miércoles, 15 de junio de 2011

Capitaleando.

“That city is a monster!”
*parafraseando a Lady Gaga

Desde que tengo uso de razón, he visitado mínimo una vez al año la ciudad capital.

Cuando éramos pequeñas, y debido a que una hermana de mi mamá trabajaba y trabaja allá, en las vacaciones de verano tomábamos el camión hacia la Central Norte para disponernos a vacacionar.

La música del organillero en el zócalo capitalino aún al día de hoy me evoca aquellas largas caminatas donde mamufa sujetaba fuertemente mi mano entre las multitudes…

Para mí que crecí en un espacio territorial tan limitado, el mundo se postraba de manera impresionante, extraordinaria y melódicamente, ante notas musicales un tanto nostálgicas.

Quién hubiera dicho que ese par de infantes que se aferraban fuertemente a la mano de su progenitora, continuarían caminando por esas mismas calles veinte años después, pero ahora sujetando la confianza y seguridad propias que llegan con la madurez.

El viernes pasado, mi sis y yo hicimos arribo a la Central Norte capitalina, de ahí tomamos un trolebús que por CUATRO pesos nos dejó exactamente frente al Palacio de Bellas Artes, gente capitalina no tienen idea de lo barato que es su transporte público.

Ya una vez instaladas en nuestro hotel ubicado a cuatro cuadras de Bellas Artes, ardilla y yo salimos a comprar libros de segunda mano.
Bara, bara!

No sin antes ver una manifestación que hacía remembranza al “10 de Junio”.

No es lo mismo ver la libertad de expresión a través de los medios, que estando ahí en el ojo del huracán.

Debido a que estoy a dieta (estúpida grasa abdominal!!), miré por todos lados y ubiqué al chico de las jícamas entre el chico de los churros rellenos, el chico de los elotes con mayonesa y el chico de los bombones azucarados.

Corrí hacia él y por cinco pesotes me dio mi rebanada de jícama con limón.

Y mientras observaba todo lo que los manifestantes gritaban, mordía yo mi rebanada de jícama.

Mi sis me guió hacia un callejoncito subterráneo donde había libros, libros y más libros.

Y mientras ella se lanzaba clavados entre los montones de libros, ya saben, Ardilla es toda culturosa, yo me dediqué a observar tímidamente las obras ahí expuestas.

Y… de repente…. Lo ví. Frente a Mí. Sin ser de segunda mano. “Frank Sinatra y el tan olvidado arte de vivir.”. Como tengo esa, quizás para muchos absurda, arraigada idea de encontrar los mensajes que el orden cósmico me envía, miré el libro, pregunté su precio, me hicieron un mega descuento de veinte pesos, y por ochenta varitos, me fui a desenterrar a ardilla del montón de libros entre los que se encontraba nadando.
Seguimos caminando al final de la calle, y en eso, volteé a mirar un puesto que vendía un libro para dar masajes sexuales, yo sonreí así “jijiji” y pstpsteé a ardilla para que viniera a ver lo que había yo descubierto.

Ardilla lo vió, se rió y se fue, y cuando yo me disponía a seguir mi camino, escuché un: “Güerita, güeritaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!”, y yo dije: “Mmmm? Se referirán a mí?” y puse cara del pájaro ese que sale del maizal, y como no queriendo volteé y ví al dueño del estante con cara de: “Séee que lo visteee!” y diciéndome: “Te doy buen precio güerita, mira, es muuuuuuuy buen libro” e hizo un gesto facial así de “tzzzzz seguro que con ese libro, comerás súper mega sabroso”, y yo, cual pueblerina peroxidada que soy, me ruboricé al extremo y reí así de “jooo jo jo, gracias pero no”, “ándale güerita, te doy preeeeciooooooo!”, y salí huyendo del lugar.

Regresamos a nuestro hotel para esperar la tan ansiada llamada del viejerío weekend para asistir al mejor lugar para embriagarse en todo México: El Tenampa.

Zu y Telicia pudientes llegaron con chofer por nosotras, y después de un abrazo en forma de nudo que efusivamente nos dimos después de un año y medio de no vernos, pero no por ello, alejarnos entre nosotras, nos dispusimos a ir pudientemente a Garibaldi.

Una vez que divisamos el glorioso e insigne Tenampa, nos dirigimos a que nos asignaran mesa.

Yo pensaba pedir pulque, mezcal o algo que no engordara, pero ya ahí entre los mariachis, las multitudes y la increíble e inigualable compañía, dije “venga de ay’ la jarra de cerveza”, ohhhhh sí! Jarra de cerveza adulterada….. jejejeje…..

Ahí en el Tenampa, Zu que es súper famosa por lanzarnos perlas de sabiduría nos dijo que la buena suerte siempre acompañaba a los pendejos (verdad absoluta de vida) y me dijo algo que jamás podré olvidar “Bendito peróxido goe”, y…. he de admitir, que ser rubia falsa ha sido la mejor inversión de mi vida.

Lo que pasó esa noche y madrugada en el Tenampa, en el Tenampa se queda. Jajajaja!

