jueves, 10 de enero de 2008

Para mi hombre favorito.

“En el principio del Universo...éramos nosotros. Antes de todos los principios, y cuando se haya apagado el eco del último final, somos nosotros. Nosotros somos la razón del espacio, los constructores del tiempo. Somos el puente hacia el infinito...aprendiendo el AMOR.”

Siempre llevo conmigo el olor de su piel. Creo que después de impregnarme de su aroma, mi sentido del olfato desapareció para que mis fosas nasales no percibieran nada más del exterior.
Sé qué significa cada mirada, cada sonrisa, cada expresión…. Incluso cada silencio.
Aprendí a conocerme a través de él.
He visto todos sus logros y fracasos tan de cerca, que podría apostar que algo en mí se derrumba o se perfecciona con él también.
Sé cuál era su escondite favorito, y sé qué personaje animado lo asustaba hace algunos ayeres.
No sé en qué parte, nos unió un lazo más profundo que el de la sangre.
Que no vislumbro mi vida sin ti, mi querido hermanito.
Porque sólo tú me has visto llorar y te acercas a mí para abrazarme y aminorar mi sufrimiento.
Hoy te escribo a ti, porque aún cierro los ojos y te veo recién nacido en el hospital, y si continuo recordando veo cada parte de tu desarrollo y sé que lo que siento es infinito.
Y cuando se haya apagado el eco del último final, aún ahí llevaré tu aroma impregnado en mí.

4 comentarios:

BuenasChambas dijo...

que chido

ALEJANDRA RAMOS dijo...

q lindo!!!! un pequeño gran hombre amiga. lindo lindo...

Jana Suro dijo...

Simplemente de lo mejor que he leido.

Monsieur Mareo dijo...

10. TU HERMANO SEGURO DEBE ESTAR ORGULLOSO DE TI