delicadeza que yo tuve para con mi amigo local.

Y me di cuenta que me estaba enamorando del hombre correcto pero inadecuado.

Así que con todo dolor de mi corazón, me di a la tarea de desenamorarme.

Hace unas pocas horas volví a ver a Diego de carro a carro, él me hizo la seña de que le llamara por fon y yo sonreí y asentí.

Y en mi celular escribí: “¿Todavía aceptas mi respuesta para ir al cine?”.

Mientras escribo este post estoy esperando la respuesta de Diego.