.....Ya pues, déjenme ser y hacerla de emoción y fomentar el morbo de más de uno.... jajajajaja....

No, ya la neta, sólo puedo decir que José Alfredo ve en nosotras una serie competencia en cuanto a personajes famosos que adoran dicho bar, en otrora de mala muerte.

Después de no sé cuánta cheve, ardilla y yo llegamos a nuestro hotel zigzagueando, y yo volteé a recepción para decir: Buenas noches, a lo cual, muy amablemente, el señor me respondió: Buenos días…. Jejejejejeje.

Al día siguiente, la resaca se dejó sentir, me percaté de que todavía veía, pero sentía temblorina al caminar, y no sólo yo, sino también ardilla lo corroboró, nos bañamos, nos vestimos y nos fuimos a buscar comida al mediodía que nos permitiera bajar la cruda.

Preguntamos por la calle Regina que es una calle muy al estilo europeo, con muchos cafecitos por ahí, y mientras yo buscaba urgentemente un jugo de naranja y un café, pasamos por un puesto de tacos de birria, barbacoa o como les digan en su terruño.
Ardilla salivó y me dijo “sólo un taco y nos vamos a buscar nuestro café.”

Yo como estaba en crisis interna por todas las calorías etílicas ingeridas al día anterior, dije “No comeré y no comeré y no comeré tacos.”, pero cuando ví que la tortilla no estaba frita y la carne se veía magra, y sobre todo, pinche cruda me exigía meterle carne y chile a mi organismo (eh, eh, ehhh! Sin ser mal pensados jajaja!), pues que me acerqué con la joven que repartía los tacos y le dije: “Puede darme uno por favor?”, la vieja me barrió e hizo de oídos sordos y yo dije “bah! Ora resulta”, cuando en eso, el taquero, muy amable, muy joven y de muy buen gusto, me dijo: “Quieres un taco güerita?”, yo recordé la sabia frase del abuelo de un amigo medio torpe que de vez en vez tiene buenos vestigios de astucia: “Sonríele a la señorita para que te ponga más comida en el plato”, y yo como ante mujeres frígidas y mal cogidas no tengo nadita de encanto, sonreí resbalosa y asentí tímidamente al joven que preparaba los tacos, él preparó un taco, se lo dio a la vieja frígida mal cogida que me ignoró y zas! Que me ignora nuevamente y le lleva el taco a alguien más, el amable y conocedor taquero volteó a verla con odio y le dijo: “Era para ella”, señalándome a mí con su mirada, a lo que yo amablemente respondí: “Oh no se fije, yo me espero”, y en eso el taquero gruñó y preparó un mega taco con doble ración de carne para mí, ante la mirada atónita de la vieja frígida mal cogida (En tu cara, bitch!), me dio mi taco con doble tortilla, y cuando por dentro decía: “WoooHooo! Yeah! Dos tacos por el precio de uno!!!”, recordé que estaba a dieta, así que repartí la carne en las dos tortillas, me comí uno y el otro se lo obsequié a ardilla que estaba a punto de pedir otro.

Pagamos los tacos al cobrador que nos hizo un mega descuento de cuatro pesos, y antes de irnos a seguir buscando nuestro jugo de naranja, volteé con el taquero, sonreí eufóricamente y dije: “GRAAAAACIAS!!”, él, sonrió de igual manera y se despidió.

De la vieja frígida mal cogida ni siquiera volteé a verla.

Nunca encontré un jugo de naranja ja! Así que tuve que conformarme con un café en una mesita colocada en la calle.

La pura buena vida estar weboneando ahí, con un increíble y delicioso café, y viendo pasar a la gente.

No sé cuánto tiempo transcurrió mientras mi sis y yo estábamos ahí sentadas, en medio de la nada y del todo, hasta que nos dimos a la tarea de ir en búsqueda de Telicia.

Nos quedamos de ver en el zócalo, y antes de llegar, pasamos al Palacio de Hierro en búsqueda de galletas de arándano, sólo hay algo en el mundo que como sin remordimiento porque me traen buena suerte, y son las galletas de arándano del Palacio de Hierro.

Además de que bueno, jejejeje tomando en cuenta de que no hay Palacios de Hierro por estos lares, a lo mucho me como unas tres galletas de ésas en un año.

Pero, mis señales cósmicas me dicen que comer tan sólo una galleta de arándano al año, trae a mí dulces momentos que pasarán a la posteridad, y claro, a mi blog. ;) Ja!

Pero…. Por primera vez en mucho tiempo, había galletas de muchos sabores, pero no de
las que me enloquecen…. Así que con mirada triste, seguí el camino hasta el zócalo.

Nunca he visto una ciudad tan cosmopolita en mi vida.

Cada persona que pasa a tu lado se encuentra increíblemente individualizada.

Lo mismo puedes ver al hombre o mujer perfectamente trajeado pasar al lado de ti, con su maletín en mano y en la otra su celular, que ver pasar a un chico emo perfectamente ataviado y peinado en su género, que ver pasar a un turista extranjero de chanclas y bermuda, que ver pasar a una pareja homosexual abrazada a más no poder y besándose despreocupadamente.

Para mí que vivo dentro de una ciudad súper cerrada que no admite otra cosa que lo ultra conservador (obvio, yo no comulgo con esas ideas), fue un boom cultural que terminó por robarme el corazón.

Ya una vez metidas en el Zócalo, encontramos a telicia, quien también tenía todos los síntomas de la cerveza tenampina adulterada, y nos dispusimos a ir a comer.

El Salón Corona fue el lugar elegido.

Después de una larga y tardada fila, que únicamente sirvió para sabrosearnos al RP del lugar, nos sentamos y pedimos nuestros sagrados alimentos.

Lo menos calorífico que encontré fue una tostada de ceviche y un cocktail chico de camarones.

Comimos y nos fuimos a echar weba al hotel porque seguíamos temblorinas jajaja.
Vimos a Zu y a nuestras sobrinitas y volví a tomar cerveza…. Iiiingue su la dieta y las calorías….. jejejejeje…..

Mi gusssto es dice la rola! Ajúa!

Era hora de esperar el momento cumbre culturoso del viaje……

La música del organillero anunciaba que era hora de que la primera salmantina hablara públicamente en un recinto de Bellas Artes.

5 comentarios:

Mr. Zeus dijo...

Ragazza, aún hay más... La ciudad es odiada por unos y amada por muchos pero definitivamente no se puede ser indiferente ante la Ciudad de los Palacios.

pez dijo...

pues que valiente eres, haces todas las cosas que yo no haría: comerte una jícama de Escherichia coli, digo con limón y sal, jaja; un taco de Staphilococcus aureus, digo de guaguacoa; irte a meter a Garibaldi de noche; buscar en la calle un jugo de Salmonella, digo de naranja; andar por esas calles de Regina/Corregidora, etc. donde a veces hay chineros; etc.

no me checan los tiempos: fueron a desayunar a Regina, pasaron al Palacio de Hierro, fueron al Zócalo, fueron a comer al Salón Corona, regresaron al hotel a descansar y de ahí se fueron a Bellas Artes al evento. Si este último era a las 12 del medio día ¿a que horas se levantaron para que les diera tiempo de hacer todo eso? ¿a las 4 de la mañana? tendré que juntarme contigo, a mí no me alcanza el tiempo para nada en la capirucha

Zu dijo...

Post lleno de imprecisiones: Las pudientes no somos Telicia y yo, lo son mis crias que facilitaron a su chof, lo de Dios protege a los pendejos no es mio, es de Telicia.
Y falto la reseña de Marmolito goe!!!
Ok no dire que en el Tenampa tu te... Ok, ok, no dire mas jejeje.
Que gran perdida lo de Frigio.
Volverlas a ver casi me provoca un org de la alegria.
Muerte a los organilleros.
Que viva el pan dulce con chela ^_^
Ciao Güerita pedorra

PanteraAzul dijo...

Que delicia de crónica, lo mejor es que a pesar de canciones, comentarios, textos, no te dio miedo vivir la experiencia de comer un rico taco de birria, que por cierto es distinta de la barbacoa, lastima que no tomaste un jugo de naranja, aunque pensándolo bien, ya no están tan dulces, fue un gran fin de semana, libros, birria, cerveza, cruda, gorda malcogida, Srita. sus letras me enamoran!!!!

Gracias por tan lindos momentos, ademas la contracronica estuvo genial eh!!!!

jess dijo...

Mr. Zeus, ohhhh sí!!! ya sé que hay más... pero mi salario no me permite vagar por tanto tiempo jejejeje.... xD
Y no, recuerdo perfectamente a un pibe en el Barrio de la Boca, pararse en lo alto de un escalón y gritar: "Como México no hay dos!!"... puritita verdá de Dios que sí....
Abratzzzo!! :)


Pez, yeap, la emoción me ganó un poco jejejejeje, y ... lo que no mata, engorda... díiiiimelo en estos momentos a mí sniffffff!!! $%$%& y por otra parte, jejejeje no, eso del Regina fué el sábado... la ardilla habló hasta el domingo al medio día.... así sí cuadran los tiempos jejejeje.... le trataba de dar un final con suspenso para preparar el siguiente post.
xD
Besos virtuales!
Muuuuuuaaaaaacccccckkkkkk!!!


ZUzanahoria, jejejeje fíiijate nomás, yo no sabía que Telicia también aventara perlas de sabiduría! jejejejeje no estaba en mis cinco sentidos ora jajajaja! xD
Y..... jajajaja no dirás que en el Tenampa yo me... embriagué.... jejejejeje xD
Deja a los organilleros en paz!
Me gussstan!!
:D
Larga vida al viejerío weekend!!!
Abrazototototototote Mana!!!


joven Pablo, .... bueno jejeje yo nunca dije que la vieja frígida malcogida fuera gorda... no tengo ni cara para insultar a las gordas... jejeje, pero a las frígidas mal cogidas, ahí sí! jum! pus éstas!
Y ni que lo digas... todo un collage de imágenes, imposibles de olvidar... :)
Abrazo!!!


Grazie Mile por sus comens!!!